¡Supervivencia en Otro Mundo con mi Ama!
Capítulo 262. Una Tranquila Vida Cotidiana (Realidad)
Hoy se cumple una semana desde que levanté esta base. El lugar, que al principio estaba completamente vacío, se ha ido llenando de vida poco a poco. Las primeras en llegar fueron las arpías —unas cuantas más aparecieron al día siguiente de establecer la base—, pero después comenzaron a venir personas de Mesotherium y, ahora, incluso de pueblos cercanos.
—Kosuke-sama, ¿va a salir a pasear?
—Sí. No es bueno que los niños se pasen todo el tiempo encerrados.
Mientras recorría la base, la gente que trabajaba allí me saludaba al pasar. La mayoría eran jóvenes mujeres semihumanas; algunas incluso tenían el vientre ya bastante abultado. Ahora sonreían, pero cuando fui a visitarlas hace tres días, estaban destrozadas tanto física como mentalmente.
Sé que esto suena sospechoso, pero ¿por qué la corriente principal de Adel discrimina a los semihumanos tratándolos como pecadores por nacimiento y, aun así, prefiere usar a las jóvenes semihumanas como desahogo de sus deseos?
¿Eh? No me miren así. En cuanto a mí, pienso responsabilizarme de lo que he hecho con estas manos y tratar a la gente con sinceridad. Aunque, siendo honestos, más bien soy yo el que…
Sí. Mejor no seguir pensando en eso. Me duele el corazón.
En cualquier caso, lo único que puedo hacer es ofrecerles trabajo para que tengan tranquilidad, un lugar cálido donde dormir, comida suficiente y un sistema médico completo dentro de mis posibilidades.
Aunque ahora no están aquí porque se encuentran entrenando, también han empezado a reunirse hombres semihumanos atraídos por las ofertas de trabajo. Solo puedo esperar que, entre todos, logren formar familias cálidas y felices.
Bueno, como seguramente ya habrás notado, la mayoría de las personas que se han reunido en esta base son semihumanos. La razón es sencilla: en el Reino de Merinard, que se liberó del control del Reino Sagrado, el trato hacia los esclavos semihumanos está siendo revisado de manera drástica.
Las personas que se lucraban explotando esclavos semihumanos fueron eliminadas o apartadas, y los semihumanos fueron liberados de los trabajos forzados más brutales.
Pero la realidad no es tan simple.
Los traficantes de esclavos y comerciantes más abusivos fueron erradicados, sí, pero eso no significa que los semihumanos liberados puedan vivir felices de inmediato. Tanto humanos como semihumanos necesitan trabajar para poder comer. Los antiguos esclavos obtuvieron su libertad… pero a cambio perdieron el trabajo que les permitía sobrevivir.
Las medidas de empleo para los exesclavos semihumanos se han convertido en una de las mayores preocupaciones del Reino de Merinard. En otras palabras, la creación de esta base también funciona como una especie de plan de empleo.
Eso sí, las oportunidades laborales que esta base puede ofrecer son bastante limitadas. Pero, como suele decirse: «Todo empieza con pequeños pasos».
—¡Ah! ¡Oye, Nii-chan! ¡Juguemos a los sabuesos! ¡A los sabuesos!
—Después de terminar de recorrer un poco más la base. Reúnan a todos en la plaza.
—¡Hurra! ¡Prometido!
También había niños en la base. Eran, bueno… hijos de las jóvenes semihumanas de las que hablé antes, hermanos pequeños o familiares menores de los aprendices de soldado que ahora estaban entrenando.
Los primeros días estaban algo intimidados, pero cuando saqué a las pequeñas arpías a pasear, los invité a acompañarnos y enseguida nos hicimos amigos.
Por cierto, «jugar a los sabuesos» era básicamente jugar al pillarse. Aunque, cuando juegas con niños semihumanos dotados de una capacidad física exagerada, la experiencia se parece más a ser perseguido por una jauría real. Esos niños corren demasiado rápido.
Aunque tampoco es que se pasen el día jugando. En este mundo, los niños también son una valiosa fuerza de trabajo. Por las mañanas ayudan a recoger la ropa de los soldados y aprendices, colaboran en el cuidado de los cultivos que hay en un rincón de la base y se encargan de vigilar a niños aún más pequeños que ellos.
Solo se les permite jugar después de trabajar duro durante la mañana, comer hasta llenarse y echarse una siesta.
Después de dejar atrás a los niños que corrían de un lado a otro, me dirigí al campo de cultivo. Naturalmente, ese terreno lo construí yo mismo usando mis bloques de granja. Los cultivos crecen rápido y producen alimentos sabrosos en muy poco tiempo. Las verduras que planté allí ya casi estaban listas para cosecharse. Supongo que mañana tocará recogerlas.
La producción de este campo se consume dentro de la base, y el personal se turna para encargarse de su mantenimiento.
Por ahora empezamos cultivando tomates (tomel) y repollos (gabeji), porque son nutritivos y sirven para muchos tipos de comida, pero me pregunto qué plantaremos la próxima vez. Hay muchos niños aquí, así que quizá convendría plantar manzanos u otros árboles frutales que puedan conservarse durante bastante tiempo. Tal vez las uvas también serían una buena idea, ya que podrían convertirse en pasas o vino.
Mientras pensaba en eso, revisé la bomba de agua para asegurarme de que funcionara correctamente y luego di un doble salto hasta el canal aéreo para comprobar que no hubiera ninguna impureza.
—Oye, no vayas a lugares donde no podamos alcanzarte, ¿sí?
—Sus movimientos siguen siendo raros como siempre…
—Shh, que te puede oír.
—¡Ya las estoy oyendo!
