jueves, 30 de agosto de 2018

Mixed Bathing Vol. 4 Baño de Descanso - Tuberías Recién Instaladas


Mixed Bathing in Another Dimension
Volumen 4

Baño de Descanso - Tuberías Recién Instaladas


Después de terminar nuestra barbacoa con Cosmos, terminamos sin acampar y regresamos a Neptunópolis. Su grupo se quedó en la playa y acampó por la noche. Queríamos entregar las conchas a Rondalan lo antes posible, pero la razón principal era que estábamos simplemente cansados. Rium normalmente estaría volando por encima de nosotros en su disco volador en este momento, pero ya no tenía fuerzas, así que ahora mismo le estaba dando un paseo a cuestas.

Me decepcionó que al final no jugáramos en la playa, pero aún quedaría algún tiempo hasta que el barco estuviera completo. Podríamos volver otro día, sólo para jugar esta vez.

En cualquier caso, todavía nos quedaba demasiada carne como de langosta. No sabía qué hacer, pero entonces Roni hizo una salmuera de agua salada y las encurtió. Este fue aparentemente el primer paso para ahumarlas. Cuando las chicas estaban reuniendo información de los pescadores el otro día, también encontraron una tienda que podría ahumar las carnes por nosotros. Honestamente, no podría tener camaradas más confiables.

 Afortunadamente no nos encontramos con ningún monstruo y regresamos sanos y salvos a Neptunópolis. Después de entregar las conchas a Rondalan, sacamos una carreta llena de carne de nautilo del Baño Ilimitado y la llevamos a una tienda, cuyo personal estaba absolutamente aturdido por el volumen de carne. Sin embargo, eran profesionales. Rápidamente se pusieron en contacto con sus compañeros comerciantes, distribuyeron el volumen entre algunas tiendas y nos ayudaron a ahumar la carne. Según un comerciante que había estado en el negocio por más de treinta años, los nautilos eran un alimento de lujo aquí y nunca antes había visto a nadie traer un botín tan grande. Después de que le dijimos que se debía al cebo que Rondalan nos había hecho, inmediatamente entendió y hasta se compadeció de nosotros. Tienes una reputación negativa establecida en esta ciudad, Rondalan. De todos modos, ahora que se resolvió el problema de los nautilos, teníamos un problema más del que ocuparnos.

“¿Dónde nos quedamos esta noche?” Preguntó Rulitora.

Sí, aún no habíamos decidido el alojamiento para esta noche. Nos habíamos quedado en la posada a la orilla del río hasta ahora, pero como habíamos esperado estar varios días cazando nautilos, ya nos habíamos ido. Podríamos quedarnos en el Baño Ilimitado como último recurso, pero luego tendríamos que cocinar nuestra propia cena. Quería encontrar una posada que sirviera comida.

“¿Qué hay de la casa de subastas, entonces?”

“¿Por qué tenemos que escalar hasta allá arriba?” Mark objetó la sugerencia de Clena.

Para consternación de Clena, estuve de acuerdo. La casa de subastas en la que Pardoe y Shakova estaban alojados en este momento estaba a medio camino de la ciudad. Si empezáramos a caminar ahora mismo, no llegaríamos hasta después del atardecer.

“Touya. ¿Qué tal esa posada de allí?” Rakti apuntaba hacia un alto edificio con luces esparcidas a su alrededor, asomándose en el cielo de la tarde. Esa era la “Doncella de las Olas Rugientes” en la que se quedaba el grupo de Cosmos.

“Eso está cerca... pero parece caro,” comentó Roni. Ella estaba expresando los sentimientos de un ciudadano de clase media, y yo estuve de acuerdo. Me puse nervioso con sólo mirarla, ya que era claramente de clase alta y cara.

Pero después de pelear una batalla tan dura hoy, no estaría de más derrochar un poco. Quería descansar unos días.

“Muy bien, quedémonos ahí. La princesa también se hospeda allí, así que deben tener un buen servicio de habitaciones.”

“¿Estás seguro?”

