domingo, 29 de julio de 2018

¿Debo ser el Rey Demonio? Capítulo 21 - Partida


¿Debo ser el Rey Demonio?

Capítulo 21 - Partida

Mañana es el día en que partiremos todos a la misión de rescate. Es raro decir rescate, porque después de todo tenemos que eliminar por completo a quienes conforman la banda de bandidos. Eso también incluye al hijo de un ex-aventurero renombrado que fue más fuerte que su padre y lo asesinó.

La noche anterior tuve muchas cosas en las que pensar. ¿El tema principal? Obviamente era el secuestro de Silas, Mianna e Hidil.

Preguntas como: “¿Qué tan fuertes son los bandidos como para derrotar a Silas y su grupo de aspecto duro?” “¿Qué clase de estilo de batalla utilizan los bandidos?” “¿Qué tan fuerte es su líder?,” y la más importante, ‘¿seré capaz de sobrevivir?’

Mañana, a eso del medio día, voy a volver al gremio y hablar con Drakre y Cafur sobre lo ocurrido. También quiero detalles sobre el líder, y saber al menos cuantas personas había en el campamento.

Además, según lo que dijo Cafur, personas como él, aunque no estoy seguro si se refería a los magos o personas en su nivel de habilidad, pueden sentir cosas en la gente. Si alguno de estos hombres o mujeres logra sentir mi “conexión,” no creo que sea algo bueno.

Sé que no debo olvidar que puede— no, que es peligroso que todos sepan que comparto algún tipo de relación con el rey demonio.

Aparte de eso, también estaba la cuestión de lo que había dicho Amita.

Realmente no es como si en ese corto periodo de tiempo hayamos creado un gran lazo, pero al menos es lo suficientemente importante como para preocuparme por ella. El que me dijera que ya no quería verme de verdad me afectó. Si consideras que ella es la única persona no diablillo/familiar despistado que me encontrado y compartido lo suficiente como para considerarla mi amiga en todo este mundo nuevo para mí, quitando lo que pasó con Mianna, es algo completamente natural preocuparte y querer saber cómo está, después de todo.

Por eso quiero volver a hablar con ella. Sinceramente, cuando hablamos la última vez, me sentí algo bastante aturdido, y tuve dudas. Pero ella se fue antes de que pudiera preguntárselas, y yo solo pude verla irse.

Ahora el problema es cómo lograr lo anterior.

Por lo que veo, hay dos grandes problemas. El primero, Amita no quiere verme según sus palabras, y ser insistente con las personas no es mi fuerte, así que algo debo imaginarme.

Segundo, el tío de Amita. Por lo que sé, el tío de Amita es algún tipo de noble, así que asumo que tendrá seguridad en su hogar. Incluso si cabe la posibilidad de que Amita vaya a aceptar verme, podría ser su tío quien no quiera que nos veamos. Si eso ocurre, será imposible que esa seguridad me deje verla.

Podría ser que Amita esté en algún tipo de problema y no quiera decirlo para no molestarme o algo por el estilo. Puede ser plausible eso, o… o puede ser que simplemente no quiera verme.

No me había parado a pensarlo más que cuando me lo dijo… pero ¿y si solo fui para Amita su pasaje a Drugi? Es bastante probable que estuviera agradecida cuando la encontré, y ahora que ya llegó a la ciudad encuentra mi presencia desagradable ya que la he ido a visitar bastante seguido para hablar con ella.

Pero, como antes, sería extraño. No soy un experto, pero cuando estábamos juntos, ella cambiaba su rostro inexpresivo para darme una brillante sonrisa de alegría, y luego volvía a su expresión de siempre. Se reía con las cosas que me ocurrían con los diablillos, se alegraba cuando Katia se recostaba en su regazo y me despedía con una sonrisa cuando me iba.

¿Podría haber sido todo eso un engaño? ¿Podría haber sido todo parte de una simple cortesía?

No lo sé. Sinceramente me dejó muy dolido pensar en que aquello podría haber sido nada más que una farsa.


Para despejar mi mente, en vez de irme directo a la cama luego de entrenarme con los diablillos y eliminar algunos monstruos, decidí darme un gusto, así que pasé a un pequeño local de comida que les había oído a un grupo de aventureros.

El lugar se encontraba cerca de la parte norte de la ciudad y exterior del mismo no sobresalía mucho, era un edificio más o menos normal que encontrarías en cualquier sitio. En la parte de afuera había un letrero algo gastado que ponía “El Jabalí Relleno.”

