martes, 15 de mayo de 2018

Mixed Bathing Vol. 2 Tercer Baño “Viaje a Través de Hades”

Mixed Bathing in Another Dimension
Volumen 2

Tercer Baño
“Viaje a Través de Hades”

Habían pasado 36 horas desde que salimos del manantial con el autoproclamado sabio/pseudo-pez dorado en nuestro cubo, pero no había llovido ni una vez. El área alrededor del manantial del Sabio estaba misteriosamente intacta por la lluvia, lo que aparentemente era obra suya. Puede que no haya querido que el manantial se contaminara con agua de lluvia. O tal vez el agua del manantial estaba llena con el MP del pez, así como mi agua del Baño Ilimitado estaba llena con el mío, y él no quería que el agua de lluvia se mezclara con eso. Considerando que estaba planeando lavarnos el cerebro después de beber el agua, apuesto por lo último.

El pseudo-pez dorado descansaba ahora en un cubo colocado dentro de una cesta tejida de cáñamo, que colgaba junto al asiento del conductor. El temblor no debería ser tan severo comparado con si hubiéramos dejado el cubo en el suelo del vagón.

"Raaaaaro... ya deberíamo’ estar viéndola,” dijo el pseudo-pez dorado mientras se asomaba a la distancia desde el borde del cubo, ladeando la cabeza hacia un lado. Al menos, eso es lo que me pareció que estaba haciendo.

Llamé a Rulitora, que estaba caminando junto al carruaje, desde el asiento del conductor.

"¿Cuánto de la puerta destruyó la tribu Torano'o exactamente? ¿Quedó algo?"

"No estaba tan al tanto de la puerta lo suficiente como para preguntar hasta ese punto, así que no puedo decirlo..." Rulitora tenía una expresión de perplejidad mientras reflexionaba sobre mi pregunta.

Al menos pude entender sus expresiones. Más aún si miro su cola. Lentamente ondulaba cada vez que se perdía en sus pensamientos.

De vuelta en el asentamiento, yo había sido testigo de cómo algunos de los hombres lagarto discutían algo, todos agitaban sus colas hacia arriba y hacia abajo mientras se rompían la cabeza pensando. Eso sí que fue un espectáculo.

"Creo que el lugar del que nos habló el anciano de los Torano'o está un poco más lejos de aquí."

"Correcto. Yo vi un montón de rocas apiladas en el frente.”

Mientras yo refunfuñaba desde el asiento del conductor, Rium regresó de inspeccionar el área en su disco volador.

Debía hacer calor ahí fuera. En cuanto bajó, entró en el carruaje para sorber el agua que Clena le había dado.

No era infrecuente en este mundo seguir un mapa hacia un pueblo en lo profundo de las montañas, sólo para descubrir que dicho pueblo había sido abandonado hacía mucho tiempo. Los mapas aquí eran mucho menos precisos que los del Japón moderno, así que al final sólo podías confiar en tus propios ojos.

Además de eso, teníamos a Rium, que podía explorar nuestros alrededores desde el cielo. El sol podía haber sido duro con ella, pero sus habilidades eran indispensables.

"Parece que lo destruyeron a fondo. Muy bien, vamos a comprobarlo. Ve a descansar por ahora, Rium. Y Roni, asegúrate de que el pez dorado no se caiga."

"¡Lo tengo! ¡Protegeré a Pez Dorado!" Roni contestó con voz enérgica a pesar de que el interior del carruaje estaba lejos de estar frío.

Parecía que los peces dorados no existían como especie en este mundo, así que todo el mundo empezó a usar "Pez Dorado" como el nombre del pez. Una vez oí que los peces dorados eran en realidad una mutación creada a partir de la cría de carpas crucíferas con fines de exhibición, y por lo tanto no eran una evolución natural. Eso explicaría por qué no existían en este mundo.

En cualquier caso, deberíamos apresurarnos a llegar al lugar que vio Rium.

"Me adelantaré." Dijo Rulitora, y luego asumió su postura inclinada hacia delante y salió corriendo.

Yo aceleré el carruaje para que no nos separáramos demasiado de él.


Llegamos a una pila gigante de escombros que era difícil de imaginar que alguna vez fue una puerta. Habían hecho un trabajo minucioso destruyéndola, nivelándola un poquito por debajo de mi propia altura. Si no fuera por un pedazo de escombros que parecía un pilar hecho por el hombre, nunca hubiéramos adivinado que esto solía ser una estructura.

"Sí... no podemo’ entrar exactamente a travé’ de e’to." El pez dorado se veía boquiabierto desde dentro del cubo que Roni tenía en la mano.

Incluso si hubiera un túnel debajo de todo esto, sería una inmensa cantidad de trabajo el limpiar todos los escombros.

"Bueno, no tenemos elección. Déjame esto a mí."

"Yo también ayudaré.”

Rulitora se adelantó, seguido por Rium. Ella había hinchado el pecho. Tal vez estaba en posesión de un objeto de su colección de magia de cristal que podríamos utilizar para esta tarea.

Roni empezó a hablar a mi lado.

"Sir Touya, hay un túnel aquí abajo, ¿verdad? ¿Qué tal si cavamos un hoyo por encima y entramos por ahí?"

"Oh sí, podríamos hacer eso. Y tenemos algunas herramientas de excavación en nuestro equipaje."

"...Touya, ¿qué hay de la invocación espiritual de tierra? Ese hechizo se suponía que se usaría en estas situaciones.”

"...Oh."

Lo había olvidado por completo. Clena me miró exasperada.

"¡Bwahahah, tontos! E’te túnel fue contruío usando ha’ta el último detalle de la’ té’nica’ mágica’ de Hade’. Como si un miserable hechizo de su templo de la Diosa de la Tierra fuera a abollarlo.” El pez dorado se rio a carcajadas, burlándose de nuestra conversación.

Aunque realmente no tenía una respuesta, ya que era una conversación estúpida, podía, sin embargo, decir una cosa.

"Pero aun así esta puerta fue destruida, ¿no?"

"Bueno..." La risa del pez dorado se desvaneció instantáneamente.

Es correcto. Este túnel fue creado usando las técnicas mágicas de Hades. La puerta debería haber sido parte del túnel, pero la tribu Torano'o la destruyó hace mucho tiempo.

"Esto es sólo un montón de rocas ahora, así que ¿por qué no lo intentamos?"

"Grrr... Bueno, ¡¿quizás el clima le hizo mella a lo largo de los años?!" Hice caso omiso del molesto pez dorado, llamé a algunos espíritus de la tierra y empecé a crear un agujero dentro de la montaña de escombros. Más específicamente, usé los espíritus para cambiar la forma general y empujé los escombros en el centro hacia los lados.

Tomó un poco de tiempo, pero luego una pendiente hecha de un material extraño comenzó a aparecer bajo la tierra y los escombros. Así que este fue el túnel subterráneo que se hizo usando la magia de Hades.

Intenté cambiar la forma de la pendiente usando mis espíritus de tierra, pero no funcionaba del todo. Así que, después de todo, el pez dorado no era sólo palabras.

"No... No ere’ tan malo, pa’ ser un mocoso..."

El pez Dorado no pudo ocultar su sorpresa, quizás de ver el túnel abierto por primera vez en cientos de años. O tal vez fue por mi magia, habiendo creado un agujero tan grande en el suelo.

"Me alegro de que sea una pendiente y no escaleras. El carruaje podría pasar a través de él si fuera un poco más ancho.”

"Hmph, ¿qué esperabas? El ejército usó este túnel como medio de transporte.”

"Así que los demonios también salieron de aquí..." Murmuró Rulitora mientras miraba dentro.

Después de oír eso, Clena empezó a verse incómoda.

"Eso no significa que los demonios sigan ahí, ¿verdad?"

"Ni idea. No sé cómo son la’ cosa’ hoy en día.”

"¿Debería echar un vistazo yo mismo primero?"

"No, apuesto a que no hay luz ahí. Yo también iré.”

Dejamos el carruaje a Clena y el resto, mientras que Rulitora y yo tomamos la delantera y entramos en el túnel subterráneo que supuestamente conduce al reino del desierto, Hadesópolis. Convoqué a cinco espíritus de luz a nuestro alrededor, equipamos nuestras armas, y entramos mientras permanecíamos alerta de lo que nos rodeaba.

En el interior había un pasillo en forma de arco hecho de piedra. Era lo suficientemente ancho como para que dos de nuestros carruajes pasasen el uno al lado del otro con espacio de sobra. El suelo estaba pavimentado en piedra, hecho del mismo material que la pendiente detrás de nosotros.

Yo tenía miedo de que se hubiera acumulado gas en el interior, pero la nariz de Rulitora no había detectado nada inusual, así que decidimos continuar. Caminamos otros 100 metros más o menos pero no detectamos nada vivo, mucho menos demonios.

"No hay nada aquí."

"¿Y si el túnel también está bloqueado en el otro extremo, haciendo de esto un espacio cerrado?"

"...Eso es posible."

Era fácil de imaginar si Hadesópolis hubiera sido realmente destruida.

"Deberíamos continuar con todo el mundo en lugar de explorar por nosotros mismos desde aquí."

"Estoy de acuerdo. A este paso, sería más peligroso dejar a Rium y a las demás solas.”

Especialmente con Pez Dorado por aquí. "Muy bien, volvamos.”

"Sí. Todavía tenemos que estar en guardia, pero deberíamos seguir como grupo."

Terminamos nuestra investigación allí y volvimos a buscar al resto de la banda.

"Me preguntaba cómo sería después de todos estos años bajo tierra, pero..."

"Está mucho más limpio de lo que esperaba."

Esas fueron las primeras palabras de Clena y Roni después de ver el túnel iluminado por los espíritus de luz.

De hecho, estaba mucho más limpio de lo que habría imaginado. Pensé que al menos estaría cubierto de musgo o algo así.

"Oh sí, Clena. ¿Puedes usar magia espiritual para ventilar un área?"

"¿Te refieres a hacer correr el aire a través de ella? Puedo mantener los espíritus a nuestro alrededor, pero eso es todo."

"¿Podrías hacer eso por nosotros? Estamos bien ahora, pero si el túnel está sellado en el otro extremo, entonces el aire podría haberse estancado más adentro y no podremos respirar.”

"También podría haber una acumulación de gas." Rium respondió a mis preocupaciones.

Aunque no hubiera gas, si el túnel no estuviera ventilado, habría menos oxígeno a medida que avanzábamos. No podíamos llevar exactamente un tanque de oxígeno con nosotros, así que teníamos que asegurarnos de alguna otra manera de mantener el flujo de aire. Y la otra solución a la que llegué fue la magia espiritual de Clena.

Tal vez Pez Dorado podría hacer algo al respecto, pero tenía demasiado miedo de dejarle usar magia para preguntar.

"Usaría mucho de mi MP, pero lo intentaré."

"Lo siento por esto."

"No te preocupes. Si lo hago bien, entonces podría conseguir una loca cantidad de MP como tú."

No podía identificarlo en mí mismo, pero sabía que se necesitaba mucha resistencia para seguir usando MP. Me disculpé con Clena, pero ella me sonrió a cambio.


Rulitora tomó la delantera, mientras que Roni y Rium se quedaron hacia la parte trasera del carruaje y vigilaban detrás de nosotros. Clena se concentró en mantener los espíritus de viento, y yo me quedé en el asiento del conductor mientras avanzábamos por el túnel.

Hacía frío dentro porque el sol no llegaba, así que todos teníamos nuestras capas puestas. También, me cambié a mi armadura metálica por su mayor capacidad defensiva.

Naturalmente, Pez Dorado terminaría siendo mi compañero de conversación mientras colgaba junto al asiento del conductor. Pero como todos los demás estaban trabajando tan duro, estaba dispuesto a entregarme a las divagaciones del pez.

"¿Cuánto saben ustede’ sobre el Rey demonio?"

"Sólo sé lo que se ha registrado en las primeras biografías del rey sagrado."

"Bueno, al meno’ hici’te tu tarea pa’ alguien que fue convoca’o aquí."

"He estado investigando lo que puedo."

"Supongo que no iba’ a someterte a los deseo’ de tu’ invocadore’, ¿eh?"

"...supongo que no."

Con la información sobre el reino del desierto sellada y todo eso. Y nosotros tampoco sabemos nada sobre la verdadera forma del Rey demonio.

Si el reino del desierto tuviera un rey sagrado como Jupiterópolis, entonces esto podría terminar en una guerra entre dos reinos.

"Oh sí, la Diosa de la Luz convoca a la gente que aún e’tá viva, ¿verda’?"

"... ¿Qué?"

