martes, 7 de noviembre de 2017

Yuusha-sama no Oshishou-sama Capítulo 43 - Confesión Bajo el Árbol de Luz (I)



Yuusha-sama no Oshishou-sama

Capítulo 43 - Confesión Bajo el Árbol de Luz (I)

Los elfos estaban reunidos fuera de la celda.

Al ver a Wynn salir tirando de la mano de Leticia, hicieron un camino.

De pie entre la multitud, Tiara vislumbró el rostro enojado de Wynn y la expresión llorosa de Leticia a la luz del Árbol del Mundo, y comenzó a seguirlos, pero entonces—

Negó con la cabeza, e instruyó a los otros elfos de la multitud evitar meterse en el camino de la pareja.

Mientras Tiara y los otros elfos observaban, Wynn y Leticia caminaron hacia el retoño del Árbol del Mundo y se detuvieron en sus raíces.

"Qué bonito. No puedo imaginar cuántas vistas más impresionantes hay en el mundo.”

Wynn miró hacia el retoño del Árbol del Mundo.

Desde su tronco, sus ramas, sus hojas, muchas bolas de luz de diferentes colores, rojas, azules y amarillas– se derramaban del árbol, como gotas de rocío de luz.

Leticia también levantó la vista.

"... Realmente es bonito.”

Ella susurró con asombro.

A diferencia de Wynn, no era la primera vez que Leticia veía el retoño del Árbol del Mundo. Incluso ya había visto el Árbol del Mundo en la capital de los elfos.

Pero cuando pensó en ello, no recordaba sentirse conmovida.

El Árbol del Mundo normalmente tocaría a cualquiera que lo viera, pero ella lo consideró tan conmovedor como un guijarro en el borde del camino. En aquel entonces, pensaba en el Árbol del Mundo como una fuente de poder mágico para la magia de transferencia. Simplemente una herramienta conveniente.

Al lado de Wynn, Leticia también miró esa desconcertante visión. Levantó su mano y atrapó una de las gotas de luz flotantes. Como la nieve, la luz se derritió y se disipó.

"Oye, Leti.”

Al levantar la vista, Wynn comenzó a hablar.

"Leti debería dejar de pelear. Especialmente en las batallas entre humanos.”

Leticia miró a Wynn.

Él siguió mirando las luces que descendían del árbol.

"Puedes ser El Valiente que mató al Señor Demonio. Elogiada por todos, admirada y respetada por la gente. Sin embargo—"

Su mirada se movió del árbol hacia ella.

"No puedes dejar que crean que empuñaras ese poder contra los humanos. Eres fuerte, Leti. Eres extraordinariamente fuerte. Si te involucraras en un conflicto, el lado con tu apoyo definitivamente ganaría. No tengo mucho conocimiento sobre el mundo exterior, aparte de lo que aprendí en la escuela y leí en libros. Venir a esta aldea elfa me hizo darme cuenta de que el mundo que conocía era solo una pequeña parte del mundo real. Sinceramente no puedo imaginar qué tan grande es realmente. Incluso si hubiera tenido conocimiento del retoño del Árbol del Mundo, verlo en persona es completamente diferente de verlo en los libros.”

Wynn una vez más miró hacia el árbol.

"Pero sí sé una cosa. Las personas pueden cambiar sus percepciones sobre ti. Como tú eres una noble del Imperio, debería estar justificado que lucharas en defensa del país. Pero, como Leticia van Mavis, El Valiente, no puedes hacer eso. Has salvado al mundo al derrotar a los demonios. No usarás ese poder contra los humanos. Eso es lo que la gente cree."

"Sin embargo, si las personas comienzan a creer que podrías volver ese poder contra la humanidad, entonces la alabanza y el respeto que la gente te da como El Valiente puede convertirse fácilmente en miedo y paranoia. Si eso sucede, entonces será difícil cambiar su impresión sobre ti. Temen la idea de que un poder que excede el entendimiento humano podría volverse contra ellos. Del Valiente a un monstruo— te convertirías en el nuevo Señor Demonio. No quiero ver que Leti sea vista de esa manera por otras personas.”

Leticia pensó en el día en que el oráculo la proclamó El Valiente.

Incluso cuando elogiaron su fuerza, sus ojos traicionaban su miedo mientras se alejaban de ella.

-"¿Es ella... realmente... humana?"

-"¿Podría ser un demonio disfrazado? Qué monstruo…"

-"El Valiente realmente es diferente de nosotros los humanos.”