Al entrar, el olor de la carne condimentada frita y algo que reconocí como un estofado de verduras asaltó mi nariz. También había varias personas disfrutando de una variedad de comidas que no sé identificar, y el sonido de sus voces creaba un murmullo.

La parte interior del edificio estaba decorado de forma sencilla, también había unas mesas ámplias en cuyos extremos había unas bancas acolchadas de dos asientos para los clientes. Para separar cada mesa y darles privacidad a los clientes había unas delgadas murallas.

Al fondo del edificio había un mostrador donde había un chico que parecía tener mi edad. Más allá de él había una separación con una ventana sin vidrio donde se podía ver a un hombre yendo de aquí para allá y en un costado de la pared una puerta estilo taberna.

[Oh, bienvenido~.]

Desde dentro de la habitación del cocinero, salió una mujer que traía una bandeja en cada uno de sus brazos y me dirigió una gran sonrisa a medida que caminaba hacia una de las mesas.

[¿Eres nuevo? Yo soy Eliza, trabajo de mesera en este restaurante familiar, mi marido, Bert, atiende la cocina, y nuestro hijo Andrew lleva las cuentas.]

Yo también me presenté para devolver la cortesía. Eliza terminó de entregar la otra bandeja en sus manos y me guio hacia mi mesa. Me entregó un menú con los platos que servían mientras iba a retirar los platos de unos clientes que acababan de terminar.

[¿Qué será entonces?]

Todos los platos en el menú se veían deliciosos, así que me costó decidir.

[¿Cuál es el especial de hoy?]

Decidí ir por lo seguro.

[El especial de hoy es un salteado de verduras. Mi marido es un maestro cuando se trata de ese plato. Es su mejor comida.]

[Bien, deme ese entonces.]

[Inmediatamente.]

Con otra sonrisa, la mesera Eliza partió hacia la cocina. Luego de unos minutos volvió con lo que parecía ser mi plato.

Hasta ahora no los había visto, pero este mundo también tenía cosas como la porcelana. De hecho, de eso estaban hechos los platos de este local. No sé que valor tiene la porcelana aquí, pero de todas formas es mejor ser cuidadoso.

Cuando mi comida llegó hasta mi mesa, Eliza se quedó ahí hasta que probé la comida.

[…¡Es delicioso!]

[¿Verdad? Bert preparó esto el día que me pidió que nos casáramos, y puedo decir que este plato reforzó mi amor por él. Es por eso que solemos vender este plato como la receta del amor. Disfruta~.]

Con una cara que decía que estaba rememorando viejos momentos, volvió a su deber como mesera. Cuando ella entró en la cocina, se escuchó un sonoro beso. Cuando miré en esa dirección, vi una gran cortina de humo cubriendo la ventana, y era casi como si un aura rosa saliera de ahí. Por otra parte, Andrew tenía una cara de vergüenza y algo irritada.

Seguí comiendo mi comida, y pedí algo también para llevar. Creo que Katia estará agradecida por esto cuando llegua a la posada, porque en el local no se permitían animales y tuve que dejarla en la posada.

Cuando terminé, me acerqué al mostrador y pagué lo que debía. Luego me despedí de Eliza, e hice un gesto para despedirme de su esposo y de su hijo.

Es triste, pero aparte de cuando comía con Amita, no había comido otra comida decente.

Amita…

Recordar eso solo me deprimió otra vez.

Creo que el objetivo de despejar mi mente al salir a comer perdía todo su efecto cuando recordaba de nuevo a Amita.


Al día siguiente, fui al punto de encuentro de los aventureros fuera de Drugi y empezamos el viaje hacia el campamento de bandidos de Vladan el Espadas Gemelas, que actualmente era llevado por su hijo, del cual lamentablemente no había mucha información.

Éramos un total de 8 aventureros, sin contar a Katia que venía conmigo, todos eran conocidos del grupo de Silas que habían trabajado con ellos anteriormente, exceptuando a 2 de ellos, que habían aceptado la misión solo por el dinero. También estaban aquellos con los que había tenido la reunión antes.

El viaje hasta la ubicación aproximada del objetivo tardaría alrededor de día y medio de ida y otro día y medio de vuelta. Claro, esto sin contar ningún tipo de inconveniente o suceso inesperado.

Caminamos todo el día, desde la mañana hasta el atardecer. Tomábamos descansos de media hora cada 3 horas aproximadamente.

Al atardecer, el líder del grupo, un hombre que era mucho más mayor que yo, dijo que armáramos las tiendas porque acamparíamos en el lugar. Gracias al dinero que había ganado eliminando monstruos, yo había comprado todo lo necesario para este día. Nunca había ido de excursión antes, si a esto se le puede comparar, pero gracias a las películas y series que vi antes de llegar a este mundo, fui capaz de preparar todo lo necesario.

