martes, 28 de marzo de 2017

¿Debo ser el Rey Demonio? Capítulo 14 - Drugi y los Tíos de Amita



¿Debo ser el Rey Demonio?

Capítulo 14 - Drugi y los Tíos de Amita

Antes de acercarnos a Drugi, cuando la teníamos divisada, le dije a Aka y a los demás que se escondieran y dejaran la carreta parada, y si alguien intentara meterse a sacar algo, lo detuvieran, excepto si venía conmigo.

Amita me dijo que la acompañara hasta su casa, y que desde ahí enviaríamos a alguien para recoger la carreta.

Llegamos a Drugi pasado el mediodía.

Era una gran ciudad, y eso se podía decir solo por verla desde fuera. Tenía altas murallas de más de 10 metros de altura. No sabría decir cuánto tiempo tenían, pero no se veían realmente viejas.

Cuando llegamos a la entrada en la muralla, había 2 guardias custodiando la entrada abierta.

Cuando llegamos Amita mostró un papel que anteriormente había sacado de la carreta. Según lo que me explicó, era algo así como un pase de entrada que se renueva cada x tiempo y blablablá, lo más seguro es que tendré que sacar uno yo también.

Los guardias llevaban armaduras de metal, y un arma en la cintura.

Cuando entramos, vi que por la parte interior también hay guardias. Al parecer es un control de entrada y salida de la ciudad.

El interior de la ciudad era como pensé.

Mucha gente caminando, un ambiente ruidoso ya sea por las voces de las personas, sonidos metálicos u otro ruido que no soy capaz de reconocer. Todas las calles eran amplias y estaban empedradas.

De entre la multitud fui capaz de ver unas pocas personas “raras”, al principio vi colas, así que pensé que eran algún tipo de animal, pero luego me di cuenta de que eran personas.

Recuerdo que Amita me hablo de ellos, lo semi-humanos que viven en las ciudades. Aunque en todas la ciudades o pueblos no son más que el 10%, debido a la discriminación que sufren por parte de los humanos.

Mitad-Perro, Mitad-Gato, ¿Mitad-Cerdo? No, esa era la cabeza de un cerdo afuera de un edificio con distintos tipos de carne (Que no se veía en muy buen estado.)

Vi distintos tipos de ellos, incluso vi uno que otro semi-humano completamente peludo.

Además, mientras avanzábamos por la ciudad pude notar diversos edificios con carteles y dibujos; armas, armaduras, abarrotes, librería (eso no tiene sentido), entre otros.

Esto es algo común en las novelas de fantasía, debido a que la educación en estos tiempos no es accesible para todos, ponen estos carteles para que a la gente le sea más fácil reconocer que es cada tienda aunque siguen teniendo su nombre propio, es fácil de ver porque estos están en algún punto cercano a la puerta.

Antes no me había fijado en esto, pero realmente todos los carteles están en español. No sé si es una habilidad que viene con la reencarnación, o si el idioma nativo de este mundo es realmente español. De cualquier forma, es bueno saber que no tendré que aprender otro idioma.

[¿Cuánto queda para llegar a casa de tus tíos?]

[Ya no falta mucho, creo que estamos a 10 minutos.]

Amita venía a mi lado, y ahora, exceptuando esa mini conversación, no habíamos hablado nada. Supongo que a Ambos nos resulta difícil hablar de la despedida, aunque hayan sido solo 3 días.

[¿La ciudad siempre es así de bulliciosa?]

(¿Qué clase de tontería estoy diciendo? Es obvio que es bulliciosa, es una ciudad.)

[Si, supongo.]

[…….]

(Maldición, ¿en serio esto es todo? Estos silencios no me gustan nada.)

A medida que seguíamos avanzando, las tiendas iban haciéndose cada vez menos frecuentes y las casas con una mejor estética iban creciendo en número.

[¿Cómo son tus tíos?]

[… Ellos son… realmente no sé cómo son.]

[¿Cómo es eso?]

[Papá, mamá y yo solíamos estar todo el tiempo de viaje. Rara vez veníamos, y no estábamos en un lugar por más de una semana. Generalmente papá hacía sus tratos, al día siguiente comprábamos las provisiones, y al otro día partíamos de viaje.]

[¿Pero alguna vez has estado con tus tíos?]

[Si, pero nunca he tenido con ellos una conversación más larga que un saludo.]

[¿Eh? ¿Y cómo estás tan segura de que van a recibirte?]

[No lo sé, simplemente espero lo mejor.]

[…]

[Maestro, ¿Amita va a estar bien si la dejamos sola?]

Espero que sí.

[Bueno, dejemos de hablar de mí. Nakoyo, dime, ¿qué harás luego? ¿Cuándo nos separemos planeas quedarte en la ciudad y unirte al gremio?]