-"Definitivamente es un monstruo.”

'Yo... yo no soy... un monstruo...'

‘Me vieron como una existencia que superaba los límites humanos. Así es, ¿no debería haber entendido eso mejor? Debería haberlo notado antes de que Wynn me lo señalara, ¿verdad?’

Wynn miró a Leticia, que estaba llorando mientras bajaba la cabeza.

Suavemente acarició el cabello de la chica. Las luces que manaban del Árbol del Mundo hicieron brillar el cabello rubio de Leticia.

Aquellos que no la conocieran mejor nunca creerían que esta chica poseía un inmenso poder. Pero los que sí sabían querrían obtenerla como un peón para manipular a su antojo.

La forma más fácil de hacerlo era retener a Wynn como rehén.

'Eso no es bueno. De esta manera, solo estoy reteniendo a Leti... Convertirse en un caballero es mi sueño. ¿Pero debería mejor solo detenerme allí? ¿Qué debería hacer?'

"Oye, Onii-chan..."

Leti habló en ese momento.

"Entiendo bien por qué me dices que no pelee. Realmente necesitaba darme cuenta de que había involucrado a Onii-chan.”

"No, Leti, no es así..."

Leti sonrió ante las palabras de Wynn.

Y luego, Leticia—






Un estrépito.

"Ah... lo- lo siento."


Sherry dijo en voz baja.

Todo el mundo estaba sorprendido por ese sonido.

Suspirando, Kelvin se recostó contra la pared de la celda de piedra.

"Oye, Kelvin. Aunque ha pasado mucho tiempo, no pareces animado.”

"No hay nada de lo que estar animado, estar encerrado en este lugar. Ha pasado un tiempo, Rosefeld. Aunque han pasado tantos años, no te ves diferente.”

"¡Como si fuera a cambiar después de un par de años más o menos! — es lo que me gustaría decir, pero ustedes han cambiado bastante estos últimos años. Especialmente Royce. ¿Cómo diablos se volvió así? Casi pensé que era una persona diferente cuando lo vi de lejos, ¿sabes?” (Recordemos que en el cap anterior dieron a entender que era muy apuesto. Apuesto a que era como en el retrato que le envió a la princesa Cornelia.)

"Se volvió más gordo por caer en su fortuna. Tendrá que reducirlo un poco más tarde... pero ya basta de eso.”

Kelvin luego se volvió hacia Locke, que estaba parado a su lado.

"Por favor, llévate a Sherry por el momento. Rosefeld, tomaremos a la chica bajo nuestra custodia. Eso no será un problema, ¿verdad?”

"En este momento los Ancianos están ocupados con los preparativos para una recepción, así que..."

Rosefeld sirvió dos copas del vino que trajo, y luego le tendió una a Kelvin. Como tenía frío, agradecido recibió el alcohol. Kelvin lo bebió todo de un sorbo.

El sabor agridulce del vino de fruta llenó su boca.

"¿Era cierto lo que dijo ese chico antes? ¿Realmente estaban tratando de usar al Valiente?"

"... Eh, bueno..."

Rosefeld también se bebió su vino.

"No pretendo criticarte. Es un curso de acción razonable en su posición. Pero para ustedes dos, no es tan simple, ¿verdad?”

"Sí. El primer paso era descubrir los movimientos del enemigo gracias a ti. Están actuando dentro del bosque. No hay forma de que los 'Gobernantes del Bosque' no hayan captado sus acciones.”

"Bueno, si entraron al bosque, eso es inevitable. Puede que no hayamos capturado todo, pero..."

Rosefeld y Kelvin intercambiaron información y planearon sobre el vino.

Una vez que Kelvin escuchó la información que necesitaba, se levantó.

"Muchas gracias. Nos ayudaste.”

"Estaba pagando mi deuda con ustedes dos. También te diré dónde está su escondite. Por favor, come algo. Se reflejará negativamente en los Ancianos si rechazas nuestra hospitalidad. Especialmente desde que la princesa está aquí.”

"¿Princesa?"

"Tiara Sciurus Belfa. La llaman la Gran Sabia, ¿verdad?”

"Ya veo."

'Oh, sí, la Gran Sabia era una princesa de los Altos Elfos, ¿no?'

"Kelvin. Dije que era un curso de acción razonable usar al Valiente, pero los elfos nunca lo permitirían. Si los humanos la maltratan de alguna manera, los elfos nos pondremos de su lado. No lo olvides."

Kelvin se encogió de hombros ante el tono de voz repentinamente más bajo y más duro de Rosefeld.