"¿Hm? ¿O estabas muerto?"

"No, nunca morí..."

No es como si tuviera recuerdos de un camión a punto de atropellarme antes de que me invocaran.
(Toma referencia a camión-san)

"La Diosa de la Oscuridad no convoca a la fuerza a sere’ que aún e’tán vivo’. Su llamada da nueva vida a las alma’ ya falleci’as.”

"Espera, ¿estás diciendo... que existen los héroes de la Diosa de la Oscuridad?" Pregunté, estupefacto, pero Pez Dorado me miró como si fuera un tonto.

"E’te mocoso, lo juro... ¿Qué crees que es el Rey demonio?"

"... ¿Eh? ¿Qué quieres decir? Así que, ¿la batalla entre el primer rey sagrado y el Rey demonio fue una batalla entre dos héroes convocados?"

"Así e’. ¿Y así dices que estudia’te? No sabes na.”

En mi defensa, el templo había cubierto todo esto.

Me volví hacia Clena, pero ella sólo miró hacia atrás y agitó la cabeza en silencio. Parecía que ella tampoco lo sabía.

"No me digan que ustede’ tampoco saben de los 16 generale’ demonio’."

"Sé que los vivos tomaron al Rey demonio sellado y huyeron."

"Decir que huyeron... Es un insulto a su grandeza.” Pez Dorado se ofendió mientras seguía hablando.

Todo esto era información sobre el Rey demonio que nadie más conocía. Presté atención a su historia.

"El ejército de Hadesópolis, o el ejército del Rey demonio, como lo’ llaman eso’ desgracia’os de Júpiter. Entre ello’ había 16 generale’ que habían logra’o grandes hazañas.”

"¿Así que los llamaban los 16 generales demonios? Huh, así que ustedes también los llamaban demonios."

"No importa cómo te sienta’ al respecto, ese título era muy honorable para los seguidore’ de la Diosa de la Oscuridad. Era prueba de haber recibi’o la bendición de la Diosa.”

Otro de esos vacíos culturales.

"De to’os modo’. Había 16 generale’ demonio trabajando bajo el Rey demonio. El General Dragón. El General Tormenta. La Espada Plateada. La Armadura Dorada. El Guardián. El Bufón Encantador. El Santo Tirano. La Reina de la Noche. El León Risueño.... Bueno, todos deberían haber muerto hace 500 año’.”

"¿Qué, están todos muertos?"

"Alguno’ fueron ataca’os en expedicione’ por esos bastardos de Júpiter. Otros fueron atrapa’os en el fuego cruza’o durante la batalla entre el Rey demonio y el primer rey sagrado. Bueno, pasaron muchas cosa’.”

Así que todos esos eran apodos. Algunos de esos nombres despertaron mi interés, pero me guardé cualquier pregunta para mí.

"Aparte de lo’ que murieron, el Rey Bestia, el Clérigo Enmascarado y lo’ Cinco Grandes Generales Demonio deberían estar vivos."

"¿Cinco Grandes Generales Demonios?"

"Todos fueron convocados de otro mundo como el Rey demonio. Junto con lo’ otros once generales que solían formar parte del ejército de Hadesópolis, formaban los honorables 16 generales demonio de Hades.”

Pez Dorado se veía orgulloso. Todas las demás naciones, incluyendo Júpiter, solo hablaban mal del Rey demonio, pero para un residente de Hadesópolis, debía ser alguien a quien admiraban y veneraban.

"Hablando de eso, yo recibí una visita del Rey Bestia poco despué’ de la batalla. Fue entonce’ cuando me enteré de la derrota del Rey demonio a mano’ del primer rey sagrado, y de a cuántos generale’ les quitaron la vida.”

"......”

El pez dorado miró distante. Debe haber pasado por mucho.

"¿Los cinco grandes generales demonio también tenían apodos?"

"¿Hm? Por supue’to que sí. El Príncipe de la Oscuridad. El Ogro Cara Blanca. El Gigante Oscuro. El Perro Demonio. El Diablo de la Llama. Todo’ ello’ fueron convoca’os de otro mundo como el Rey demonio y se le’ dio nueva vida."

Todos tenían nombres muy fuertes.

"Cuando dices que les dieron nueva vida, ¿significa que resucitaron de entre los muertos?"

"No, se convirtieron en parte de la raza demoníaca gracia’ a la bendición de la Diosa de la Oscuridad."

"La raza demoníaca..."

Aunque habían pasado 500 años, yo quería saber si eran seres humanos de mi mundo, pero parecía que ellos habían renunciado a su humanidad. Además de los cinco grandes generales demonio que fueron convocados, los otros generales también habían sido bendecidos por la Diosa de la Oscuridad y habían alcanzado un poder superior al de cualquier humano ordinario. Era el mismo concepto básico que la Diosa de la Luz que nos concede nuestros dones. Me pregunto si hubo algún general que pudiera convocar baños.

"Por cierto, ese Príncipe, ¿es quién creo que es?"

"Sí, era el hijo del Rey demonio."

"Así que fueron convocados como padre e hijo."

"Creo que uno de lo’ generale’ incluso murió asumiendo el papel de retaguardia del Rey demonio, dándole la oportunidad de escapar ileso..."

Si eso era cierto, entonces el Rey demonio tenía un ejército leal. Quiero decir, no es como si de repente pensara que el ejército del Rey demonio estaba lleno de buena gente, pero cambió un poco mi impresión de ellos.

Sin embargo, las historias de Pez Dorado estaban llenas de nueva información. Realmente estaba vivo hace 500 años. ¿O quizás había sido bendecido por la Diosa de la Oscuridad? Eso explicaría cómo había permanecido vivo durante 500 años.

Este túnel estaba tan desprovisto de vida que era casi inquietante. No fue lo peor tener que escuchar a Pez Dorado recordar mientras hacíamos nuestro camino.

"Oh, y el Rey demonio..."

Habían pasado tres días desde que entramos en el túnel. Pez Dorado había seguido contando sus historias cada vez que no estábamos durmiendo o comiendo. Las únicas veces que nos libramos de ellas fue cuando estábamos dentro del Baño Ilimitado.

No nos habíamos encontrado con ningún otro ser vivo, así que Rulitora vigilaba a Pez Dorado durante la noche. Le pedí disculpas, pero se rió, diciendo que era una buena forma de matar el tiempo. Aunque probablemente no soportaba escuchar a Pez Dorado durante todo el tiempo, así que durante el día se alejaba un poco para explorar el área.

La mayoría de las historias de Pez Dorado eran sólo fanfarronadas. Casi ninguna de ellas contenía información notable. Todo lo que habíamos aprendido se podía resumir diciendo que el ejército del Rey demonio era un grupo de guerreros galantes y decididos.

La batalla entre el primer rey sagrado y el Rey demonio tuvo lugar hace unos 500 años. Más exactamente, fue hace 400 o 500 años. En ese momento, Japón se acercaba al final del período Muromachi y entraba en el período Sengoku. La gente convocada entonces habría tenido mucha experiencia en batalla.

"Por cierto, ¿cómo se llamaba el Rey demonio?”

"Ese sería Lord Amann Naga."

Si no recuerdo mal, Naga era el nombre de una deidad india cuya mitad superior era humana y la mitad inferior de serpiente. El Rey demonio había sido bendecido por la Diosa de la Oscuridad y se le habían otorgado poderes sobrehumanos, pero quizás también había renunciado a su humanidad y se había vuelto medio serpiente.

También había un "Perro Demonio" entre los Cinco Grandes Generales Demonio, pero tal vez eran literalmente un perro, o un semihumano con cabeza de perro.


Rulitora regresó repentinamente sosteniendo su guja, que tenía un espíritu de luz adherido a la punta. Habíamos aplicado esta técnica para crear una fuente de luz portátil para él.

"Sir Touya, el camino está bloqueado."

"Lo sabía."

Aparentemente había escombros bloqueando el camino.

El túnel estaba siendo ventilado gracias a los espíritus de viento de Clena, pero sin eso, el aire estancado ya nos habría hecho jadear por aire ahora mismo.

"Está bien, déjame abrir un agujero."

No había más remedio que retirar los escombros que bloqueaban nuestro camino. Me bajé del carruaje y me acerqué a los escombros. Parecía una acumulación de sedimentos y los materiales utilizados para construir el túnel. Debería ser pan comido con mi invocación de tierra. Llamé a los espíritus mientras ponía mi mano sobre los escombros.

"Síganme.” Dije, y Rulitora, Clena, Roni y Rium asintieron. Utilicé el hechizo para excavar entre los escombros, pero por mucho que cavara, sólo nos encontrábamos con más escombros. Me imaginé que sólo una parte del túnel se había derrumbado, pero ese podría no haber sido el caso.

Ahora que lo pienso, estaba la historia de que Hadesópolis se había hundido bajo tierra. Tal vez el camino que conducía a ella también se había derrumbado completamente y ya no estaba.

Incluso si seguimos así, es posible que no podamos llegar a Hadesópolis. Lo dudaba, pero seguimos avanzando por el túnel mientras cavaba.

Después de un tiempo, mi mano perdió repentinamente el contacto con la tierra y perdí el equilibrio al golpear una toma de aire. Tiré de mi brazo hacia atrás, y la luz brilló a través del agujero que había dejado atrás. Pensé que estábamos bajo tierra todo este tiempo, pero parecía que habíamos vuelto a conectar con el mundo exterior.

Mi hechizo se había cortado desde que perdí el equilibrio. Volví a convocar a los espíritus de tierra y ensanché el agujero para que nuestro carruaje pudiera pasar.

"¿Qué demonios...?"

Después de abrir el agujero, una vista increíble apareció ante mis ojos. Una ciudad... no, ¿más bien un castillo?

El suelo se inclinaba hacia abajo como si estuviéramos dentro de un vórtice, y el agujero nos había llevado al borde exterior del mismo. Los edificios del borde exterior se habían derrumbado y estaban inclinados hacia abajo, pero por lo que podía ver a lo lejos, los edificios cercanos al centro aún estaban bien.

"Ah, sí... ese edificio e’ el ca’tillo del Rey demonio."

"¿Así que esto es definitivamente Hadesópolis?"

"Sí, sí. Este e’ el centro de la ciudad de Hadesópoli’. Todo sigue aquí..."

"Por centro de la ciudad, ¿quieres decir que hay otras partes de la ciudad fuera de esto?"

"Es triste decirlo, pero e’ta parece ser la única parte que sobrevivió,’ respondió Pez Dorado a la pregunta de Clena. Parecía tan ocupado con la visión, sin embargo, que su respuesta solo le pareció a medias.

Mirando hacia arriba, vi algo así como una cúpula hecha de piedra, con arroyos de arena filtrándose por sus grietas. De alguna manera, una alta torre había caído desde los bordes exteriores hacia el castillo en el centro de la ciudad, y ahora ambos se mantenían en su sitio, creando un espacio que protegía todo lo que había debajo de ella de la arena.



"La torre de lo’ 16 generale’ demonio. Esa torre tenía una barrera que protegía el centro de la ciudad. Huh, continuó protegiendo el ca’tillo del Rey demonio incluso despué’ de decaer..." Pez dorado murmuró serio.

Había pensado que era una torre muy alta, pero ahora sabía por qué.

Después de la batalla entre el primer rey sagrado y el Rey demonio, el centro de Hadesópolis— el castillo del Rey demonio— se hundió en la tierra, y el desierto en el vacío lo envolvió todo. La torre derrumbada había formado una cúpula, protegía todo lo que había debajo de ella de la arena. Seguía cumpliendo su propósito original.

No es de extrañar que nadie hubiera sido capaz de encontrarla desde la superficie. Los arroyos de arena probablemente parecían arenas movedizas del otro lado.

La luz del sol se filtraba desde los lugares donde caía la arena. El castillo del Rey demonio, débilmente visible desde esa luz, se sentía irreal para mí, como un sueño o una ilusión.

Instintivamente me pellizqué la mejilla, pero me dolió. No estaba soñando. La realidad de todo comenzó a filtrarse.

Por fin habíamos llegado al reino del rey demonio, Hadesópolis.

"¡Eh, mocoso! ¡Muévete!"

Pez estúpido, déjame disfrutar de esto un rato más.
                                  

Aunque lo describí como un vórtice, la inclinación no era demasiado severa, así que pudimos continuar en nuestro carruaje sin demasiados problemas. Dejé que Roni se encargara del asiento del conductor, mientras que Rulitora y yo caminábamos fuera del carruaje, armados hasta los dientes. Rium estaba flotando sobre nosotros en su disco volador.

"Clena, ¿está bien tu MP?"

"Debería estar bien... pero no esperes que use más hechizos."

