Invocado por una Diosa

Capítulo 4

 

—…Um, ¿Marielle?

A la mañana siguiente, de camino a la capital imperial tras dejar Balletta. Yui se acercó a Marielle. Esta la miró inquisitiva y le sonrió cariñosa.

—¿Qué pasa?

—¿Qué sucedió anoche?

—¿¡Cómo dice!?

Marielle se sobresaltó. Sus hombros temblaron y de inmediato volteó la cara. Serika se acercó a ella, mirando divertida su reacción, roja hasta las orejas.

—¿Qué pasa ahora, Marielle, estás ocultando algo?

—¡No-No estoy ocultando nada! ¡Se los juro!

—¿Pasó algo con Eisuke?

—¿¡Quéee!?

¡Qué sorpresa! Los hombros de Marielle temblaron del espanto. Era una princesa que no era muy buena ocultando sus sentimientos. Yui comenzó a interrogar a Marielle con más afán.

—Lo sabía, ya se me hacía sospechoso. Has estado mirando la cara de Eisuke de reojo.

—¡No-No le he mirado! ¡En ningún momento se me ocurrió siquiera la idea de mirar la cara del Señor Eisuke!

—Oye, es hiriente cuando lo dices de esa forma.

Eisuke miró de soslayo a Marielle negándolo todo y se quejó. Habló perezosamente mientras se rascaba los oídos.

—No te agites tanto, Marielle, no hay nada que ocultar. Anoche, tú y yo…

—¿¡Whawha!? ¿¡Acaso es usted un idiota, Señor Eisuke, o su mamá lo dejó caer de chiquito!?

—Marielle, ¿no te estás volviendo cada vez más malhablada? Apuesto a que andas con malas juntas.

—Y esas malas juntas eres tú, seguro.

Serika le dijo a Eisuke en tono despectivo. Marielle estaba echando humo con la cara roja, ya que ella pensaba que había hecho algo bastante atrevido. Aunque, de hecho, no había nada que ocultar de todas formas. Rukino se aclaró la garganta.

—¿…No están un poco agitados? Miren hacia delante.

Les instó Rukino con un suspiro. Frente a Eisuke y las demás, las imponentes murallas que rodeaban la Ciudad Imperial proyectaban una sombra intimidante.

—Esa es la capital imperial. Ese es el corazón de este país, y sirve de hogar de mi señora y de los Caballeros Imperiales… es nuestro destino retomar ese lugar, ¿no es así? Y sin embargo, aquí están tan relajados como siempre… ojalá se pusieran un poco más serios.

—Yo sí estoy serio. Incluso desde hace un rato que estoy bastante emocionado, ¿sabes?

—¡Eso no es lo mismo que estar serio! ¡No sabes qué clase de habilidades poderosas tiene este Héroe!

Rukino regañó a Eisuke, que estaba temblando de la emoción. Marielle y Rukino escaparon para convocar a Eisuke y a las demás antes de la invasión a la capital por parte de los Héroes. Como era de esperar, no conocían los detalles de las habilidades tramposas de los Héroes. Sin embargo, Eisuke estaba entusiasmado con esto.

—Si es el Héroe que invadió el corazón de este país, esperarías que sus habilidades sean llamativas, malvadas y ridículamente fuertes, ¿no?

—¿Qué? No, yo no querría esperar eso, no soy una idiota.

—¿Qué hay de la habilidad de hacer volar la ropa? Así es como la ropa de Eisuke terminó hecha jirones.

—¿¡Quién demonios querría tener mi suerte del pervertido!?

—Ya veo que solo yo.

—¡No me puedo imaginar a otro!

Marielle se rio ante el tonto intercambio. ¿Quién podría creer que ellos fueron los que habían sido decisivos para derrotar a tres Héroes hasta ahora? Sin embargo, Marielle se había salvado gracias a esta actitud alegre y abierta. Los amargos recuerdos que la habían atormentado fueron sobrescritos por recuerdos felices.

Si eran ellos, seguramente podrían con los Héroes de la Capital Imperial.