Hoy le reduciré en secreto la ración de bocadillos a Bella. No… mejor no hago algo tan infantil. El resentimiento relacionado con la comida da miedo.
Y así, después de terminar la inspección, jugar con los niños —sin darme cuenta, Grande también terminó uniéndose— y darles sus meriendas, otro día pacífico llegó a su fin.
…O eso creía.
—¡Vamos a beber!
—No te molesta si me uno, ¿verdad?
—Bueno, tampoco te confíes.
—A mí no me importa.
Por la noche, después de cenar, justo cuando pensaba que tocaría turnarnos para bañarnos e irnos a dormir, las chicas oni me invitaron a una sesión nocturna de bebida.
Aunque «invitarme» quizá no sea la palabra adecuada, porque al final fui yo quien terminó preparando el alcohol y los aperitivos.
Por cierto, en la base ya se había instalado un depósito de suministros administrado por funcionarios civiles y antiguos comerciantes. Además de artículos de primera necesidad, también vendían licor y bocadillos.
Aunque, hasta ahora, las ventas no habían sido demasiado buenas, ya que la mayoría de la gente de la base prácticamente no poseía nada propio.
Después de hablarlo con Worg, el comandante de la base, y con el personal civil, estábamos considerando adelantarles un primer salario semanal y entregarles algo de dinero lo antes posible.
—Es un poco decepcionante. Pensé que aparecerían asesinos con más frecuencia para intentar matarte, considerando que se tomaron la molestia de enviarnos como guardias.
—No quiero que mi vida esté en peligro tan seguido. En una emergencia, lo mejor sería que nunca ocurriera, ¿no?
—Eso es muy cierto. Bueno, para nosotras este trabajo es bastante bueno: no tenemos que jugarnos la vida, nos dan buena comida y buen alcohol, y encima nos pagan. Pero tampoco bajes demasiado la guardia, ¿de acuerdo?
—Claro, claro. Sería un desastre que le pasara algo a Aniki.
—¿Te refieres a mí?
—Sí. Aunque tampoco me importaría llamarte Danna-sama.
—Me da igual cualquiera de los dos, pero… ¿es por «ese tipo de cosas»?
Cuando pregunté eso, Shumel y Bella se miraron entre sí y asintieron. ¿Tozume? Tozume estaba completamente rígida y tensa incluso antes de que comenzara la reunión para beber. No, precisamente por eso me di cuenta.
—Bueno, crear el ambiente adecuado para nosotras es una tarea imposible, ¿no crees?
Diciendo eso, Shumel extendió los brazos hacia mí, me agarró y me sentó sobre su regazo. Hoy llevaba ropa bastante ligera, y podía sentirlas perfectamente detrás de mi cabeza. Eran enormes.
—Así es. Yo no entiendo nada de ese tipo de cosas. Si me gustara un hombre, simplemente me lo llevaría entre los arbustos y tendría sexo con él.
—Eso da miedo.
—Oh, aunque nunca he estado con un hombre de verdad. Estoy completamente nueva.
—Entonces deberías envolverte en un oblaat.
—¿Qué es un oblaat?
Claro, en este mundo no existe algo como un «oblaat» [1] . Era imposible que entendiera la referencia.
—¿Tozume estará bien?
Su gran ojo giraba de un lado a otro por los nervios. ¿Eso no era una mala señal?
—Oh… esto quizá no funcione. Deberíamos sujetarlo mientras todavía está sano.
—Supongo que sí. Yo le sujetaré el brazo y la pierna derechos.
—Entonces yo me encargo del lado izquierdo…
—Esperen, esperen, esperen. La conversación se volvió peligrosa y criminal.
Me puse delante de la congelada Tozume y levanté las manos para detenerlas. ¿Qué clase de idea y conversación era esa? Si alguien las escuchara sin contexto, pensaría que son bandidas o algo parecido…
De repente, unos brazos surgieron desde detrás de mí y se enrollaron alrededor de mi torso.
Y al instante siguiente, esos brazos me arrastraron hacia atrás con una fuerza aterradora.
—¡Uoooooh!
¡Otra vez esa sensación increíblemente suave detrás de mi cabeza! ¡Gracias, Dios! Digo… este no era momento para pensar eso.
Los brazos me apretaban con tanta fuerza que sentía que me estaba asfixiando. Me tenía completamente inmovilizado, sin posibilidad siquiera de resistirme.
—¡Fuh…! ¡Fuhh…!
—¡Hyiee…!
Un resoplido caliente y áspero rozó la nuca de mi cuello, haciéndome estremecer involuntariamente. En esta situación, solo había una persona capaz de abrazarme así por detrás.
—Ah… por eso dije que debíamos inmovilizarlo.
—Oh no…
—¡Oigan, esperen, paren, no me rompan la ropa! ¡Ey, tranquilícense! ¡Podemos hablar esto…!
Cuando me giré, mi rostro se reflejó en su enorme ojo. Juraría que vi una marca de corazón en el fondo de esa pupila gigantesca. Sí. Esta era mala. Lo entendí perfectamente.
—Ríndete.
—Es imposible. Si no te rindes, estarás en peligro, Aniki.
Busqué ayuda en Shumel y Bella, pero lo único que recibí fue una respuesta despiadada.
Sí, me rindo. Por favor, sean amables.
[1] Nota de Traducción: «Envuélvete en un oblaat» hace referencia al oblaat, una fina lámina de almidón usada para envolver medicamentos y algunos dulces. La expresión se usa aquí como un modismo que implica «todavía hay margen de mejora». Básicamente, Kosuke está diciendo que las chicas grandotas podrían resultar sexys si trabajaran un poco más en ello, en vez de recurrir directamente al snu-snu de forma unilateral. Un grito solitario se pierde en una noche despiadada.
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