El aire exterior fluía junto con la arena, así que ya no necesitábamos los espíritus del viento para la ventilación. Pero Clena había estado manteniendo esos espíritus todo el tiempo hasta que llegamos aquí, así que había vaciado su MP hasta el punto de agotarlo. Decidimos dejarla descansar dentro del carruaje por ahora.

Lo primero que debemos hacer es encontrar un lugar para descansar. Le pregunté a Pez Dorado, que todavía estaba dentro del cubo junto al asiento del conductor, "Oye, Pez Dorado. ¿Conoces algún edificio grande al que podamos entrar con nuestro carruaje?"

"El ca’tillo del rey demonio.”

"Además de eso."

Ese era nuestro destino final, así que queríamos tomarnos un respiro antes de eso.

"El templo, entonces. Tiene una puerta ancha y un patio en su interior.”

"No querrás decir... ¿El templo de la Diosa de la Oscuridad?"

"No veo ninguna otra por aquí, ¿y tú?"

"Ceresópolis tenía templos para la Diosa de la Luz y la Diosa de la Tierra."

"E’te reino no e’ tan blasfemo."

"... ¿Es la blasfemia el problema aquí?"

"Dímelo tú..."

Miré a Rulitora, confundido, pero él ladeó la cabeza. Quiero decir, no pensé que Ceres fuera blasfema.

"De todos modos, sólo llévanos al templo."

"...Bien, bien."

Procedimos a través de la ciudad en ruinas, liderados por Pez Dorado.

"No está tan desgastada como pensé que estaría."

Una vez que entramos en la ciudad, me sorprendió el buen estado en el que se encontraban la mayoría de los edificios. El área bajo la cúpula debe haber estado bastante bien protegida del clima a lo largo de los años. Aunque eso también significó que los huesos humanos tampoco se habían erosionado, y estaban esparcidos por todas partes.

Miré detrás de mí para ver si las chicas estaban bien. Clena se fijó en mí y se sentó derecha, escondiendo cualquier temor. Roni en el asiento del conductor, sin embargo, parecía nerviosa. Rium estaba estoicamente flotando sobre nosotros, pero mirando de cerca, noté que ella estaba evitando mirar hacia abajo. No podía culparla por estar asustada.

Otra cosa que me sorprendió fue el acueducto que corría junto a la calle, o, mejor dicho, lo que solía serlo. Miré dentro para encontrar arena corriendo a través de él en lugar de agua.

Según Pez Dorado, se había utilizado magia para hacer circular el agua por toda la ciudad. Ese hechizo todavía estaba activo hoy, y ahora circulaba la arena que caía en vez de agua. Pez Dorado teorizaba que esto podría haber evitado que las calles fueran enterradas bajo la arena.

Roni preguntó tímidamente desde el asiento del conductor: "¿Crees que el templo podría estar enterrado en la arena?"

"El templo e’tá completamente techa’o, incluyendo el patio, así que probablemente esté bien."

"¿Es un patio interior?"

"¿Ustede’ creen que el templo de la Diosa de la Oscuridad permitiría que el sol entrara en su’ jardine’?"

"...supongo que no."

Así fue como mostraban su fe. Cuando lo pensé, tenía sentido.

Rulitora, que había tomado la vanguardia, llamó a Pez Dorado sin darse la vuelta.

"Con el estado de estos edificios, no puedo decir cuál es cuál... ¿Estamos en el camino correcto hacia el templo?"

"No sé.”

"¡¿Qué?!" Rulitora se giró, con voz intranquila.

Rium volvió a bajar en su disco volador, y yo impulsivamente miré hacia su dirección también.

"¿Qué quieres decir con que no lo sabes?"

"Todo lo que sé e’ cómo eran esta’ calle’ antes de que todo se derrumbara. No podría decirte dónde estamo’ con la ciudad así."

"......”

Rium se quedó sin palabras. Aunque cuando lo pensé, deberíamos haberlo esperado.

Me acerqué al carruaje y le pregunté a Pez Dorado, "Entonces, ¿hacia dónde vamos ahora?"

"Si bajamo’ por la calle principal hacia el ca’tillo del Rey demonio, llegaremo’ a la plaza de la ciudad. Debería ser capaz de recordar cómo llegar al templo de’de allí.”

"¿Tiene la plaza algún tipo de hito?"

"Hay una estatua del Rey demonio."

"Ya veo."

En otras palabras, si no sabíamos dónde estábamos ahora mismo, sólo necesitábamos llegar a un lugar que conociéramos. No estaba seguro de si la estatua todavía estaba en una pieza o no, pero mientras el pedestal estuviera allí, debería funcionar como un punto de referencia para la plaza.

Avanzamos por el camino por un rato, pero luego aparecieron varias figuras ante nosotros.

"... ¿Residentes?"

"Por supuesto que no." Clena dio un puñetazo ante mi estúpida pregunta.

Esas figuras no eran humanos, sino huesos de humanos. Estaban armados con hachas oxidadas y palos cubiertos de musgo.

"Es la primera vez que veo algo así. ¿Son esqueletos?"

"¿Quizás son fantasmas?"

"Hay hechizos para reanimar esqueletos, pero aquí no hay nadie que lo haga, así que deben ser fantasmas."

Así que fantasmas. Intenté convencerme a mí mismo de que esto era al menos mejor que encontrarme con zombis.

Como persona japonesa que creía que los difuntos se convertían en “budas,” estos tipos serían duros oponentes, pero, por supuesto, no me lo iban a poner fácil.

Cerca de una docena de esqueletos se nos acercaron lentamente, sus mandíbulas temblaban. Nos miraban a través de sus cuencas oculares vacías.

Bueno, probablemente no podían vernos. Pero de cualquier manera, definitivamente se dirigían hacia nosotros.

Estaba preocupado por Clena. Yo tenía que hacerme cargo aquí.

"Clena, quédate dentro del carruaje. ¡Rulitora y yo podemos encargarnos de esto!"

"...lo entiendo. Oí que los esqueletos son difíciles de vencer, así que ten cuidado.” Ella sabía que no estaba en condiciones de luchar, y asintió de mala gana.

"¡Vamos, Rulitora!"

"¡Entendido!"

A mis palabras, Rulitora tomó su guja y corrió hacia delante. Cerró la distancia entre él y los esqueletos en un abrir y cerrar de ojos, luego traspasó con su arma varios de ellos con el mismo vigor y los hizo pedazos.

Nuestros oponentes no eran tan fuertes. El único problema eran sus números. Yo, por otro lado, no me atrevía a cortar hueso humano con mi hacha, así que opté por usar magia. Era hora de convocar a algunos espíritus de luz.

Liberé a los espíritus de luz, rogando que guiaran a los fantasmas por el camino hacia la Diosa. Puede que me haya estado entrometiendo desde la perspectiva de estos antiguos residentes de Hades, pero no me importaba.

Lancé un espíritu de luz en un arco sobre la cabeza de Rulitora y giró alrededor del esqueleto, luego atacó su cráneo. Por supuesto, eso no fue suficiente para vencerlo. Lancé otros cinco espíritus de luz en su dirección.

Los esqueletos tenían su fuerza en números al principio, pero ahora estaban atrapados entre mis espíritus de luz y Rulitora.

"¡Yaarrgh!"

Rulitora agitó su guja una vez más y cortó varios esqueletos más por la mitad. Sin embargo, aún no habían disminuido, y sus mitades superiores comenzaron a arrastrarse hacia Rulitora.

Mientras tanto, el esqueleto cuyo cráneo había agrietado por detrás permanecía en el suelo, sólo temblando. Inmediatamente le grité a Rulitora después de ver eso.

"¡Apunta a sus cabezas!"

En vez de responderme, Rulitora usó su puño para golpear la cara de un esqueleto cercano. El cráneo del esqueleto se encontró con su puño con poca resistencia y se rompió en varios pedazos. El resto de sus huesos cayeron al suelo estruendosamente. Yació allí completamente quieto.

Así que el cráneo era su núcleo. Ni siquiera podía empezar a entender cómo funcionaba, pero lo que controlaba sus movimientos estaba dentro de sus cráneos. Quizás era la voluntad de su antiguo habitante, pero nos habían atacado sin previo aviso, así que decidí no pensar demasiado en ello ahora mismo.

"¡Acabemos con el resto de ellos!"

"¡Muy bien!"

Rulitora dio la vuelta a su guja para atacar con la culata en vez de con la hoja. Yo hice lo mismo lanzando el resto de mis espíritus de luz a los cráneos de los esqueletos. Pero entonces, quizás atraídos por los sonidos de la batalla, aparecieron más esqueletos desde detrás del carruaje.

"¡Déjame esto a mí...!"

"¡No salgas del carruaje, Clena! ¡Iré yo!"

No podía obligar a Clena a pelear mientras se estaba recuperando, pero probablemente ella no se habría quedado quieta.

Dejé el resto de los esqueletos en el frente a Rulitora y corrí detrás del carruaje, con hacha en mano. Afortunadamente, esta hacha fue construida para destrozar cosas. Rápidamente aplasté los cráneos de los esqueletos con sorprendentemente poco retroceso.


Los dos seguimos luchando contra ellos, y al final derrotamos a unos 30 esqueletos. Una vez que todos desaparecieron, Clena saltó del carruaje y nos gritó con voz preocupada.

"... ¿Están bien?"

"Sí, no hay problema."

En realidad, me sentía muy mal. Todavía estaba en shock por tener que destruir tantos huesos humanos con mis propias manos. Pero no dejé que me afectara ya que ellos nos habían atacado cuando simplemente estábamos caminando por la calle.

Eran monstruos. Me sentí aliviado al pensar en ellos de esa manera. Aun así, decidí decir mis oraciones post-batalla más a fondo de lo habitual.

"Rium, baja y monta dentro del carruaje. Tú también, Clena.”

Necesitábamos cambiar un poco nuestro enfoque. Hice que Rium descendiera de su disco volador y se sentara junto a Clena en el carruaje.

"Clena y Roni, ustedes dos vigilen el frente. Rium, vigila la parte trasera. No podrás ver enemigos escondidos en las sombras de los edificios desde el aire.”

"Entiendo."

"Rulitora y yo caminaremos por la izquierda y la derecha."

"Comprendido.”

Ahora estábamos apostados en todas las direcciones. Roni tenía que prestar atención a la conducción y Clena seguía exhausta, pero estaríamos bien mientras Rulitora y yo nos mantuviéramos alerta.

Procedimos en nuestras nuevas posiciones y encontramos más esqueletos. Afortunadamente, sólo había cinco esta vez. Rulitora los aniquiló a todos con un rugido y un golpe en la cabeza. Luego pasamos entre los ataques de algunos monstruos y llegamos a un área abierta al final del camino. Esta era la plaza de la que había hablado Pez Dorado. Esta área no se había deteriorado, ni había arena cayendo desde arriba, por lo que la gran estatua en el centro seguía erguida y alta.

"¿Así que esta es la estatua del rey demonio de la que hablabas?"

"Ah, sí... Cono’co el camino de’de aquí. Mira ahí arriba a la derecha, hay una tienda con un e’tante afuera. Bueno, los re’to’ de uno, de todo’ modo’."

"Oh sí, creo que la veo."

"Esa tienda vendía ofrenda’, donadas por adoradore’. La calle a su izquierda lleva directamente al templo.”

"El templo de la tierra en Ceresópolis también tenía una tienda así. Supongo que es bastante común que los templos tengan una tienda como esa cerca.”

"¿Tiene algo de malo? E’ mejor que tener que ofrecer esa comida medio podrida que u’tede’ trajeron.”

"Bueno, tienes razón."

Mantuvimos la conversación a medida que avanzábamos de acuerdo con las instrucciones de Pez Dorado.

Pasamos junto a la estatua del rey demonio. Las chicas se asomaron del carruaje y miraron la gigantesca escultura. Representaba a un hombre digno, bien entrado en años y vestido con armadura.

"...tiene dos piernas, huh."

Lo primero que busqué fue si tenía la mitad inferior de una serpiente, pero todo lo que vi fueron dos piernas humanas normales. Quizás era como esos enemigos en los juegos que parecían normales al principio, pero que cambiaban a su verdadera forma en medio de la batalla. Tal vez su nombre cambiaría de "Amann Naga" a "Algo Naga.” O quizás Naga significaba algo totalmente ajeno a la deidad serpiente.

No sabía si iba a obtener una respuesta significativa de él, pero intenté preguntarle a Pez Dorado de todos modos. "Oye, ¿qué significa Amann Naga?"