Eisuke y su equipo llegaron a la puerta del castillo. En la puerta, dos caballeros imperiales hacían guardia. Rukino avanzó tranquilamente frente a ellos.

—Caballero imperial Rukino, acabo de regresar con la princesa Marielle. Abran la puerta.

—Vaya, Rukino se hace la superior.

—Y que lo digas. Creo que es la única escena en la que puede mostrarse tan genial.

—¿¡Querrían callarse un segundo!?

Eisuke y Serika molestaban a Rukino por actuar como una superior. Pero….

—¿Una Caballero Imperial…? ¿Y tú quién eres?

—¿Qué…?

El caballero portero rechazó casualmente a Rukino. Serika y Yui la molestaron otra vez.

—Vaya, qué vergüenza, no te conocen…

—Es bastante gracioso, como una celebridad que fue a involucrarse con gente que no ve la televisión.

—¡No sé de qué están hablando, pero sé que se están burlando de mí! Oye, puede que no te conozca directamente, ¿¡pero realmente no me conoces!? ¡Soy Rukino, la Caballero Imperial de la princesa!

—¿Princesa? No sé de qué estás hablando, pero no está permitido hacerse pasar por un caballero imperial.

—¡Qué-Qué tontería! ¡Cómo sea, olvídate de mí en este momento! ¡La princesa Marielle ha regresado a la capital! ¡Abran esta puerta!

Rukino le reclamó desesperadamente. Marielle inclinó la cabeza hacia ellos, desconcertada.

—…Buen día, señores caballeros. Les agradezco el que hayan protegido la Ciudad Imperial en mi ausencia.

Marielle volvió su sonrisa de princesa hacia ellos, y en ese momento…

—¡Tú eres la rebelde de la que hablaba el Héroe Kite!

—¿………………Disculpe?

Los caballeros imperiales se volvieron agresivos y desenfundaron sus espadas hacia Marielle.

—¡Cállate! ¡Sin duda eres la mujer rubia que dijo que se vengaría del Héroe Kite algún día! ¡Te capturaré aquí mismo!

—¿¡Qué…!? ¿¡Eh…!?

Nadie podía entender lo que estaba pasando. Rukino rápidamente se plantó para proteger a Marielle.

—¡¿A-Acaso no saben lo que están haciendo?! ¡La que está frente a ustedes es la princesa de este país!

—¡No existe tal cosa en este país!

El caballero imperial dijo sin dudar. La garganta de Marielle se estrechó como si la hubieran estrangulado.

—¡Ustedes son los que se han rebelado contra el rey de este país, el Héroe Kite, incluso se inventan a una princesa! ¡En nombre de los caballeros imperiales, serán…

Lo que silenció a los hombres fue la dolorosa bofetada de Eisuke. Con una explosión, la feroz fuerza de la bofetada estrelló al caballero imperial contra la puerta detrás de él, haciendo que la puerta de madera se derrumbara. En medio de la polvareda, Eisuke agitó las manos con brusquedad.

—Es inútil seguir hablando, no te conocen.

—¡Pero… eso es…!

Marielle se mordió el labio con fuerza ante la declaración abierta y honesta de Eisuke. Serika habló en tono serio.

—¿Acaso también les lavaron el cerebro, como lo hicieron conmigo?

—No creo. Parecían estar demasiado consientes como para que ese fuera el caso. —Ante lo que dijo Yui, Eisuke se llevó el dedo a la barbilla.

El polvo se disipó, y lo que vieron ante ellos fue el paisaje urbano de la capital imperial. La ciudad, de apariencia similar a la de un castillo europeo, que había sido invadida por los Héroes, pero seguía estando bellamente ajardinada y sin daños apreciables. Los ciudadanos que pasaban por las calles, quizá no tan atentos a su aspecto personal, estaban ligeramente desaliñados en sus cabellos y ropas, pero no mostraban signos de miedo o decepción. Había una escena que podría describirse como una paz tranquila.

Pero…

—¿¡…Acaso esa no es la rebelde…!? —Exclamó uno de los ciudadanos. …señalando a Marielle.

—¡Oigan! ¡Llamen a los caballeros imperiales rápidamente!