“Sí, no te preocupes. Sólo déjame asumir la responsabilidad en momentos como este.”

Y así elegimos a la Doncella de las Olas Rugientes para nuestra estancia. Roni, Rakti y Crissa normalmente empezarían a preparar nuestra cena ahora, pero yo quería darles un respiro esta noche.

Cuanto más nos acercábamos al edificio, más extravagante parecía. La Doncella de las Olas Rugientes era un elaborado edificio de cinco pisos de altura, con un diseño que recordaba a las posadas de mi antiguo mundo. No, debería llamarlos hoteles.

El sol ya se había puesto, así que las luces que se derramaban por las ventanas hacían que el edificio pareciera un árbol gigante que daba frutos de luz. La arquitectura interior no era tan grandiosa como la casa de subastas, pero aun así era muy refinada. Varios invitados estaban dentro del vestíbulo cuando entramos. Había alguien de la élite y sus guardaespaldas. Podría haber sido un comerciante de visita en este país.

Me preocupaba que no les quedaran más habitaciones, pero conseguimos reservar una suite. No era exactamente una suite VIP, pero aun así era una suite elegante con varias comodidades. En realidad, la habitación era para 10 personas, pero más espaciosa que estrecha. Había un sofá y una mesa en el centro de la espaciosa habitación. Todo el lugar estaba muy ornamentado, ya que se instalaron decoraciones con flores por todas partes. Había una ventana panorámica en el otro lado de la habitación, que daba al océano y a la ciudad. La habitación valía el precio sólo por esta vista.

“¡Vaya, qué habitación tan maravillosa! ¡Esto me recuerda a la mansión de una familia noble!” exclamó Clena.

“Oh sí, eras la hija de un noble. Aunque entraste en una guerra de regateo con el viejo en la carnicería antes...”

“¿Y-Y qué?”

“Nada. Eres confiable, y te ganaste algunos puntos conmigo por eso.”

“...Ya veo.” Se quedó en silencio, y luego apartó su mirada de mí con las mejillas rojas.

Qué linda.

No la estaba molestando, por supuesto. Eso era realmente lo que pensaba de ella.

En situaciones como ésta, Rakti se me subía y me hacía cargarla como bebé. Roni empezaba a sonreír y a actuar un poco más audazmente a mi alrededor de lo normal. La expresión de Rium no cambiaría, pero ella se aferraría a mí y no me soltaría. Sin embargo, Clena nunca fue honesta consigo misma y actuaba con dureza. Era extrañamente exigente en ese sentido. Le resultaba demasiado vergonzoso ser mimada, por lo que sus acciones empezaban a inclinarse en la dirección opuesta.

“¡Apúrate y cámbiate, Touya! ¡Los restaurantes de por aquí son estrictos con su código de vestimenta! Este país no está tan mal, pero tampoco se puede andar por ahí con esa pinta de desaliñado. ¡Vamos, voy a elegir tu ropa!”

Sí, empezaba a actuar así. Intentaba esconderlo, pero sus mejillas seguían rojas. Según Roni, ella siempre había sido así. En cualquier caso, yo todavía no había aprendido acerca de la etiqueta formal de vestir, así que por ahora sólo debería seguir sus órdenes. Abrí la puerta al Baño Ilimitado y entré, luego sentí inmediatamente que algo estaba mal.

“Um, ¿Sir Touya? ¿Se ha hecho más grande aquí?” Roni murmuró mientras miraba hacia adentro desde detrás de mí.

Sí, el Baño Ilimitado se había hecho aún más grande. La sensación justo ahora se debía a la mayor distancia entre la puerta a mi lado y la puerta que lleva al interior del edificio. Miré a mi izquierda y derecha y noté que el espacio interior había crecido en general.

“Bueno, matamos a 300 monstruos...” Dijo pensativo Rulitora mientras miraba por encima de mi cabeza.

Oh sí, el baño debe haber subido de nivel de nuevo después de luchar contra el enjambre de nautilos. Eso era natural después de derrotar a más de 300 de ellos. Yo no fui el único que luchó, pero mi Baile Flameante por sí solo debe haber matado a unos 100.