"¿Hm? Bueno, no sé ha’ta el último detalle, pero aparentemente la familia del Rey demonio usaba una cierta palabra como parte de su’ nombre’. La parte de 'Amann' e’ esa palabra en particular, traducida al idioma Hades.”

"¿Y qué hay de 'Naga'?"

"Ese era sólo su nombre real." ¡¿Así que su nombre era realmente Naga?!

"En el lenguaje de Hades, 'amann' significa... ‘Creer’, ¿verdad?"

"Te sabe’ tus cosa’, señorita.”

Clena había aprendido algunas cosas sobre el antiguo idioma Hades de todas sus investigaciones sobre el reino del desierto.

"Es una palabra que usaban en los rituales de la Diosa de la Oscuridad.”

"Mhmm. En el viejo mundo del Rey demonio, una palabra puede tener múltiple’ lectura’. Así que, aunque no se pronunciara como "creer", seguía si’nificando lo mismo.”

"Qué lenguaje tan complicado."

"......” Me quedé sin palabras mientras escuchaba su charla. Este fue un hombre que fue llamado a este mundo después de su muerte, hace 400 o 500 años, y con el nombre de "Creyente Naga.” El hombre que una vez fue temido como el "Rey demonio del Sexto Cielo" se había convertido en un Rey demonio en otro mundo.


Dejamos la plaza con la estatua del Rey demonio, mientras yo todavía estaba abrumado al saber que el Rey demonio era en realidad Oda Nobunaga.

En esa nota, los Cinco Grandes Generales Demonio habían sido convocados desde el mismo período de tiempo, pero desafortunadamente Pez Dorado no sabía ninguno de sus nombres reales. Parecía que después de que Nobunaga tomase el nombre de Rey demonio, Amann Naga, el resto de ellos adoptaron apodos como el del Príncipe Oscuro. La razón por la que el resto de los 16 generales demonio tenían apodos era por ello también. La idea de que un samurai Sengoku se llamase a sí mismo "Príncipe Oscuro" era muy extraña.

Era el hijo de Nobunaga, pero como él tenía tantos, no podía adivinar cuál. Los tres más famosos serían Nobutada, Nobukatsu y Nobutaka.

Dejando eso a un lado, finalmente habíamos llegado al templo de la Diosa de la Oscuridad, una mera sombra de su antigua imagen.

"Así que este es el templo de la Diosa de la Oscuridad..."

"Elija su’ palabra’, señor Héroe."

El único templo en esta ciudad era el templo principal de la Diosa de la Oscuridad. Podía imaginármelo una vez pintoresco, pero los espíritus de luz revelaron una capa de suciedad cubriendo sus paredes y techo. La puerta principal estaba parada fuerte, pero las ventanas estaban rotas y el interior demolido. Las ventanas no eran de cristal, sino de madera.

"¿Hizo todo esto el primer rey sagrado?"

"Este e’ el templo de la Diosa de la Oscuridad. Por supuesto que no lo dejaría estar.”

"No puedo creer que tuvieran tiempo para eso después de venir aquí a luchar contra el rey demonio.”

El templo tenía dos pisos, pero curiosamente, solo las ventanas del primer piso estaban rotas. Si las ventanas se hubieran roto por el impacto del hundimiento subterráneo de la ciudad, las del segundo piso no deberían haber quedado intactas. Así que alguien debe haber hecho esto a propósito... para poder entrar.

"¿Es posible que la gente sobreviviera después de que la ciudad se hundiera y saqueara el lugar?" El templo debe haber estado almacenando raciones de emergencia, así que tenía sentido.

"¡Está’ diciendo tontería’! E’ un templo, ¿no?"

"Eso no importaría en tiempos de crisis. Sin mencionar que fue después de que el rey demonio fuera derrotado.”

"Bah..."

En otras palabras, la Diosa de la Oscuridad perdió su autoridad tras la derrota del rey demonio. Pez Dorado no pudo pensar en un contraargumento, y se quejó de mí en un tono agitado.

"Bueno, deberíamos echar un vistazo para ver si podemos acampar dentro en vez de discutir. Así que vamos a entrar por ahora."

"No puedo, la puerta no se abre."

Rulitora intentó empujar las puertas, pero no se movieron. Bueno, si la puerta pudiera abrirse tan fácilmente, las ventanas seguirían intactas.

"Supongo que tenemos que atravesar una ventana y abrirla desde dentro. Si fuéramos sólo nosotros, las ventanas bastarían, pero también tenemos que meter el carruaje.”

Normalmente, Rium podría cruzar en su disco volador, pero todo en este templo, incluyendo el patio, estaba bajo un techo.

"Roni y yo iremos, así que esperen aquí fuera."

"¡S-Síiii, señor! ¡Permítame que lo ayude!"

Por si había monstruos dentro, me armé y escogí a Roni para que viniera, ya que era la más ágil. El aire desolado alrededor del templo la asustaba, pero seguía siendo la más adecuada.

"No te preocupes, Roni. Escóndete detrás de mí y hazme saber si ves algo sospechoso.”

"Bi-Bien..."

Le di una palmadita en el hombro para animarla, y luego nos metimos dentro del templo. Rulitora debería ser capaz de proteger a todos los demás afuera.


La habitación en la que entramos parecía como si hubiera sido saqueada. Me acordé de las casas desiertas en las que me colaba cuando era niño.

Roni se aferró a mi espalda con miedo. Pero ella seguía observando cuidadosamente sus alrededores, así que confié en ella para que me cubriera las espaldas.

"Parece que no hay monstruos vagando por aquí."

"Por favor, no diga eso, Sir Touya."

"¿No es eso algo bueno? Vamos, no tengas miedo.”

Su voz, al borde de las lágrimas, resonó detrás de mí. Tal vez se asustó a sí misma pensando que había monstruos. Seguí dándole palabras de aliento mientras abría la puerta del pasillo.

Miré brevemente a mi alrededor y noté que el edificio estaba construido como un recinto. Había un gran patio, rodeado por el resto del edificio. Varias puertas dan al patio, con un pasillo empedrado entre ellas. Parecía que el templo iba más profundo a través de la puerta principal, probablemente albergando habitaciones importantes como la oficina del anciano, pero eso tenía que esperar. Necesitábamos volver a reunirnos con todos los que estaban afuera, así que primero nos dirigimos a la puerta principal.

"Un cerrojo, ¿eh? Parece bastante resistente.”

"Con este cerrojo y esta puerta, no habríamos podido entrar a menos que tuviéramos un ariete."

La puerta a la que llegamos estaba atrancada y cerrada con un cerrojo. Supuse que los intrusos no habían podido derribar esta puerta, así que se vieron obligados a destruir las ventanas. Necesitábamos entrar en nuestro carruaje, así que Roni y yo quitamos la barricada y abrimos las puertas.

"¡Está bien! ¡Todo despejado!"

Rulitora inmediatamente tomó las riendas del carruaje, llevándolo adentro. Afortunadamente, parecía que ningún monstruo había atacado mientras no estábamos.

"Qué patio tan sombrío..."

Respondí a Rulitora explorando la zona, dándome cuenta de lo deprimente de nuestro entorno.

"También solía ser un jardín muy espléndido..." Pez dorado murmuró nostálgicamente.

"¿Había flores aquí, a pesar de que todo está en interiores?"

"Hay hechizo’ que puedes usar pa’ traer la luz de la luna o de la’ estrella’. ¿Quieres ver?"

"Oh no. No te dejaremos usar nada de magia.”

"Tierra podrida..."

Apuesto a que un jardín iluminado por la luna hubiese sido todo un espectáculo, pero ahora mismo no había ni una sola brizna de hierba creciendo en la estéril tierra. Había un olor acre en el aire con el lugar bloqueado de la luz del sol durante tanto tiempo.

Envié espíritus de luz para iluminar nuestro entorno y vi un altar hecho de mármol en el centro del patio. Entre el altar y los muros frente a la puerta principal había un estanque. Le eché un vistazo más de cerca, pero el agua estaba muy turbia. Esta era probablemente la fuente del olor.

"¿Para qué se usaba este estanque?"

"... ¿decoración, supongo? El altar e’ lo único útil aquí de todo’ modo’." Pez Dorado respondió sin rodeos.

Así que era sólo algo para animar el jardín. No quedaba ni un rastro, pero apuesto a que el jardín y el estanque solían ser impresionantes.

"Parece que necesito ventilar este lugar." Clena se bajó del carruaje después de notar el olor. Probablemente usaría espíritus de viento para reemplazar el aire interior por aire fresco del exterior.

"¿Estarás bien?"

"Ahora mismo hay aire fluyendo desde afuera gracias a la arena, así que será más fácil que cuando estábamos en el túnel."

Su cutis había mejorado después de descansar un rato en el carruaje. Parecía que podía manejarlo ahora.

Estacionamos el carruaje en el patio, cerramos las puertas y cambiamos la cerradura. Considerando la forma en que las ventanas fueron destruidas, la cosa más robusta en este templo era probablemente estas puertas. Nos ofrecería protección, mientras que necesitábamos ventanas para la ventilación.

"Rulitora y yo vamos a evaluar el templo. La puerta no servirá de mucho si todas las ventanas están abiertas.”

"¿Vas a restaurar todas las ventanas?"

"Las sellaré.” Levanté la palma hacia Rulitora. Era factible con la ayuda de mi invocación espiritual de tierra.

Necesitábamos dejar una ventana abierta para la ventilación, incluso una pequeña haría el trabajo. E incluso si no la hubiera, no habría problema en dejar una sola ventana abierta.

"Estaremos revisando las habitaciones más adentro también, así que llevaremos a Pez Dorado."

"Será mejor que le cambiemos el agua pronto.”

Asentí en respuesta a Rium. Él no podía hacer ningún movimiento en este momento porque estaba en el agua hecha con mi MP. La magia se desvanecía con el paso del tiempo, así que había llegado el momento de cambiar el agua. Rápidamente cambié el agua, dejé diez espíritus de luz en el patio, e invoqué a otros cinco para que Rulitora, Pez Dorado, y yo observáramos el interior del templo.

Todas las ventanas del primer piso habían sido demolidas, así que invoqué a los espíritus de la tierra para que alteraran la forma de los agujeros que quedaban y sellaran todos los huecos. Mientras hacíamos eso, encontramos un agujero que podíamos usar para la ventilación. Sólo algunas de las ventanas del segundo piso estaban rotas, así que realmente parecía que se había hecho deliberadamente.

"Uf..." Respiré aliviado. Parece que usé demasiado MP.

"¿Se encuentra bien, Sir Touya?"

"Sí, estoy bien. No te preocupes por mí." Yo todavía no estaba en mi límite. No había muchas ventanas que necesitaran ser selladas en el segundo piso, así que deberíamos ser capaces de terminar esto.

"Oye, ¿crees que tienen reservas de comida almacenadas aquí?"

"Si las hubiera, probablemente estarían en el almacén."

"Apuesto a que todas las ventanas estaban rotas por la gente que intentó llegar a esas reservas."

"...que se les caiga la piel."

Lo había captado hace algún tiempo, pero este autoproclamado sabio parecía particularmente devoto de la Diosa de la Oscuridad. Se hizo aún más obvio ahora que habíamos entrado en el reino del desierto.

Mientras explorábamos el templo, recogimos todos los libros o documentos que parecían importantes. Pez Dorado se mofó de mí como si quisiera decir que era inútil ya que no podía leerlos de todos modos, pero la broma era para él. La Diosa de la Luz me permitía leer casi cualquier idioma de este mundo.

Tomé un libro, lo hojeé y pude averiguar inmediatamente de qué se trataba. Sin embargo, no tenía intenciones de dejar que Pez Dorado se ocupara de esto, así que lo ignoré, miré y continué recolectando libros. Pensé que, seguro que Pez Dorado nos maldeciría por sacar cosas del templo, pero no dijo una palabra. Tal vez pensó que era mejor que dejarlos aquí pudriéndose.

"Aquí no hay nada más que libros."

Habíamos entrado en lo que parecía una habitación privada, pero sólo había un guardarropa con todos sus cajones vaciados. Algunas de las habitaciones ni siquiera tenían guardarropas.

"Creo que teníamos razón al pensar que los supervivientes de la batalla entre el rey sagrado y el rey demonio lo saquearon todo."

"Así que esos esqueletos... ¿Eran lo que quedaba de esa gente?" Pregunté, a lo que Rulitora asintió suavemente. Era la única explicación que tenía sentido. Pez Dorado, sin embargo, habló en un tono agrio.

"Infiele’... ¿Así que honestamente creen que el rey sagrado no estaba detrá’ de e’to? Claro, claro, la gente de Hades saqueó su propio templo.... ¡Bah!"