Salió de la celda.

Podían oír los sonidos de los elfos por aquí y por allá.

A pesar de que estaban separados del pelotón de exploración principal, y tenían que volver tan pronto como pudieran, Kelvin decidió que estaría bien quedarse una noche.

Podría conseguir algo de comida caliente. Recordando que se había preocupado por qué comer cuando llegara, Kelvin comenzó a caminar rápidamente mientras su estómago gruñía.





Era el día después de que el pelotón de exploración regresara al campamento.

"Señor, el teniente Royce desea hacer un informe.”

"No quiero verlo. ¡Prefiero comer basura que ver su fea cara!”

Metió un pan blando en el guiso de crema caliente hecho con una generosa cantidad de leche. El estofado contenía la carne y verduras reservadas para los oficiales de alto rango. Bebiendo el lujoso vino de uva, el general Feyl, comandante de las tropas de avanzada, comenzó a gritar a sus guardias cuando escuchó el nombre del subordinado que más detestaba.


"Pero señor, el teniente Elstead desea informar un asunto urgente.”

"Cállate. Estoy en medio de mi comida. ¡Si lo necesita, puede verme después!

"Pe-pero..."

"Buenos días señor. Mientras todo el mundo está ocupado preparándose para partir, usted está satisfaciéndose con su comida, ya veo.”

Apartando a los caballeros que custodiaban la entrada, Royce irrumpió en el espacioso interior de la tienda.

"¡Imbécil! ¿Quién te dio permiso para entrar? ¿Qué estás haciendo, metiéndote así?”

Sin importarle, Royce tomó un trozo de pollo a la parrilla del plato sobre la mesa y lo mordió. Se frotaba la barbilla mientras sostenía un trozo del pollo.

Tan pronto como Feyl vio la cara de Royce, su apetito se vio reemplazado por náuseas.

"¿No era un asunto urgente? ¿¡Viniste aquí solo para robar mi comida!?”

"Lo siento mucho. Se veía tan delicioso— oh, esto es delicioso. Se nota que un chef de primera clase de la División de Logística hizo esta comida. Debería compartir esto con sus hombres.”

A pesar de que se disculpó, llevaba una sonrisa impenitente y siguió comiendo la carne. Cada una de sus palabras goteaba sarcasmo.

"¿¡No te dije que te quedaras atrás para proteger a la plebeya anoche!? ¿Por qué abandonaste tu puesto?”

"Anoche, la chica que trajimos nos dijo la ubicación del campamento enemigo. Eso es lo que deseo informar.”

"¿Oh? ¿Dónde está?"

"Aldea Doria. Dos aldeas pasando Torc, donde obtuvimos el primer informe.”

"Hmph. Qué tonto.”

Feyl se rio de Royce.

"Ahora mira aquí. Esta es la información que recibimos del ejército principal. La ubicación de su campamento está escrita aquí. Está a solo unas pocas horas a caballo. Deberíamos aplastarlos de inmediato.”

Feyl sonrió y arrojó la misiva de la fuerza principal sobre la mesa. Royce miró hacia abajo y la leyó en silencio.

"Deberíamos detener de inmediato nuestra partida.”

"¿¡Qué!?"

"Señor. Mirando el estado actual de las cosas, parece que nuestros movimientos están siendo filtrados al enemigo. Por favor piénselo. Hay un traidor dentro del ejército principal, no, un rebelde que fue atraído por otro país. Esas órdenes pueden ser una trampa.”

"¿Qué tipo de tontería estúpida estás diciendo? ¿Cuál es correcta, la información de una chica de pueblo o la información del ejército principal? ¡Hasta un tonto lo podría decir!"

Enfurecido, Feyl le gritó a Royce, pero la expresión de este permaneció imperturbable.

"Señor. Parece que hay algo mal con los movimientos enemigos. ¿Por qué el ejército Petersiano está atacando y aniquilando aldeas? Si Petersia quería territorio, no tiene sentido actuar así. Se infiltraron en nuestras defensas fronterizas y lentamente van rondando nuestros territorios. Es razonable creer que hay alguien adentro guiando sus movimientos.”

Royce apartó los platos sobre la mesa e hizo un gesto a los caballeros que estaban esperando. Feyl frunció el ceño ante la acción desconsiderada de Royce, pero no se opuso. Puede haber sido porque ver a Royce le hizo perder el apetito.

Desenrolló un mapa en la mesa ya despejada.