“...Oigan todos, sé que están cansados, pero vamos a revisar todo lo que hay dentro.”

“Iré a ver el altar de fuego.”

“Iré contigo, Marky.”

“Inspeccionaré los alrededores del edificio.”

Mark y Crissa fueron a la izquierda, luego Rulitora fue a la derecha. Les dejaría el área del jardín a ellos.

El resto de nosotros abrió la puerta corredera con un traqueteo para comprobar dentro. El edificio en sí parecía haberse agrandado. Me di cuenta ya que los objetos de adentro nunca se movieron, aunque las paredes sí. Por ejemplo, ahora había cierto espacio entre la estantería mágica y la pared contra la que se había colocado. Rium corrió hacia el fregadero de la derecha, giró el grifo y se aseguró de que saliera agua de este.

“...Tenemos agua caliente.”

“Iré a ver la valadora.”

“Nada parece estar mal en la cocina.”

Roni fue a ver la lavadora, y luego Rakti volvió trotando para informar sobre la cocina de la Diosa del Fuego. De acuerdo, debería revisar dentro de la habitación con piso de tatami y el baño de madera de cedro.

“Espera, ¿qué es eso?” Entonces noté algo extraño delante de mis ojos.

“Oye, Touya. ¿Qué es esa puerta...?”

Entre las dos puertas pude comprobar que era una puerta nueva. Un picaporte de aspecto sencillo estaba pegado a ella. A su derecha había una puerta corrediza que daba a la sala de piso de tatami, y a su izquierda una puerta de cristal esmerilado que daba a los vestuarios. Entonces, ¿a dónde iba esta puerta en el centro?

“Puedo detectar los poderes de la hermana Luz desde allí.”

“La Diosa de la Luz, huh...” Abrí la puerta y encontré algo nostálgico, en cierto modo.

“...¿Qué es esto?”

“Es un inodoro...”

“Espera, ¿en serio?”

Sí, detrás de esta nueva puerta había un inodoro. Era incluso uno de los de estilo moderno con un diseño occidental. El inodoro estaba dentro de una habitación que no era ni demasiado estrecha ni demasiado espaciosa.

Este mundo tenía un sistema de tuberías, pero los inodoros eran muy diferentes. Los estándar eran bancos de piedra con un agujero en el centro. Venían en cerámica también, pero los diseños eran en gran parte los mismos. Clena y las otras deben haberse sorprendido con este diseño comparativamente simple pero eficiente.

“Incluso si esto es un inodoro, ¿por qué los poderes de la Diosa de la Luz emanan de él?” Preguntó Clena, incapaz de razonar.

“¿Eh? ¿Es eso raro?” Sin embargo, Rakti ladeó la cabeza con una mirada en blanco como respuesta. Bueno, tuve que ponerme de parte de Clena...

Pero entonces Rakti arrasó con nuestras sospechas con sus siguientes palabras.

“Pero ¿no son las esencias de la hermana Luz pureza y limpieza? Todos sus poderes hasta ahora te han ayudado a mantenerte limpio y ordenado.”

“Limpio y ordenado...” Miré a nuestro alrededor.

Limpio y ordenado. Un baño, un lavabo, una lavadora, y ahora, un inodoro. Oh, ella tenía razón.

“Entonces, ¿enviar cosas por el desagüe cuenta como purificación…?”

¿Por qué fue un baño el don de la Diosa de la Luz? Esa era en efecto una pregunta que había albergado en el pasado. Pero ahora comprendí que su verdadera intención no era concederme agua caliente, sino eliminar las impurezas. Pensando de esa manera, todas las nuevas características de mi don cumplían con la verdadera esencia de la Diosa de la Luz. En otras palabras, todas las características de su don tenían que ver con la higiene.

“¿La Diosa de la Luz está de acuerdo con eso?” Parecía que Clena aún tenía dudas. Ella podría haber estado pensando en esto en el contexto de los inodoros de este mundo.