"Supongo que no podemos descartar completamente la idea de que el grupo del primer rey sagrado lo hizo, pero..."

"No, no lo creo." Rulitora tuvo en cuenta la idea de Pez Dorado, pero yo lo interrumpí.

"¿Oh? ¿Así que está’ del lado del rey sagrado, eh?"

"No exactamente. Por lo que puedo decir, la batalla entre el rey sagrado y el rey demonio era en parte religiosa, ¿verdad?"

"...no e’toy diciendo que no lo fuese."

"Si el rey sagrado quisiera destruir este templo, entonces no lo habría hecho tan a medias como esto. Probablemente lo habría volado todo en pedazos.”

"Hmm..." Pez Dorado se hundió en el silencio, incapaz de negar mi sugerencia.

Si los demás ciudadanos irrumpieron en el templo en busca de cosas que les ayudaran a sobrevivir, eso explicaría por qué sólo quedaban libros. En una situación de vida o muerte, los libros sólo serían útiles para encender una fogata. La única explicación en apoyo de la teoría de Pez Dorado sería que los saqueadores no se atrevieron a usar los libros del templo como combustible, y por lo tanto los dejaron atrás. "Los supervivientes no habrían tenido forma de salir, ya que el túnel estaba bloqueado. Estaban completamente atrapados.”

"......”

Aceptar el argumento de Pez Dorado no me convenía, así que intenté argumentar a favor de los residentes de Hades, pero Pez Dorado se quedó callado.


Habíamos completado nuestra ronda en el segundo piso, y nos encontramos con una habitación justo encima de la puerta principal. Nos dio una vista del exterior del templo. Le pregunté a Pez Dorado sobre ello, y por supuesto, esto solía ser una estación de vigilancia para los caballeros del templo.

"Si nos quedamos aquí podremos mantener un ojo en el exterior. Dormimos aquí esta noche y hacemos turnos de guardia.”

"¿Qué hacemos con el carruaje?"

"El patio no es diferente de un establo en este momento. Deberíamos estar bien dejándolo ahí por esta noche."

"Entiendo."

Tendríamos que dejar comida y agua para el caballo, pero aparte de eso, debería estar bien por una noche. Rulitora no encontró ningún problema con mi sugerencia.

Clena había terminado de ventilar el área cuando regresamos al patio, y el olor casi había desaparecido. Sin embargo, había vuelto a esforzarse demasiado y estaba sentada debido a la fatiga.

"Clena, ¿estás bien?"

"Tú tampoco te ves muy bien, Touya..."

Nos dimos una sonrisa irónica. Parece que ella no era la única que se veía agotada ahora mismo.

"Encontramos una habitación arriba que los caballeros del templo usaban para vigilar. Vamos a descansar allí por la noche."

"Oh, está bien, déjame sacar la comida del caballo entonces. ¿Podrías abrir el Baño Ilimitado?"

"¡Yo me encargaré de eso! Por favor, siéntense y descansen, Lady Clena, Sir Touya." Clena intentó ponerse de pie, pero Roni la empujó hacia abajo.

Rulitora tenía los brazos cruzados, parecía que también tenía algo que decirme. Probablemente quería que yo también me tomara un descanso. Parece que yo no tenía nada que decir al respecto. Abrí la puerta del Baño Ilimitado y me senté al lado de Clena.

"¡Rium, ven a ayudar también!"

"De acuerdo.” Rium se adentró en el Baño Ilimitado detrás de Roni.

Roni ahora parecía una hermana mayor, aunque nosotros siempre la veíamos como una hermana pequeña. Clena y yo vigilamos esta pacífica escena con una sonrisa. Las dos chicas también estaban gastadas, pero me di cuenta de que estaban sonriendo.


En cuanto a la cena, como el olor del estanque no había desaparecido por completo, hicimos una fogata en lo que solía ser una cocina para preparar nuestra comida. Por supuesto, usamos nuestras propias ollas y sartenes. Todavía quedaba una mesa en la cocina, así que cenamos allí.

Mientras mordía un trozo de carne asada, le pregunté a Roni sobre algo que tenía en mente.

"¿Cuánto tiempo más crees que nos mantendrá nuestro suministro de comida?" Aunque habíamos encontrado un lugar para descansar dentro de este templo, no podíamos quedarnos aquí para siempre sin comida. Podíamos transportar mucha más carga gracias a mi Baño Ilimitado, pero nuestro suministro aún era limitado.

"Considerando el tiempo que llevaría volver a Ceres... Tenemos suficiente para quedarnos aquí otros diez días.”

"Que sea una semana, para estar seguros... Eso podría no ser suficiente tiempo para explorar la ciudad.”

El centro de la ciudad de Hadesópolis era más pequeño que Jupiterópolis o Ceresópolis, pero por lo que pude ver desde que salimos del túnel, era todavía comparable en tamaño a un barrio de una gran ciudad.

"Tendremos que limitarnos a lo que parezca importante."

"¿Entonces principalmente el castillo del rey demonio?”

Rulitora y Clena expresaron sus opiniones, y luego miraron rápidamente a Pez Dorado.

"...Bueno, yo diría que no hay lugare’ má’ importante’ aquí que e’te templo o el ca’tillo del rey demonio," les contestó secamente Pez Dorado.

Quería preguntarle si había otros lugares importantes aquí, pero nunca fue nuestro aliado en primer lugar. No nos revelaría todo lo que sabía.

Podríamos separarnos y explorar, pero considerando la frecuencia con la que nos encontrábamos con esos esqueletos, esa no era una opción favorable. No tuvimos más remedio que abrirnos camino lentamente.


Esa noche, traté de sugerir que nos turnáramos para vigilar, pero Rulitora no quería nada de eso. Dijo que Clena y yo deberíamos descansar, ya que hemos agotado nuestro MP. No tuve más remedio que cumplir, ya que él también incluyó a Clena en su argumento. Rulitora y Roni rotarían la guardia esta noche.

Nos dimos un baño rápido, reemplazamos el agua de Pez Dorado, y esparcimos nuestros futones. Me acosté entre Clena y Rium. Este ya no era el caso, pero cuando empezamos a viajar juntos por primera vez, nuestra carga nos dejaba poco espacio para dormir y nos veíamos obligados a acurrucarnos juntos. Aunque ahora teníamos algo más de espacio, seguíamos durmiendo así.

Todavía era un poco temprano para la hora de acostarse, así que me puse boca abajo y empecé a leer algunos de los libros que habíamos recogido. Según Clena, todo estaba escrito en la antigua lengua de Hades, pero gracias a toda su investigación sobre el reino del desierto, ella también podía leerlo.

Rium se dejó caer encima de mí y miraba mi libro. Probablemente parecíamos una tortuga con su hijo encima ahora mismo. Ella no podía leer el lenguaje de Hades, así que probablemente sólo estaba jugando.

"Hay un diario de un clérigo."

"Este parece un libro de historia sobre Hades. Son muy valiosos, ¿no?"

"¿Qué es este? Tiene imágenes de comida.”

"...Es un libro de cocina."

Los libros que habíamos reunido cubrían temas de la A a la Z. Si el libro de cocina en sí tenía algún valor o no, era una señal de que la gente alguna vez vivió aquí.

Personalmente, yo estaba bastante interesado en el libro de cocina. Quería seguir leyéndolo porque me parecía importante, pero nuestro tiempo aquí era limitado. Tendríamos que guardar el verdadero estudio para cuando volvamos a la civilización.

"Touya, usas MP para mantener las luces encendidas, ¿no? ¿Por qué no nos acostamos temprano esta noche?"

"Hmm... tienes razón. Podemos levantarnos temprano mañana."

Normalmente las dejaba encendidas sin pensarlo mucho, pero es cierto que las luces del Baño Ilimitado estaban consumiendo mi MP. Deberíamos irnos a la cama temprano hoy, o de lo contrario sería descortés que Rulitora y Roni vigilaran.

"Muy bien. Es un poco temprano, pero apagaré las luces."

"Oh, déjame a mí."

Rium se bajó de mi espalda y se levantó para poner las luces en luz nocturna. Regresó, se acostó y volvió a acercarse a mí. Ella se mantenía correcta y respetable mientras viajábamos durante el día, pero actuaba como un bebé por la noche. Aparentemente era lo mismo cuando se acostaba con el grupo de Haruno. Básicamente, ella me estaba usando como almohada corporal ahora mismo.

"Ustedes dos están muy amigables."

"¿Quieres unirte, Clena?"

"Yo estoy bien. No soy tan infantil como para necesitar una almohada para abrazar y dormirme,” dijo mientras sostenía mi mano bajo las sábanas. Decidí no avergonzarla mencionándolo.

"Muy bien, buenas noches."

Nos dimos un beso de buenas noches en la mejilla y nos fuimos a la cama. Ella debió de estar más cansada de lo que yo pensaba, porque no tardó en dormirse.


Lo primero que hice a la mañana siguiente fue llenar un cubo con agua y salir del Baño Ilimitado.

Había llenado el cubo para reemplazar el agua de Pez Dorado. El MP en el agua se quedaría medio día, pero cambiarlo a primera hora de la mañana facilitaría mucho el seguimiento.

Miré a Rulitora, vigilando junto a la ventana, mientras Roni yacía en el suelo envuelta en una manta. Rulitora se dio cuenta inmediatamente de que me había despertado y se había dado la vuelta.

"Buenos días, Sir Touya."

"Buenos días a ti también. ¿Hubo algún ataque durante la noche?"

"No, ninguno."

"Bien.”

Me dirigí al cubo mientras conversábamos. Eché un vistazo dentro, esperando otra de las tediosas despotricadas de Pez Dorado, pero en vez de eso me di cuenta de algo sorprendente.

"¡¿Qué...?! ¡¿A dónde se fue Pez Dorado?!"

"¡¿Eh?!"

"¡¿Qué?!"

Rulitora se giró al oír mi grito y Roni saltó, aún medio dormida.

"¡Pez Dorado no está en el cubo!"

"¡¿Qué?!"

Rulitora corrió y también miró dentro del cubo vacío. Anoche habíamos cambiado el agua antes de dormir, así que... el MP de dentro debería seguir siendo bastante fuerte. Pero, sin embargo, Pez Dorado había desaparecido repentinamente del cubo.

Clena y Rium también se despertaron al oír mi voz. Caminamos alrededor juntos, buscando a Pez Dorado, pero no pudimos encontrar rastros del autoproclamado sabio en ninguna parte. El principal sospechoso era el estanque embarrado en el patio. Encontré un palo y traté de revolver el agua, aguantando el olor a podrido, pero todo lo que pude sentir fue el suelo escarpado debajo.

"¿Deberíamos intentar filtrar el estanque con agua limpia?"

"¿Crees que lo encontraremos así?" Me crucé de brazos, contemplando la sugerencia de Clena.

Aunque sus aletas eran relativamente grandes, él todavía era del tamaño de un pez dorado. Era un estanque bastante pequeño, pero podía ver por el movimiento del palo alrededor que el fondo era desigual. Si se escondiera debajo de algo, nos costaría encontrarlo aunque el agua estuviera limpia. Sin mencionar que, si fue arrastrado junto con el agua, no hay forma de saber dónde terminaría. Además, preferiría no tener que lidiar con el agua podrida en todas partes si la limpiáramos. Así que sugerí otro plan.

"Muy bien, vamos a bloquearlo."

"¿Eh?"

"Pondré una tapa en el estanque."

¿Por qué no había pensado en esto ayer? Si se hace bien, se podría decir literalmente que nuestro problema es "agua pasada,” y evitaría que el olor se propague también.

Me adelanté y llamé a los espíritus de la tierra para formar una cúpula. En poco tiempo, un semicírculo de tierra cubrió el estanque. Llegaba hasta mis rodillas. ¿Esto era lo que llamaban un túmulo? Si Pez Dorado estuviera realmente aquí, esto se convertiría literalmente en su tumba. Pero quería marcarlo como "Descansa en Paz.”

"¿Qué estaba tratando de lograr ese tipo al final?"

"Según la leyenda, ese autoproclamado sabio llevó al primer rey sagrado al castillo del rey demonio, ¿verdad?"

"Es una historia famosa. Dicen que el sabio fue aliado del primer rey sagrado.”

"Y aun así hablaba del rey demonio día tras día."

Ahora que lo pienso, su comportamiento era bastante inconsistente. También reaccionó de forma extraña cuando estábamos frente a la estatua del rey demonio. Seguro que era solo una estatua, pero debería haber reaccionado con más fuerza después de verlo por primera vez en varios cientos de años.