(¿El gremio, huh?)

Realmente no había pensado mucho en ello, pero creo que me quedaré un tiempo, no sé cuánto va a ser, pero hay algo que sí sé.

[Me quedaré un tiempo e intentaré ganar dinero para luego salir de viaje, después de… estar tanto tiempo aislado de todo, tengo ganas de salir al mundo. Lo más probable es que si me una al gremio de aventureros.]

Quiero salir, quiero salir y conocer este mundo. Este mundo es totalmente nuevo para mí, y si quiero aprender más de él no podré conocerlo solo desde esta ciudad.

(Tal vez me tome un tiempo, pero espero que así sea.)

[Ya veo, entonces talvez nos veamos de vez en cuando.]

[Si, eso va a estar bien.]

Esa última línea no sé si era para Amita, o era algo que me dije a mi mismo para convencerme de mis planes a futuro.

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La casa de Amita es… bueno, no se le puede llamar una simple casa.

[¿Aquí es donde viven tus tíos?]

[Si.]

Realmente no es para nada una casa simple.

La casa de los tíos de Amita es gigantesca, lo suficiente para ser llamada mansión con todas sus letras. Al menos unos 10 metros eran necesarios para llegar a la puerta desde la calle empedrada de fuera.

Cuando Amita llamó a la puerta, luego de medio minuto, salió un hombre visiblemente viejo, pero no tanto.

[¿Si? ¿Qué desean?]

[Ah… yo soy…]

Amita está visiblemente nerviosa.

[¿Amita?]

La voz de una mujer venía desde el interior de la casa.

[¿Conocida suya, Señora?]

[Si, ella es hija de mi cuñada Oletha, Alper]

Desde dentro salió una mujer alta, que usaba finas ropas y tenía un rostro precioso pero una expresión desagradable.

[Oh, ya veo, ¿y el joven, qué relación tiene con la señorita?]

[Ah, yo soy-]

[Él es Nakoyo, un amigo. Nakoyo, esta es mi tía Mika.]

[¿Ah sí? Bien, pero, ¿qué asuntos te traen por acá? ¿Dónde están tus padres?]

Algo en su tono de voz me desagradó. Y si me lo preguntarás, ni siquiera he visto que sonriera en ningún momento. Cualquiera pensaría que se alegraría de ver a su sobrina.

[Yo, deseo hablar con mi tío, es sobre mis padres.]

[………]

[………]

Algo en esa tipa no me gusta, empezando con su actitud. De alguna forma se ve altanera, como si me estuviera mirando desde arriba.

[Bien, tu tío está en su estudio. Alper, guíalos a ambos con Robert.]

[Si señora. Jóvenes, síganme por favor.]

Y así fuimos llevados hacia el interior de la gran mansión.
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[Lamento mucho escuchar lo de tus padres, después de todo, Helmut era mi hermano.]

[Sí.]

El tío de Amita era un hombre de apariencia refinada, y su cara mostraba una expresión preocupada al escuchar la historia de Amita. Él estaba sentado en el estudio hacia el cual nos condujo el mayordomo de la familia. El estudio era tan elegante como lo refinado de su dueño.

[Entonces… supongo que quieres quedarte con nosotros, ¿verdad?]

[Si, yo… no tengo a quien más acudir.]

[¿Y qué sucede con la familia de tu madre?]

[¿Papá nunca se los contó?]

[De hecho, tu padre y yo nunca fuimos muy unidos, supongo que ya lo notaste.]

[Eso creo. Bueno, entonces, la versión breve es que mamá no tenía familia, papá la compró de un comerciante de esclavos, que no tenía ni a ella ni a otros esclavos en buenas condiciones.]

(Así que en este mundo también hay esclavos.)

[Ya veo, por eso es que Helmut nunca nos habló en detalle de tu madre.]

[Si.]

De alguna forma, puedo sentir un cambio en la actitud del hombre.

[Bien, entonces te quedarás con nosotros en esta casa.]

[¡Muchas gracias tío, le juro que no olvidaré este favor!]

[No es nada, de todas formas somos familia, ¿no es así?]

[¡Si!]

[Entonces, solo queda zanjar una cosa. Nakoyo.]

[¿Si?]

[Hablemos de tu recompensa. Gracias a ti, la hija de mi hermano Helmut está con vida. Eso no es algo poco, te puedo pagar en especias o en dinero, dime, ¿Qué es lo que prefieres?]

[Si fuera a ser posible, me gustaría algo de comida y dinero para unos días. Planeo quedarme en la posada un tiempo, y necesitaré cubrir mis gastos.]