Miré dentro y encontré un panel de control forrado con botones al lado del inodoro, como esperaba. Eran botones para controlar el bidé, así como algunas otras características.

“Clena, Rakti, miren esto.”

“¿Mirar qué?”

“¿Eh? ¿Los botones?”

Ninguna de ellas sabía para qué eran los botones, pero estaban familiarizadas con el panel de control dentro del cuarto de baño, así que al menos podían darse cuenta de que esto era algo similar.

“Esto es de mi mundo, así que déjenme enseñarles a usarlo.”

“...En ese caso, traigamos a los otros aquí.”

Así que le expliqué a Clena, Rakti, Roni y Rium cómo usar un inodoro bidé. Por supuesto que sólo lo expliqué oralmente, ellas tendrían que averiguar el resto por sí mismas.

“...Y eso es todo. ¿Lo entienden todos?”

“Uhhhh...”

“Realmente no lo entiendo, pero... ¿tal vez?”

Las chicas sólo me miraban confusamente después de mi breve lección. Rium era la única chica con los ojos brillantes. Esta podría haber sido una de las pocas cosas que no pude explicar con palabras.

“...Supongo que no tenemos más remedio que probarlo de verdad. Me refiero a este inodoro bidé.”

“¿Estará bien, Lady Clena?”

“No te preocupes, Roni. Confío en Touya en esto.”

“Yo también confío en él, pero...”

“Er, no va a matarte ni nada.” Ignoraron mi comentario, revolcándose en un aura algo trágica.

“En ese caso, yo...”

“No, Rium. No sabemos qué va a pasar. Deja que yo me encargue.”

No había nada que temer, pero supongo que era otra brecha cultural entre nuestros dos mundos. Miré a Rakti, quien me devolvió una sonrisa de preocupación. Como la Diosa de la Oscuridad, ella podía decir que no era nada peligroso, pero también tenía que entenderlo lo suficiente como para declarar que todo estaría bien. Yo no tenía elección, entonces. Mejor me callo la boca y dejo que las chicas resuelvan esto. Clena terminó siendo la primera en probarlo. Entró en la habitación sola.

“¡¿Hyaan?!” Cerró la puerta, y ni un minuto más tarde, soltó un aullido desconcertado que pudimos escuchar desde afuera.

Un momento después, abrió la puerta de golpe y saltó con las bragas todavía a medio bajar por las piernas. O mejor dicho, no las había vuelto a subir en su frenético estado.

“¡T-T-T-T-T-T-T-Touya! ¡¿Qué demonios?! ¡¿Qué demonios es eso?! ¡¡Me sorprendió!!!

“No sabría cómo describirlo... ¿un purificador, supongo?”

“¡No te hagas el listo conmigo!”

“¡P-Por favor, cálmese, Lady Clena! ¡Todavía no se las ha subido! ¡Se está exponiendo!”

“Sí, cálmate y vuelve a subirte las bragas.”

Después de que Roni y yo finalmente lo señaláramos, Clena volvió a entrar en la habitación con la cara roja, se calmó y volvió a salir.

“¡Bueno, al menos sé que esta cosa tiene poderosos efectos de purificación!” Dijo con voz aguda, su cara roja hasta los oídos.

“...¿Puedo intentarlo o no?” Rium la miró fijamente y preguntó.

“...Adelante, supongo.” Clena volteó la cabeza avergonzada y contestó.

Parecía que las chicas finalmente aceptaron la última característica del Baño Ilimitado. Tal vez todavía quedaban algunas cosas por señalar, pero decidí no pensar demasiado en ello. El baño se volvió más conveniente, eso fue todo.

Según el informe de Rulitora más tarde, un edificio que se asemeja a un baño público había aparecido en la parte trasera del jardín exterior. Los inodoros de allí variaban en tamaño, desde lo suficientemente grandes como para que los usara un lagarto de arena, hasta lo suficientemente pequeños como para los ketolts. La Diosa de la Luz incluso había tomado en consideración a mis compañeros. Mejor le ofrezco mi gratitud cuando me encuentre con ella en mis sueños esta noche.


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