En cualquier caso, ya era demasiado tarde para esos pensamientos: Pez Dorado había desaparecido de nuestra vista. Para ser honesto, no creí que estuviera en el estanque. No tuvimos otra opción que seguir buscándolo mientras estábamos en guardia, asumiendo que todavía estaba escondido en alguna parte.

"Roni, vamos a hacer un desayuno rápido hoy. Buscaremos en el templo después de eso, y luego iremos al castillo del rey demonio."

"Entendido. Haré crepes, entonces."

Yo describiría las crepes como panqueques delgados y sin azúcar. En este mundo, los panqueques eran un postre, mientras que las crepes eran un alimento para el desayuno. Sin embargo, los ingredientes eran bastante similares. Un buen sustituto del pan, era una comida popular entre los viajeros, ya que todo lo que se necesitaba era una sartén y algunos ingredientes básicos. Normalmente se come envuelto alrededor de una salchicha o una rebanada gruesa de jamón. Las verduras encurtidas también funcionaban como relleno. Esta mañana lo comimos con jamón y queso, como una pizza. Lo doblé por la mitad y empecé a engullir.

Después de terminar nuestro desayuno rápido, fuimos a buscar por el templo, cuando Clena notó algo.

"Este templo... Ha sido construido para rechazar cualquier cosa que no sea la magia de la Diosa de la Oscuridad.”

"¿Qué quieres decir con eso?"

"La magia de otras diosas es más débil aquí. Echa un vistazo por allí." Clena estaba señalando uno de los pilares del templo. En él colgaba un elegante relieve.

"Espera, ¿entonces te refieres a esto...?"

"Sí, ese relieve está creando el efecto."

Miré a Clena, y ella me hizo un solemne asentimiento con la cabeza. Ayer lo había pasado por alto completamente, asumiendo que era solo decoración, pero esto estaba cancelando los poderes de cualquier otra diosa que no fuera la Diosa de la Oscuridad.

"Podemos usar magia clerical aquí, así que creo que sólo está debilitando la efectividad."

"Pero eso sigue siendo un gran problema."

"El MP en el agua probablemente también se vio afectado..." Murmuró Clena.

Así que mi MP se había drenado más rápido de lo habitual, incluyendo al MP en mi agua. Pez Dorado aprovechó la oportunidad cuando la magia se fue agotando para lanzar su propia magia para escapar. Quizás había estado planeando esto desde que empezó a guiarnos hacia el templo.

"Déjame reforzar un poco más esa tumba."

"...Buena idea."

Por si acaso, hice la cubierta del estanque más gruesa y fuerte. El montículo de entierro, que no llegaba más alto que mis rodillas, creció a mi altura, envolviendo las paredes y la tierra que lo rodeaba.


Luego recogimos nuestro equipaje y viajamos en nuestro carruaje directamente al castillo del rey demonio. Era una ciudad muy tranquila. No sólo era tenue, todo parecía gris y desolado. Lo único que le daba color al paisaje era la arena.

El color de la arena podría describirse como "dorado,” que sonaba más elegante de lo que era en realidad. No hace falta decir que no tenía vida, y los únicos sonidos que podíamos oír eran los de la arena que caía de la cúpula de arriba. Se me ocurrió el término "pueblo fantasma.” Empezábamos a sentirnos deprimidos si guardábamos silencio durante demasiado tiempo, así que... todos deliberadamente charlábamos mientras avanzábamos. Por supuesto, nos aseguramos de mantenernos en guardia también.

Unos pocos grupos de esqueletos intentaron atacarnos por el camino, pero individualmente eran bastante débiles, y Rulitora fue capaz de hacer un rápido trabajo con ellos. Ya no teníamos a Pez Dorado para guiarnos, pero eso no sería un problema si nos dirigiéramos al castillo del rey demonio. Después de todo, el castillo era una parte de la cúpula superior que mantenía esta ciudad subterránea. Podríamos ver el castillo a lo lejos siempre y cuando tuviéramos una vista abierta.

En el camino, encontramos una mansión y usamos su patio para almorzar. Había restos de un lecho de flores que una vez debió estar lleno de coloridas flores, pero que ahora era sólo una estéril parcela de tierra. La mansión tenía una cerca, pero no estaba completamente sellada desde afuera, así que no podíamos bajar la guardia. Comimos un almuerzo ligero y salimos de nuevo de inmediato.

Una hora más tarde, llegamos al castillo del rey demonio.


"Parece tan normal." Rium fue la primera en hablar. No se anduvo con rodeos.

Ella tenía razón, sin embargo. El castillo ante nuestros ojos tenía un aspecto extremadamente normal, lejos de la gran imagen que podría implicar el término "castillo del rey demonio.”

El exterior mostraba algunos signos de fragmentación. Tal vez sufrió algún daño cuando la otra torre cayó, o tal vez fue daño colateral de la batalla entre el primer rey sagrado y el rey demonio. En cualquier caso, parecía una mera sombra de lo que fue.

"Así que el castillo estaba rodeado por un foso,” murmuró Roni, arrodillándose junto al foso.

Estaba en pasado porque ya no se le puede llamar foso. El foso rebosaba de arena. Parecía que la magia de circulación de la ciudad no podía ocuparse de todo.

"Esto ya no sirve para nada como foso."

"Supongo que es inútil contra los hombres lagarto de arena."

"Aunque fuera un foso normal, seguiría siendo inútil contra los hombres lagarto de pantano."

No sabía si realmente existían los hombres lagarto de pantano, pero supongo que un foso en Japón también sería inútil contra los kappa.

En cualquier caso, el puente levadizo seguía bajado, así que podíamos cruzar en nuestro carruaje sin problemas. Cruzamos con cuidado el puente y entramos en el castillo.

Después de pasar la puerta, fuimos recibidos por la vista de otro jardín estéril. Un deteriorado camino de piedra, apenas visible bajo toda la arena, conducía a las puertas del castillo.

Lo único que decoraba el jardín eran los arroyos de arena que caían del cielo. La magia de circulación no podía encargarse de tanto. Al menos más luz se filtraba desde arriba, haciendo brillar la arena y dándole un verdadero tono dorado.

"Entonces, ¿adónde vamos primero?"

"Deberíamos encontrar su biblioteca."

"Supongo que esa es la opción obvia, si queremos aprender más sobre el rey demonio."

Rium y Roni ofrecieron sus ideas.

Definitivamente deberíamos empezar desde allí si queremos recopilar documentos. Esperemos que estén en mejores condiciones que los del templo. Sin embargo, había otra cosa que sentía que era importante.

"Tenemos un problema del mundo real, sin embargo, si no encontramos nada aquí, entonces estaremos en rojo, en cuanto al dinero."

Nos había costado bastante dinero financiar todo este viaje. Si no encontráramos algo de valor aquí, entonces tendríamos dificultades para planear nuestros futuros viajes. No hace falta decir que necesitábamos reunir información sobre el rey demonio, pero también teníamos que cumplir con nuestro papel como cazadores de tesoros.

"¿Crees que queda algo como una armería o un tesoro a salvo?"

"El rey demonio ya no está aquí, así que busquemos en cada esquina mientras tengamos tiempo."

"Buen plan. Pero necesitamos a alguien que cuide el caballo, y no quiero dividirnos en dos grupos.”

El carruaje no podía pasar por la puerta principal, así que no tuvimos más remedio que estacionarlo aquí. Después de algunas discusiones, decidimos que Rulitora estaría a cargo de la observación del caballo. Si tuviéramos que dividirnos basándonos en el poder de batalla puro, entonces sería Rulitora y todos los demás. Aunque era un castillo grande, no debería llevarnos toda una semana explorarlo. La pregunta era cuánto quedaba aquí y cuánto podíamos encontrar.

Sólo tomamos lo esencial y nos armamos hasta los dientes. Empecé a llegar a la puerta, pero Rium me tiró de la manga.

"Touya.”

"¿Qué pasa?"

"Apuesto a que hay un golem aquí. Ellos pueden sobrevivir fácilmente 500 años.”

"Ya veo, ¿así que serían como guardias de seguridad para el tesoro?"

Rium asintió en respuesta.

Monstruos hechos por el hombre, golems, a menudo aparecían en mis videojuegos. Dado que la magia de cristal implica la creación de elementos mágicos, ella debe haber tenido algún conocimiento sobre el tema.

"¿Serías capaz de identificarlos?"

"Mientras pueda detectar la magia que los hace moverse, sí.”

"¿Y si no se mueven?"

"Si pudiera detectarlos, entonces no valdrían nada como golems,” dijo Rium, con bastante naturalidad.

Así que podrían estar disfrazándose de muebles, aunque en realidad fueran monstruos. Si el castillo realmente empleaba esas cosas, entonces sólo necesitábamos proceder con cautela.

Seguimos caminando por el jardín hasta que llegamos a un muro. Vi una puerta gigante delante de mí. Parecían puertas de metal increíblemente pesadas. Puesto que algunas personas habían renunciado a su humanidad después de haber sido bendecidas por la Diosa de la Oscuridad, debieron haber tenido que acomodarse a tamaños que superaban los de un humano normal.

¿Podríamos abrir esta cosa nosotros solos? Me acerqué, un poco dudoso. "¡Sir Touya, cuidado!"

Cuando llegué a la puerta, Roni me tiró hacia atrás y me arrojó al suelo. Cuando miré hacia atrás, sorprendido, vi una sombra bloqueando mi vista. No sabía lo que era en ese instante, ya que la sombra retrocedió tan rápido como había aparecido. Miré por encima, todavía en el suelo, y vi de dónde había venido. "¿La puerta...?"

Sí, era la puerta. Actualmente se abría horizontalmente, no verticalmente como debe ser un conjunto de puertas. La abertura se retorcía como la arcilla, y pronto formó la forma de una sonrisa.

Esa sombra debe haber sido la puerta que extendió su boca para morderme. Si Roni no me hubiera salvado, probablemente estaría atrapado en esa boca gigante ahora mismo.

"¡Sir Touya!"

Rulitora se apresuró a acercarse a Roni y a mí, empujándonos hacia arriba y fuera del alcance de la puerta. Vi a Clena sosteniendo a Rium, también alejándose de la puerta. Parecían ilesas.

"Gracias por la ayuda, Rulitora."

"No lo mencione, me alegro de que estén a salvo."

"¿Estás bien, Roni?"

"¡No hay problema!"

Roni sostenía su brazo, así que me preocupó que la puerta la hubiera mordido, pero era sólo un rasguño de cuando me tiró hacia abajo.

Afortunadamente, el monstruo de la puerta no podía moverse de su posición. "¿Qué es esa cosa?"

"Es un golem puerta. En lugar de cerraduras, necesita un amuleto especial para abrirse.”

"Así que si no tienes ese amuleto, ¿te ataca?"

Rium asintió en respuesta.

Ya veo. Como había que atravesar la puerta para entrar en el castillo, era una trampa eficaz contra los intrusos. Aunque me hizo preguntarme qué le pasaría a una persona que olvidara su amuleto.

"¡Déjeme manejar esto!"

Dijo Rulitora, y en el mismo momento ondeó su guja sobre su cabeza y golpeó el golem puerta. El choque de metal contra metal resonó en el aire. A pesar de la forma en que se retorcía antes, la puerta seguía siendo tan dura como el metal.

Rium también sacó una de sus lanzas del tamaño de un lápiz y la transformó en una gigante. Esta debe haber sido una práctica estándar para la magia de cristal.

Los clangs metálicos continuaron resonando por el aire. Rulitora siguió golpeando el golem de la puerta mientras esquivaba sus ataques, pero era tan denso que no era capaz de dar golpes significativos. Dicho esto, estaba haciendo un trabajo excepcional al manejarlo. Si fuera yo, estaría muy ocupado tratando de mantener la compostura.

"¿Crees que los espíritus de tierra podrían interferir con eso?"

"Depende."

Intenté preguntarle a Rium, y ella me dio una breve respuesta. Probablemente dependía de las habilidades del hechicero. Era un poco arriesgado acercarme a la puerta sin saber si estaba a la altura. Así que probé otro método.

"¡Rulitora, que no te atrapen!"

"¡Bien! ...Espere, ¿qué?"

Pasé corriendo por delante del confundido Rulitora hacia la puerta, o mejor dicho, hacia el lugar inmediatamente a su derecha.

"¡Invocación Espiritual!"

Le presioné mi mano para invocar a los espíritus de la tierra. No lo estaba haciendo en el propio golem puerta. En su lugar usé el marco de la puerta, o en otras palabras: los muros del castillo.

Las paredes se deformaron de modo que el marco que rodeaba la puerta se expandió. El golem puerta, sin embargo, no se estaba expandiendo para adaptarse a la forma de su nuevo marco.