"Los ataques contra los aldeanos y comerciantes ocurrieron cerca de la frontera: dentro de los feudos del conde Valessia, el marqués Remrandt, el marqués Cliffdorf y, lamentablemente, los míos. Pero de ellos, solo en las tierras del Marques Cliffdorf se han atacado caravanas mercantes, mientras que ninguno de los aldeanos fue blanco. Creo que el sabio general Feyl puede conectar los puntos.”

"Qué-Qué el Marques Cliffdorf es el traidor, dices. ¿Pero eso es todo suposición?”

"No, por supuesto, no es más que una conjetura. Los orígenes de esas caravanas mercantes tampoco han sido investigados. Pero lo que es más desconcertante es su posición actual. Hasta ahora, apenas los habíamos perdido. Claramente estamos siendo guiados a ese lugar.

Feyl también miró el mapa. La ruta que habían tomado hasta entonces parecía llevarlos al lugar indicado por las últimas órdenes. Pero también podría ser solo una coincidencia debido a su búsqueda.

Había algo especial acerca de esa ubicación.

Allí, el límite entre el Imperio Remulshil y el Reino de Petersia no estaba claro.

Pero el desdén de Feyl por Royce influyó en su juicio. Desechó sus sospechas.

"Silencio. Nadie te escuchará. Las ordenes son ordenes. ¡Nos moveremos según lo planeado!”

"Entonces, al menos deberíamos explorar el área una vez más antes de partir.”

"¡Qué insolente! No necesitamos dudar si las órdenes que recibimos del ejército principal son reales o no. Desperdicia tiempo y energía. Tenemos quinientos hombres, ellos tienen doscientos. Los superamos en número a más de dos a uno. ¿De qué estás tan asustado?"

Indignado, Feyl acusó a Royce de ser un cobarde.

"La expedición ha sido decidida. Algo más será visto como insubordinación.”

"…Por favor discúlpeme."

Royce se inclinó. La insatisfacción claramente se mantuvo en su rostro.

"... Teniente Royce. ¿Qué pasa con esa expresión? Ya veo... Realmente le temes al enemigo.”

"No les tengo miedo. Ni siquiera sé quiénes son nuestros enemigos.”

"Por cierto, tu escuadrón estaba a cargo de proteger a esa plebeya. Te había dicho que te quedaras atrás, pero si la plebeya va por ahí entre los otros caballeros, eso afectaría la moral. Tú la protegerás en la retaguardia.”

"... ¿Se está refiriendo a cuando lleguemos al campo de batalla?"

"Así es. La vida es preciosa para ti, ¿verdad? Honorable Conde. Cumplirás con la solicitud, ¿verdad? Serás enviado a la parte posterior para proteger a la chica. Las órdenes te dan la oportunidad perfecta para huir de la batalla. Y por el contrario, te convertirás en un héroe por salvar a la gente.”

Royce sonrió junto con la risa burlona de Feyl.

"Ya veo. Eso estará bien. Sí creo que la vida es preciosa. Llevaré a la plebeya a la retaguardia y lo protegeré allí.”

Con un saludo, Royce salió de la tienda.

"¡Qué cobarde!"

Feyl escupió donde había pisado Royce.

Este no le hizo caso y siguió alejándose.

'Bueno. Ahora lo he quitado del campo de batalla. No hay forma de que pueda entrometerse más.’

Feyl miró las órdenes solemnemente. Debían usar su ventaja numérica para invadir el campamento del enemigo.

'Esos tipos son historia. Tengo la ventaja. Pronto lo haré…'

Esos pensamientos hicieron a Feyl más decidido.

"Gracias por su trabajo, teniente Royce. ¿Cómo le fue?"

Royce negó con la cabeza.

"Rechazado como de costumbre. No escuchó.”

La noche anterior, Rosefeld había visitado a Royce en secreto y le dijo dónde estaba la base enemiga.

"Querría quedarme y observar.”

"¿Hay algún problema?"

Royce contó su intercambio con el general Feyl.

"Claramente es una trampa. ¿Qué debemos hacer?"

"Podemos quedarnos atrás y proteger a los civiles. Prometí hacer eso. Podemos actuar de forma independiente. No quiero pelear, pero parece que no podemos evitarlo. Si eso sucede, los movimientos de Reeno y Wedge se volverán críticos. Bueno, creo que todos mis preparativos no habrán sido en vano.”

Royce le sonrió a Kelvin.

No se le puede culpar por pensar 'Whoa, qué sonrisa tan viciosa'.