Luego de armar el campamento, se decidió que 1 de nosotros vigilaría, haciendo turnos para cambiar cada 3 horas.

Uno de los aventureros sacó de su mochila utensilios de cocina y otro sacó carne y unas verduras de la suya. Al igual que Amita, los aventureros tenían una runa para encender fuego y con esta encendió una fogata para preparar la comida para todo el grupo.

Aunque era tiempo de descansar, no podíamos bajar la guardia ni un momento. Según lo que dijeron los aventureros, algunos monstruos se sentían atraídos por el olor de la comida humana, así que debíamos tener cuidado.

Fue un alivio el que nada pasara.

Durante la cena, nuestro grupo se entretuvo charlando. Estábamos todos reunidos alrededor de la fogata, comiendo.

[Era Nakoyo, ¿verdad? Dime, ¿Por qué siempre te vemos con ese gato de arriba para abajo?]

Dijo uno de los hombres mientras miraba a Katia en mis brazos.

[Katia es alguien importante para mí. Se podría decir que es una carga, pero me hace compañía en las noches.]

Ahora mismo ella estaba sentada sobre mi regazo en su forma de gato, creo que esto lo hace para que se vea más creíble.

(No sé para que lo hace, los demás la ven como gato esté en la forma que esté.)

Katia infló sus mejillas un poco y volteó la cara, pero noté un pequeño sonrojo antes de que lo hiciera.

Respondí a la pregunta con una verdad a medias. Si bien es verdad que Katia es una guía que me fue enviada desde el cielo, es bastante inútil para cumplir ese rol, pero de todas formas ha sido la que me ha acompañado en este mundo desde el principio. La considero mi amiga, así que ese pequeño gran detalle ya no es tan importante, de todas formas, muchas de las cosas las he aprendido sobre la marcha.

[Katia, eh. Yo tenía un gato cuando niño, pero las heladas en mi pueblo no son algo que tomar a la ligera.]

[A mi me agrada, ¿verdad, Katy? Así que no digas esas cosas tristes en frente de ella.]

A la respuesta del aventurero de antes, una chica a su lado lo regaña y extiende su mano para acariciar a Katia por debajo de la barbilla.

[Tch, como si me entendiera.]

Él también estiró su mano para acariciar a Katia, pero ella lo mordió en lugar de aceptar su caricia. Todos nos reímos de eso.

Al cabo de un rato todos se quedaron en silencio mirando el fuego o las estrellas del cielo.

[Por cierto.]

Yo rompí el silencio.

[¿A qué se refería Cafur cuando dijo de que era un Mago de segundo nivel?]

[...¿Segundo Nivel?]

[Ah, yo sé a qué se refiere.]

Todos los presentes miraron en mi dirección, pero solo dos respondieron a mi pregunta.

[Cafur ya tiene su edad, eso lo sabemos todos. Así que déjalo pensar lo que quiera. Aunque no te equivoques, el anciano puede estar todo lo viejo que quieras, pero sigue siendo un hueso duro de roer.]

[Bueno, algo así. Últimamente le ha estado diciendo a todo el mundo que quiere implementar un sistema para saber la fuerza y habilidades de todos mediante una clasificación numérica. Para mí no son más que desvaríos, pero quien sabe, a lo mejor si lo logra.]

Creo que no sería algo tan loco, después de todo, todos los juegos del género rpg miden sus estadísticas con un sistema numérico. No sería extraño que los humanos de este mundo sean capaces de lograr algo así también, ya que, a diferencia de los humanos en mi mundo, estos tienen la magia de su parte, un fenómeno que está fuera del alcance de las personas de donde yo vengo y que puede hacer cosas increíbles,

El resto de la cena se pasó hablando de monstruos y cosas triviales hasta que tocó la hora de ir a dormir.

El día siguiente fue más de lo mismo caminando y descansando hasta que finalmente llegamos al lugar.

Nos quedamos alejados del campamento enemigo. Necesitábamos esperar a la noche antes de empezar el plan.

El campamento de bandidos estaba situado en un gran claro dentro de un frondoso bosque. Había murallas rusticas hechas de madera, que cubrían la visión hacia el interior del campamento.

En la parte exterior, pinchada en una pica, una calavera amarillenta se podía distinguir.

3 comentarios:


  1. [Katia es alguien importante para mí. Se podría decir que es una carga, pero me hace compañía en las noches.]

    Esas líneas fueron zoofilia pura XD

    Gracias por el capítulo

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