"¡Ya veo!" Exclamó Rulitora mientras detenía un ataque con su guja.

El golem puerta intentó ir tras él, pero al perder su medio de apoyo, cayó al suelo con un rugido ensordecedor. No había forma de que algo capaz de deformarse tanto como para atacar pudiera equilibrarse por sí solo. No es de extrañar que, sin un edificio de apoyo, no pudiera hacer ningún ataque por la espalda, lo que lo dejó agitándose en el suelo como un pez atrapado.

Honestamente, fue bastante desagradable ver un conjunto de puertas de metal sólido golpeando así en el suelo. Este no era exactamente el tipo de experiencia fantástica que esperaba tener cuando llegué a este mundo de fantasía.


Rium saltó sobre una puerta con un martillo y un cincel. "Déjame el resto a mí."

Se arrastró hasta el centro de la puerta e intentó arrodillarse, pero como la puerta seguía retorciéndose tercamente, se cayó de espaldas. "Rulitora, vamos a ayudar a empujar hacia abajo también."

"Entendido.”

Usé mi luz sanadora para curar el rasguño de Roni, y luego me apresuré a ir con Rium. Totalmente vestida con armadura de metal, y con la ayuda del imponente Rulitora... que ahora estaba sentado encima del golem puerta, no se iba a mover pronto. Dominación total.

¿Qué intentaba hacer Rium? Mientras la miraba con curiosidad, usó el cincel para tratar de separar un objeto parecido a una gema que estaba incrustado en la parte de atrás de la puerta.

"¿Qué es eso?"

"La fuente de energía del golem." Dijo Rium mientras golpeaba con su martillo. Con un ligero estruendo, el objeto parecido a una gema se desprendió de la puerta y, al mismo tiempo, el golem puerta dejó de moverse por completo. Repetimos el proceso en la otra puerta, desalojando la gema e impidiendo que la puerta se moviera.

Ya veo, así que debe haber sido un tipo de cristal que los magos de cristal usaban. Cuando le pregunté más tarde, me dijo que los cristales que se podían infundir con magia se llamaban simplemente "cristales mágicos.” Podrían ser reutilizados si son desalojados apropiadamente, y a un precio alto.

Rium había conseguido recuperar los dos cristales de los golems sin un rasguño, pareciendo bastante orgullosa de sí misma. Era tan linda que le acaricié la cabeza.


"Parece que está a toda máquina desde el principio, ¿eh?"

"No me sorprende demasiado, esto es un castillo después de todo."

"Tiene sentido que aumenten su seguridad, asumiendo que hay objetos de valor dentro."

"Al menos espero que haya..."

"¿Debería acompañarlo dentro?"

Estábamos conversando en un tono medio ávido, medio amplio, pero Rulitora, que estaría cuidando el carruaje afuera, estaba al menos un 90 por ciento preocupado.

"No, si algo le pasa al caballo, no podremos volver, mucho menos todo lo que encontremos dentro."

"Mmm..."

Es correcto. No importa lo conveniente que fuera mi Baño Ilimitado, nunca podríamos dejar el vacío sin nuestro carruaje. Era absolutamente vital que protegiéramos nuestro caballo y nuestro carruaje.

"¿Estarás bien, Rulitora? Algo podría atacarte mientras esperas afuera. ¿Me quedo yo también?"

"No te preocupes, estaré bien solo."

Roni se preocupó por Rulitora a su vez, pero este se negó suavemente. Desde su perspectiva, él estaría aún más preocupado si disminuyéramos nuestra fuerza de batalla dentro del castillo.

Normalmente el carruaje era conveniente, pero ahora definitivamente se sentía como una carga. Necesitábamos pensar en una manera de lidiar con esto en el futuro. Pero ahora no era el momento de reflexionar sobre eso. Teníamos que concentrarnos en explorar el castillo.

"Asegurémonos de hacérnoslo saber si pasa algo. Estará bastante tranquilo ahí dentro, así que... grita y te oiremos.”

"No es que tengamos otras opciones."

"No trates de encargarte por tu cuenta. Pide ayuda, ¿de acuerdo?"

"Eso va para usted también, Sir Touya."

"No te preocupes por mí. No seré el único en peligro, las chicas también. No me forzaré.”

"Está bien, entonces..."

Pero Rulitora aún estaba inquieto. Quizá le preocupaba que me esforzara demasiado y pusiera en peligro a las chicas. Sin embargo, esto no era algo que pudiéramos resolver hablando de ello. Tendría que probárselo asegurándome de explorar atentamente y volver ilesos.

"Está bien, no haré algo tonto en esta situación. Mientras estamos fuera, trata de traer el carruaje por el área y ve si hay algún lugar donde puedas quedarte. Podría haber un granero o algo."

"Entendido.”

Seguía sin estar de acuerdo conmigo, pero también se dio cuenta de que no teníamos nada que ganar debatiendo más sobre el tema.

Me aseguré de que toda mi armadura estaba en orden y equipé mi hacha de nuevo.

"¿Están todas listas?"

"Sí, lista para salir."

"Lista.”

"¡Será pan comido, ya que no necesitaremos llevar nada!" exclamó Roni sonriendo. De hecho, podríamos meter todo lo que encontremos dentro de mi Baño Ilimitado, lo que sería una gran ventaja para nosotros.

"Muy bien, ya nos vamos."

"Por favor, tenga cuidado, Sir Touya."

Entramos en el castillo cuando Rulitora nos despidió.

Ogro o leyenda, ¿quién sabía lo que le esperaba? Pensándolo bien, había un "Ogro de cara blanca" entre los Cinco Grandes Generales Demonio. Pero preferiría que no nos encontráramos con un ogro. Pensé para mí cuando entramos en el castillo del rey demonio y empezamos nuestra caza.


Primero fuimos al salón del trono. Era algo de lo que todos teníamos curiosidad. No quedaba más que un montón de escombros, lo que significaba una feroz batalla, pero no vimos ningún golem y continuamos nuestro camino.

Me preguntaba cómo el golem de la puerta sobrevivió a todo eso. Tal vez había otra forma de entrar sin tener que lidiar con él.

Cuando investigamos otros lugares, los golems en forma de caballero que habían estado escondidos entre las estatuas de caballeros nos atacaron, con espadas en mano. Parecía que el grupo del primer rey sagrado ni siquiera les echó un vistazo de pasada cuando se dirigieron al rey demonio. Debieron tener mucha prisa.

Pero mucho mejor para nosotros. Las posibilidades de que los tesoros permaneciesen intactos en este castillo crecían.

"¡Toma esto!" Ataqué con mi hacha ancha, o mejor dicho, un martillo que había formado con arena alrededor de la hoja del hacha y aplasté a un golem caballero. Cayó sobre el piso de la alfombra cubierta de arena. Ya habíamos luchado contra varios golems, pero las espadas hacían poco contra sus duros cuerpos. Era más fácil aplastarlos con un arma contundente.

"Una gran seguridad, eh..."

Clena refunfuñó mientras Rium recuperaba el cristal mágico de los restos del golem caballero. Hasta ahora, nos habíamos encontrado con un golem escondido por cada cinco estatuas de caballeros, pero no había precedentes de que yo pudiera juzgar si esa era una proporción alta o no.

"¿No es esto bastante normal para un castillo?"

"Bueno, es cierto que los castillos tienen sistemas de defensa muy estrictos. Pero no es normal tener tantos golems.”

"Entonces, ¿dirías que hay demasiados, considerando que también tenían soldados apostados en el castillo?"

"Normalmente el propósito de los golems es detectar y detener a los intrusos,” dijo Rium, tras haber terminado de recoger el cristal mágico.

En otras palabras, los golems no tenían que ser lo suficientemente fuertes para derrotar a alguien. La forma en que atacaban preventivamente a los intrusos que se acercaban era similar a cómo funcionaba una alarma antirrobo en mi mundo. Podía entender lo que las chicas habían querido decir hace un momento.

Eso aún no explicaba por qué se habían establecido tantos golems aquí, pero tenía la esperanza de que esto sólo significara que estaban guardando valiosos tesoros. O quizás Nobunaga estaba mucho más atento a los ataques sorpresa desde el Incidente de Honnouji, pero nunca pudimos averiguarlo.

Hasta ahora habíamos encontrado algunos muebles para el hogar, decoraciones y otros accesorios. No habían sido dañados por la batalla, pero, aún así, estaban muy desgastados por la erosión de estos 500 años. No quería ser demasiado codicioso, pero después de todo nuestro esfuerzo por haber llegado tan lejos, esperaba encontrar un botín más valioso.

"¡Sir Touya! ¡Encontré una puerta grande!" Roni, que había estado usando su agilidad para explorar el área a la vuelta de la esquina, regresó a mí en estado de frenesí.

"¿Cuántas estatuas?"

"¡Cinco a cada lado, así que diez en total!"

"Así que algunas de ellas deben ser golems, ¿eh?"

"Si es algún lugar importante, entonces podrían serlo todas."

"Bien, destruyámoslas a todas antes de que nos acerquemos demasiado."

No teníamos que preocuparnos por hacer ruido aquí. No importaba el alboroto que armáramos, ya no había guardias que nos detuvieran.

Según Rium, en la última década, más o menos, habían comenzado a desarrollar golems que explotarían una vez que un intruso se acercara, en lugar de atacarlos directamente. Eso sonaba menos como un golem y más como una mina terrestre.

Los cuatro nos apiñamos de cerca y miramos a la vuelta de la esquina. Vimos diez estatuas de caballero alineadas a lo largo de dos paredes, y un gran conjunto de puertas más adentro. Las estatuas de caballero eran exactamente iguales a las que acababa de destruir.

"De acuerdo, tomaré la derecha."

"Yo tomaré la izquierda."

Clena tomó su espada y Rium agarró su lanza plateada. Clena probablemente intentaba usar magia, en lugar de luchar de frente con su espada. Rium usaría el mismo hechizo que usó para luchar contra el gusano de arena hace un tiempo.

"Está bien, Roni y yo nos encargaremos de los restantes."

Las dos asintieron en respuesta y empezaron a recitar sus hechizos.

"¡Oh, Hoja de Viento, córtalos en pedazos!" Clena lanzó un viento penetrante de su espada y atravesó las estatuas a lo largo de la pared derecha a la vez.

"...Adelante, lanza." Rium se movió hacia la pared izquierda y lanzó su lanza plateada a las estatuas como un dardo.

La lanza era del tamaño de un lápiz cuando la lanzó, pero se volvió del tamaño de una lanza grande en un abrir y cerrar de ojos, ensartó las cabezas de las estatuas, y luego se rompió.

Las estatuas de la derecha rugieron mientras sus cabezas rodaban. Los de la izquierda permanecieron en silencio, con sus cabezas destruidas.

Rayos, a la estatua más lejana de la derecha sólo le cortaron la parte superior de la cabeza. La cabeza de la que estaba abajo a la izquierda tampoco había sido completamente ensartada. Había grietas en la armadura, pero seguía siendo totalmente funcional.


Dentro.


"¡Roni, toma la izquierda!"

"¡Lo tengo!"

Un momento después, empecé a formar arena alrededor de mi hacha ancha y me apresuré.




Las dos estatuas blandieron sus espadas y empezaron a moverse. El penúltimo de la derecha también intentó moverse, pero perdió el equilibrio, cayendo al suelo. Ese tampoco había sido cortado apropiadamente.

Ignoré el golem que acaba de caer y usé mi escudo para bloquear un golpe del otro. Resonó un choque metálico, crujiendo en mis orejas, y al mismo tiempo Roni golpeó la cabeza del golem izquierdo con una patada. Fue un golpe mortal de la parte que ya había sido agrietada, y el golem cayó al suelo al romperle la cabeza en pedazos.

El lado izquierdo ya estaba arreglado. Todo lo que quedaba era el golem frente a mí.

Empujé contra él con mi escudo, y luego golpeé su brazo que blandía una espada mientras estaba desequilibrado. El gólem intentó lanzar un puñetazo con la otra mano, pero yo absorbí el impacto con mi escudo y golpeé mi improvisado martillo contra su pierna. Su muslo era demasiado robusto para romperse de un solo golpe, pero había conseguido hacerlo crujir, despojándolo de la capacidad de soportar su propio peso. Mientras intentaba prepararse para ponerse de pie de nuevo, la pierna a la que acababa de dar un golpe se rompió e hizo caer al suelo al golem. Me alejé para que no cayera encima de mí.

Todo lo que tenía que hacer ahora era terminarlo. No podía volver a levantarse con un solo brazo y una sola pierna. Aplasté mi martillo contra este golem y contra el que había derribado antes.