Con el pretexto de ir a la retaguardia para proteger a la chica, el pelotón de Wynn avanzó y se dirigió hacia la aldea Doria, el pueblo que Rosefeld había indicado.

Allí mismo, estaba la base enemiga.

Reeno y Wedge se dirigían hacia el territorio del Conde Elstead.

Llevaban una carta del Teniente Royce—el Conde Elstead—pidiendo refuerzos.

Como noble con la influencia de un conde, Royce tenía su propia orden de caballeros personal.

Estaría más allá de su autoridad convocar arbitrariamente a las tropas, pero Royce no estaba apegado a su propio estado. Haría cualquier cosa para proteger su territorio.

El escuadrón de Wynn se acercó al borde de la aldea, observando. Podían ver varias casas, algunos campos y algunas gallinas de crianza.

Las gallinas pastaban fuera de la jaula, cacareando.

Parecía un ordinario pueblo idílico.

Sin embargo, en lugar de aldeanos, hombres armados con espadas y lanzas caminaban por las calles y los campos.

No eran los habitantes originales de Doria. Es probable que todos estuvieran confinados en uno de los edificios.

Algunos de los hombres usaban ropa simple y una armadura de cuero gastada. No eran soldados de Petersia, probablemente eran los bandidos y mercenarios que estaban coludidos con ellos.

Entre todos, pudieron ver a un grupo de soldados con armaduras y armas de metal.

A diferencia de los bandidos ingobernables, sus movimientos disciplinados indicaban claramente que eran caballeros.

"¿Hm? Ese hombre... ¿Dónde lo he...?”

Al ver a un hombre de edad entre el grupo, Kelvin sintió un poco de inquietud.

Si él era de Petersia, Kelvin no debería haberlo reconocido antes, pero el viejo todavía se sentía familiar.

El hombre que parecía ser el líder montaba a caballo al frente del grupo.

Planeaban atacar a la fuerza de avanzada desde atrás.

Las tres personas solo pudieron rechinar los dientes por la frustración mientras observaban al grupo partir. Los refuerzos del conde Elstead no habían llegado aún.

Solo pudieron ver a siete u ocho personas apostadas para proteger la base.

Sería mejor para ellos unirse a los refuerzos de la Orden de Caballeros del feudo del Conde Elstead. Sherry y Royce se habían quedado esperando los refuerzos.

Locke, Wynn y Kelvin se dieron la vuelta en silencio— más bien, estaban a punto de regresar.

Con un ruido fuerte, una joven fue arrojada de un edificio.

Dos— no, tres hombres salieron de la puerta. Llevaban sonrisas vulgares en sus caras.

Patearon a la chica, que trataba desesperadamente de levantarse y huir mientras gritaba, y luego se inclinaron sobre ella. Le arrancaron su simple ropa de aldeano.

La chica gritó una vez más.

Wynn apretó los dientes, tratando de contener su ira.

"Esos... esos bastardos.”

Locke también apretó los dientes, viendo la escena bárbara con enojo.

"Por favor, tengan paciencia. Primero debemos esperar refuerzos. Entonces podremos salvarlos a todos.”

A pesar de sus palabras, Wynn pudo ver ira desenfrenada en sus ojos.

"... Lo siento, vice-capitán... Yo quería... No, seré un caballero que protege a los débiles. Ante mis ojos hay alguien que necesita ayuda. ¡No puedo simplemente abandonarla!"

"Wynn..."

Kelvin suspiró.

"... Como comandante, tendría que rechazar ese razonamiento. Es muy idealista. Si pierdes de vista el bosque por los árboles, podrías perderlo todo... Sin embargo..."

Las esquinas de los labios de Kelvin se curvaron levemente.

"Francamente, también estoy de acuerdo con tu punto de vista. El capitán Royce podría enojarse, pero si se trata de unos bandidos de ese nivel, los tres estaremos bien.”

"En este momento, todo el mundo está mirando a esa chica. Están llenos de aperturas, vice-capitán.”

Locke, que estaba monitoreando la aldea mientras escuchaba la conversación de Kelvin y Wynn, intervino.

Incluso los hombres que se suponía vigilaban también miraban a los que rodeaban a la mujer, sin prestar atención a su entorno.

"¡Vamos!"

Por orden de Kelvin, todos saltaron desde detrás de los matorrales donde se escondían.

"¡¿Qué?!"

"¿Qué es eso?"

Wynn pasó junto a los guardias, que estaban de espaldas a él. Saltó al centro de los hombres que rodeaban a la chica.