[Bien, pero primero, voy a mandar a buscar la carreta de mi hermano y las cosas de Amita. Luego de eso, te daré el dinero.]

[Tío, eso es…]

[No te preocupes Amita, no me molesta. Pero si, me gustaría ir con quienes vayan a buscarla, hay unas cosas mías dentro, y por paranoias que tengo, me gustaría tomarlas yo mismo.]

[Naturalmente, puedes hacer como gustes.]

Entiendo su preocupación, teme que tome el dinero, y me vaya con la carreta, o peor aún, que ya me haya pagado con el contenido de la carreta y me lleve unas monedas demás de su parte.

[Bueno, entonces, los esperare a su regreso.]

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En estos momentos, me encuentro viajando con unos hombres del tío de Amita. Se me ofreció un caballo para ir a recoger mis cosas y la carreta de Amita. A duras penas logré subirme y tener un manejo decente del caballo. Les expliqué a los hombres que era mi primera vez montando un caballo, pero era imposible evitar las risas.

[Así que, chico, oí que salvaste a la pequeña señorita. ¿De qué?]

[Creo que se llamaban Lobos Rufus.]

[Jajajaja, seguro los viste mal, no te ves tan fuerte como para eliminar a un Lobo Rufus tu solo, ¿o acaso tuviste ayuda?]

[¿Realmente me veo tan débil? Bueno, puedes estar seguro que era una especie de animal salvaje.]

[¡Ah, sí, supongo! Por cierto, ¿no tenías un gato antes?]

[¿Te refieres a Katia? Ella se quedó con amita, creí que estorbaría más que ayudar si veníamos a caballo.]

[Puede ser, ya he escuchado de niños que salen con sus animalitos mascotas y terminan hechos puré bajo las patas de algún caballo.]

Rayos, eso sí que es tráumante de imaginar, y peor si es a Katia.

De la conversación de Amita y su Tío, me entere de que en este mundo la esclavitud no ha sido abolida como en mi mundo anterior.

[Por cierto señor, ¿Cómo se termina siendo esclavo?]

[¿haa? ¿De verdad no sabes cómo terminas siendo esclavo?]

[Si, lo siento.]

[Supongo que en este mundo hay de todo.]

(¡Eso es hiriente! ¿¡Lo sabías!?)

[Una persona se convierte en esclavo de distintas formas. En estos días, la más común es que las familias pobres suelen vender a sus hijos, ya sea por necesidad o como pago. Entre más edad tiene el chico, más trabajo puede resistir. Las muchachas son vendidas para solo 2 propósitos. Tener el trabajo de una sirvienta, o ser la herramienta para que sus maestros descarguen su fatiga.]

[Vaya.]

[Si. Otra forma, convertirte en esclavo es ser un prisionero de guerra. Con las guerras que se producen cada cierto tiempo, o las incursiones en territorio de criaturas semi-humanas, muchas personas y criaturas son tomadas como esclavos. Al verse incapaces de defenderse, son sometidos rápidamente.]

[¿Qué tan seguido se producen estas incursiones o guerras?]

[Eso depende. Las guerras se producen según las relaciones diplomáticas de cada país, nunca se sabe cuándo puede estallar una guerra. Transacciones que limiten a una parte, o hasta un ataque de bandidos en territorios extranjeros puede encender aquella chispa que detonara la pólvora.]

[¿Y las incursiones?]

[Las incursiones parten un par de veces al año. Estas dependen de la codicia de los mercaderes. Se dice que suelen pagar a grupos mercenarios que vayan a tierras de semi-humanos a traer nuevas mercancías.]

[¿Hay alguna otra forma de que alguien se vuelva esclavo?]

[Puede ser, pero solo recuerdo esas… bueno, si tomas en cuenta que si una mujer esclava da a luz, ese hijo nace esclavo, y pertenece al dueño de su madre.]

[Ya veo. ¿Eso es todo?]

[Por lo que sé, sí.]

[Bien, gracias.]

Como resumen, hay 3 formas de convertirse en esclavo; Ser vendido, ser prisionero de guerra o nacer como uno. Eso me quedó claro.

Cuando ya estábamos solo a metros de distancia de la carreta, me apresuré en des-invocar a los diablillos.

Para que creyeran mi excusa para venir con ellos, tomé los colmillos de jabalí que obtuvimos.

[¿Esa era tu cosa importante que nadie más podía tocar?]

[Si, es algo muy valioso para mí.]

[Bien, supongo. ¡Enganchen los caballos a la carreta, llevemos esto lo más rápido posible a la mansión D’uatra!]

3 comentarios:

  1. Un momento... La tercera forma de ser esclavo (nacer como uno) me a dejado pensando... ... Acaso...

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