Después de la batalla, Rium fue a recoger los cristales mágicos mientras nosotros permanecíamos alerta de nuestro entorno. Clena había cortado dos de los cristales mágicos dentro de los golems con su hoja de viento, pero el resto aún estaba intacto.

Al final, los diez eran golems.

"Lo siento, he estropeado un poco el ángulo."

"No te preocupes por eso. Esa era la mejor manera de atacar sin arriesgarse a hacer daño.”

Los sensores de los Golems normalmente estaban dentro de sus cabezas. Su fuente de poder, los cristales mágicos, estaban localizados en el centro de su torso para que la energía pudiera fluir uniformemente a través del resto de su cuerpo. Eso no significaba exactamente que representaban el cerebro y el corazón de una persona: los sensores eran sus ojos y la fuente de energía estaba simplemente en el centro del cuerpo. Más bien, todos los golems necesitaban "ojos" independientemente de su forma, y dependía de la habilidad individual de un mago de cristal para ocultarlos adecuadamente.

"Sir Touya, la puerta está abierta,” Roni, que había ido un paso por delante de nosotros para investigar la puerta, me llamó con voz desconcertada.

"¿Qué?" Respondí, tan desconcertado como lo estaba ella.

"¿Está realmente abierta, Roni?" Clena se volvió hacia ella para reafirmar.

"Eso no tendría sentido,” dijo Rium, perpleja, después de haber terminado de recuperar los cristales mágicos.

Ellas dos tenían todo el derecho a estar confundidas. Tener diez golems alineados para bloquear el camino, pero sin cerrar la puerta, era demasiado desequilibrado en términos de medidas de seguridad.

"¡Pero realmente está abierto!"

"¿Alguna trampa?"

"¡No que yo sepa! ¡De verdad!"

Roni comenzó a gritar mientras nuestras miradas se concentraban en ella. Quería darle una palmadita en la cabeza, pero llevaba guanteletes, así que me contuve y se lo dejé a Clena. Allí me paré, frente a la puerta, junto a Rium.

"¿Es posible sacar algo de aquí sin molestar a los Golems?"

"Es posible que el maestro de los golems, o alguien que ya tiene permiso."

"Básicamente, había alguien que tenía permiso."

Había una posibilidad de que, hace 500 años, alguien sacara los tesoros de esta habitación.

Como no había trampas de las que desconfiar, seguí adelante y abrí la puerta de golpe; entonces noté algo.

"Roni..." La llamé y le susurré algo al oído. Sus ojos se abrieron de par en par con sorpresa, pero rápidamente recuperó la compostura y me asintió con la cabeza.

Abrí la puerta y miré a mi alrededor. Era bastante espacioso por dentro. Había una pequeña ventana en lo alto de una pared, por lo que la habitación estaba poco iluminada. Puse espíritus de luz para iluminar la habitación.

A la izquierda y a la derecha de nosotros había estantes. La parte inferior de cada estante estaba forrada con grandes cajas de tesoros, mientras que los estantes superiores contenían muchas cajas pequeñas, armas y armaduras. Había tres juegos completos de armadura en la pared frente a nosotros. Pero no eran estatuas de caballero. La armadura desprendía un brillo metálico, bañada por la luz de los espíritus. Parece que esto era una armería.

"Sir Touya..." Roni me susurró al oído.

"Ya veo... así que ahí es donde está Pez Dorado." Apunté con mi hacha a la armadura negra de la izquierda.

Pero la armadura no se movió ni dijo una palabra. Tal vez pensó que no lo averiguaríamos si se quedaba callado. Aunque eso fue ingenuo. Cuando abrí la puerta, noté un olor tenue pero distinto.

"Si quieres esconderte, haz algo con ese olor primero."

Sí, era el mismo olor podrido del estanque del templo. Tras una inspección más detallada, el estante izquierdo estaba forrado con cascos y piezas de armadura. Quizás había desarmado su armadura original y la había puesto en el estante, y luego se había sentado donde había espacio.

"Heheheh... Pensé que me había deshecho de todo el musgo."

Oí la voz de Pez Dorado. De hecho, venía del juego de armadura negra. "¿Musgo? ¿Estabas escondiendo esa armadura dentro del estanque?"

"¿Escondiendo? Ese estanque solía ser mi hogar.”

"Así que eras del templo, después de todo."

Lo había sospechado. A pesar de todo ese divagar sobre el rey demonio, su comportamiento indicaba una lealtad mucho mayor a la Diosa de la Oscuridad.

La armadura negra azabache usó su guantelete para levantar su visera. El sonido del estruendo del metal llenó la sala, por lo demás silenciosa. Detrás de la visera había algo que parecía una pecera, y había un pez dorado, agitando suavemente sus grandes aletas dentro.

A juzgar por cómo se movió el guantelete, supongo que Pez Dorado tenía el poder de controlar la armadura como si fuera su propio cuerpo. De alguna manera, anoche se había escapado al estanque, recuperó su armadura, y salió a hurtadillas del templo. Y como sabía que nuestro destino era el castillo del rey demonio, se escondió entre el mobiliario de esta armería.

Pez Dorado tomó una espada alta de dos manos que estaba a su lado. Supimos entonces que no tenía intención de dejarnos salir con vida. Asumimos nuestras posiciones de batalla, preparándonos contra su ataque.

Sin embargo, había una cosa que no entendía sobre el comportamiento de Pez Dorado.

"Respóndeme una cosa. ¿Por qué guiaste al primer rey sagrado a Hadesópolis?"

"¿Adónde quiere’ llegar?"

"Entiendo que tu lealtad es con la Diosa de la Oscuridad, más que con el rey demonio. Pero la batalla entre el primer rey sagrado y el rey demonio fue también una batalla entre Jupiterópolis y Hadesópolis.”

"Má’ específicamente, fue Hadesópolis contra la alianza de otras nacione’, con Jupiterópolis en su centro."

"Entonces, ¿no estarías cometiendo traición contra la Diosa de la Oscuridad, llevando al primer rey sagrado al templo principal?"

 
"...puede que haya hecho alguno’ cálculo’ erróneo’."

"¿Cálculos erróneos?" No podía verlo claramente detrás de la visera, pero parecía un poco abatido, y probablemente no estaba mintiendo.

"¿Alguna ve’ pensaste que era extraño? Un héroe de la oscuridad, invoca’o desde otro mundo, fue el rey demonio. Entonces, ¿quién era el Rey antes de que él fuese convoca’o?"

Miré a las otras chicas después de esa pregunta. Sin embargo, no tenían ninguna respuesta, y sólo agitaron la cabeza.

Pez Dorado continuó contando su historia, quizás con un sentido de superioridad sobre nosotros ahora. Esto era sólo una parte de su cruda personalidad.

"...no eras tú, ¿verdad?"

"Ojalá lo hubiera si’o, pero los ciudadano’ de Hades nunca lo habrían admiti’o. Ante’ había un rey. Y la familia real de Hades."

"La familia real de Hades..."

Así que básicamente, cuando el rey demonio fue llamado, la familia real estaba ausente por cualquier razón. No, apuesto a que todos habían muerto.

"¿Así que un héroe que había sido bendecido por la Diosa de la Oscuridad era elegible para convertirse en rey?"

"Bingo. Y será mejor que crea’ que era capaz. Puso en juego políticas que ninguno de nosotros había considera’o antes, y realmente estimuló el desarrollo de Hadesópolis.... Todo estaba bien hasta ese momento.”

Pez Dorado clavó su espada en el suelo. Estaba enfadado. La ira que salía de él era casi palpable.

"¡Pero el bastardo empezó a ponerse engrei’o! Aunque la Diosa de la Oscuridad le había da’o una nueva vida, actuó como si fuera Dios mismo y empezó a faltarle el respeto al templo.”

Oda Nobunaga había pasado años de lucha cuando peleó contra el grupo religioso Ikko-ikki, en Ishiyama Hongan-ji. Diosas aparte, me preguntaba si le desagradaba el templo o incluso la religión en general. Sin embargo, leí la atmósfera y mantuve la boca cerrada, y continué escuchando.

"Así que empecé a pensar que, si ese bastardo moría, entonce’ un nuevo héroe de la oscuridad podría ser convocado a este mundo."

Un interruptor se activó dentro de Clena en ese momento.

"¡Espera un segundo! ¡¿Así que sólo porque querías eliminar al rey demonio, invitaste al enemigo a entrar?! ¡¿Y te arriesgaste a dañar a tu país?! ¡Ve a pelear con él tú mismo!"

"Cálmate, Clena."

Detuve a Clena con el brazo, ya que parecía que estaba a punto de saltar hacia Pez Dorado en cualquier momento.

Probablemente habría tenido problemas para dominar la autoridad política si hubiera atacado al rey demonio él mismo. Akechi Mitsuhide había derrotado a Nobunaga durante el Incidente de Honnouji, pero gobernó durante solo 13 días debido a su incapacidad para reunir aliados. También había la posibilidad de que Pez Dorado simplemente no fuera lo suficientemente fuerte para enfrentarlo.

"Así que te refugiaste en el manantial para no quedar atrapado en la batalla.”

"Así e’."

"Y tu error de cálculo fue que el rey demonio no había sido completamente derrotado."

Pez Dorado no respondió. Le di al blanco. Si él hubiera podido tener alguna expresión facial, entonces debe haberse visto increíblemente frustrado en este momento.

Ahora entiendo lo esencial. Él había guiado al primer rey sagrado, pero de ninguna manera era su aliado. Tampoco había traicionado exactamente al rey demonio. Simplemente estaba del lado de la Diosa de la Oscuridad.

Pero al final, los planes de Pez Dorado fracasaron. El rey demonio no fue asesinado, sólo sellado, por lo que fueron incapaces de convocar a un nuevo rey demonio. Hadesópolis se hundió bajo la tierra, y Pez Dorado, habiéndose retirado al manantial, no pudo volver más.

Bueno, el primer rey sagrado también había sido convocado. No sería irrazonable asumir que él sabía que otro rey demonio sería convocado si mataba al actual.

Después de escuchar todo esto, pude adivinar quién era realmente Pez Dorado.

"Un seguidor devoto se avergonzaría de ti ahora mismo."

"¿Qué pasa con eso?" Pez Dorado sacó su espada del suelo y me la apuntó. Pero no me eché atrás.

"¿Por qué no protegiste el templo cuando el primer rey sagrado atacó? Tendrías mucho poder de combate con ese cuerpo.”

"No debo arriesgarme a morir. ¡Ni en un millón de años!"

"¡Ves, eso es lo que me pregunto!"

Cierto, esa declaración fue una gran pista para descubrir su verdadera identidad. Yo mismo había sido convocado por la princesa de la familia real y el anciano del templo de la Diosa de la Luz. ¿Entonces quién convocaba a los héroes de la oscuridad?

"El que llamó al rey demonio de mi mundo, debiste haber sido tú."

Pez Dorado permaneció en silencio. Sin embargo, no se sentía como si estuviera tratando de fingir ignorancia. Parecía que estaba siguiendo el juego.

"La razón por la que trajiste al primer rey sagrado aquí, y por la que te retiraste a la seguridad del manantial, fue porque tú eras el que podía convocar al próximo rey demonio."

"Uh-huh... ¿y?"

Pez Dorado no lo negaba. Definitivamente nos estaba guiando.

Será mejor que lo resuelva ahora que he llegado tan lejos. Vine a él con mi teoría final.

"Uno de los generales que mencionaste antes... Uno que aún estaba vivo, el Clérigo Enmascarado.”

Clena, reconociendo el nombre, miró a Pez Dorado en estado de shock. Sí, al casco completo que envolvía completamente la pecera.

"Podrías llamar a eso una máscara, ¿verdad?"

"¡Heheheh... haaahahahah!" Pez Dorado de repente estalló en risa. "¡Buen trabajo, digo! ¡Estoy impresionado de que hayas podido llegar a eso! Incluso los ciudadanos de Hades a menudo me confundían con el Guardián."

Yo también había considerado esa posibilidad. Si uno de esos juegos de armadura hubiera sido de oro, yo también podría haber adivinado que él era Armadura Dorada. Sin embargo, los caballeros del templo existían en este mundo. No sería extraño para ellos estar vestidos con armadura pesada como esta.

"Heheheh... Pero es una lástima. Si me hubieran convocado a mí, yo habría sido un buen rey demonio.” Desenvainó la espada que me había estado señalando, y luego cambió su postura a una experimentada postura de batalla. Parecía que el tiempo de hablar había terminado.

El Clérigo Enmascarado, uno de los 16 generales demonio restantes de Hades. Uno de los líderes del ejército del rey demonio estaba ante nosotros.

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