Balanceó su espada. Todos los hombres que rodeaban a la desaliñada víctima fueron abatidos en un instante.

No pudieron oponer mucha resistencia, ya que se quitaron sus armaduras y arrojaron sus armas a un lado.

Wynn cortó las espaldas de los hombres que se arrastraban mientras dejaban escapar gemidos lastimosos.

"¡Bastardos!"

Los vigías volvieron en sí e intentaron contraatacar, pero fueron apuñalados en la espalda con la lanza en las manos de Locke.

"¡Les dejo este lugar a ustedes!"

Diciendo eso por encima del hombro, Kelvin saltó al edificio donde los otros aldeanos estaban detenidos.

Quería derrotar a los bandidos antes de que los de dentro se dieran cuenta de lo que estaba sucediendo fuera y tomaran rehenes.

Escucharon gritos furiosos de los bandidos y gritos de los aldeanos, pero pronto se calmaron.

"Eso fue más fácil de lo que pensaba.”

Kelvin salió del edificio, la sangre goteaba de la espada que colgaba de su mano.

"¿Qui-Quien es usted...?"

Un anciano siguió a Kelvin fuera del edificio. Después de él llegó una mujer mayor, que corrió hacia la chica que los hombres habían inmovilizado y la abrazó.

"Ahora, deberíamos evacuar... pero eso será un poco difícil, ¿no?"

'Mierda... los mataré.'

Uno de los hombres que Wynn había cortado, el segundo al mando del grupo de bandidos, sintió que su conciencia se desvanecía lentamente. Sin embargo, alimentado por la ira y la venganza, se aferró.

Él fue una vez un caballero de una orden de caballeros.

Simplemente amaba matar.

Pero durante la guerra con los monstruos del Señor Demonio, esa personalidad no era un problema.

Más bien, tan hábil como lo era en la Orden de Caballeros, era un héroe en primera línea, donde su personalidad era extremadamente conveniente.

Sin embargo, después de la guerra, su personalidad se volvió demasiado para el orden de caballeros.

Cuando esos momentos de pasar todos los días sin hacer nada más que pelear fueron reemplazados por un tiempo de paz, no pudo adaptarse.

Un día, fue demasiado lejos durante una de las misiones.

En lugar de simplemente matar a los monstruos, terminó atacando a civiles y otros caballeros también.

Después de huir de la Orden de Caballeros antes de que pudieran castigarlo, finalmente terminó como un bandido.

Como antiguo caballero, era más habilidoso que el jefe, pero como no le gustaba pensar mucho, estaba contento como el segundo al mando.

'Los mataré... Los golpearé hasta la muerte. ¡Los mataré a todos también!’

Al final, fue tomado por sorpresa, y moriría como un perro, pero puso la última de sus energías en recitar un hechizo. Era un hechizo de explosión que aprendió durante su tiempo como caballero.

No había pasado mucho tiempo desde que el anciano había dejado Doria con las tropas.

"¡Locke! ¡Ese todavía está vivo!

'¡Demasiado tarde! ¡Váyanse al infierno, bastardos!’

Con una sonrisa espantosa, el hombre detonó un edificio cercano con su hechizo.

Al borde de la muerte, la explosión no fue tan grande como esperaba, pero fue suficiente para derribar el desgastado edificio.

El edificio se derrumbó con un ruido estruendoso.

"¡Mieerda!"

Locke acabó al hombre con su lanza.

"Apúrate por favor. ¡Ese sonido hará que el enemigo regrese!”

"¡Cómo podría haber alguien que pudiera usar magia...!"

Kelvin apretó los dientes.

El enemigo podría perseguirlos a caballo si simplemente huyeran.

"¡Al bosque! ¡Deprisa!"

Solo podían huir al bosque, donde los caballos no podían seguirlos. Kelvin mostró a los aldeanos el lugar donde Royce estaba esperando.

‘Ahora el resto depende del destino. Te lo dejo a ti, Wynn. ¡También confiaré en usted, Capitán Royce!’

El sonido de las pezuñas gradualmente se hizo más fuerte. Los sonidos anunciaron una muerte inminente, pero Kelvin solo sonrió sin temor y desenvainó su espada.

"Ahora bien, creo que las posibilidades de ganar esta apuesta son bastante altas. ¡Solo tengo que intentarlo un poco más!"

Wynn levantó su espada, y Locke preparó su lanza.

Y luego, en la esquina de la plaza del pueblo, tres hombres se enfrentaron contra doscientos.


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