—¡Aquí vienen los rebeldes que quieren derrocar al Héroe!

La cara de todos se puso pálida y huyeron de Marielle y los demás como si fueran arañas. Ni una sola persona se alegró del regreso triunfal de la princesa. Al contrario.

—¡A-Ay…!

Marielle frunció el ceño ante el repentino dolor. …Un guijarro rodó bajo su pie. …Fue lanzada hacia ella por un niño pequeño.

—¡Fuera de la ciudad, malvada!

—¿¡…!?

La cara de Marielle se contorsionó.

…Todas las personas de esta ciudad consideraban a Marielle como una enemiga total y absoluta.

—¿¡Qué quieren decir…!? ¿¡Por qué… mi señora…!?

—…Es obvio por qué…

Eisuke dijo bruscamente a Rukino, cuyos labios temblaban, sin volverse.

—…Es por ese Héroe hijo de puta, ¿no?

Ante su mirada… estaba el castillo real, que incluso tenía una atmósfera extraña.

***

Mientras perdían a los caballeros imperiales perseguidores, Eisuke y las demás decidieron atacar el castillo de inmediato. Dado que toda la gente de esta ciudad consideraba a Marielle como una enemiga, no podrían encontrar la paz sin derrotar al Héroe. No había otra opción.

Eisuke atravesó la puerta del otro extremo trasero del castillo con una patada. En medio de la polvareda, La voz de Eisuke se escuchó a la distancia.

—Buenas, ¿podría salir el maravilloso Héroe a jugar…?

El polvo desapareció y el paisaje se aclaró.

Era una habitación con una alfombra roja y una lujosa decoración. Y la persona que estaba sentada en el trono de esa habitación digna de un rey, era….

—Para alguien que quiere jugar, tienes muy malos modales, ¿no crees?

Una armadura dorada, deslumbrante y brillante. El comportamiento altanero y regio de un hombre que en ningún momento cambió su tono arrogante. Sus ojos brillaban con diversión, sin mostrar ningún signo de alarma ante Eisuke y las demás. Aunque no quisieran admitirlo, tenía el aire de un rey.

Marielle habló con labios temblorosos.

—Tú eres…

—Cierto. Soy el Héroe y «rey» de esta ciudad imperial, Kite. ¿Es la primera vez que nos vemos, chica rebelde?

Kite recargó sus pómulos contra su mano y se anunció con un tono pomposo. Marielle no pudo soportar tal provocación y lo inquirió con fiereza.

—Qué-Qué has hecho con la gente de este país: ¿cuál es tu propósito?

Mirando el rostro desesperado de Marielle, Kite esbozó una pequeña sonrisa.

—Liberarlas.

—¿Li… berarlas?

—¿De qué estás hablando, acaso estás loco?

Ignorando el tono hosco de Serika, Kite se levantó lentamente de su sitio y comenzó a hablar con el tono de voz de un discurso.

—Estoy liberando a la gente de las cadenas del sufrimiento y dándoles lo que deberían tener. La raíz de todo el sufrimiento humano es la memoria.

—¿La memoria…?

Rukino enarcó una ceja. Kite miró entonces a Marielle y sonrió con desprecio.

—Princesa Marielle, tú eras la que tenía que desaparecer de sus recuerdos.

—¿Eh………?

—Ya que por tus acciones invocando a los Héroes, estos han invadido varias partes de este país. Después de todo, todo fue culpa tuya, ¿no?

—¿¡………!?

El rostro de Marielle se contorsionó ante las palabras de Kite. Rukino levantó la voz con una furia ardiente.

—¡Cómo te atreves! ¡Ustedes son los verdaderos culpables! ¡No puedes solo traspasarnos la culpa a nosotros!

—Ese tipo de lógica no funcionará con una multitud. Las multitudes son las que humillan a los que son más débiles que ellos. Ellos debieron haber desarrollado un odio hacia la Princesa Marielle, porque ni siquiera pudieron enfrentarse a mí. Los liberé de esa cadena de malos sentimientos. …Igual que haré ahora. —Hizo un chasquido. Kite chasqueó los dedos bruscamente.

…En ese momento, un enorme círculo mágico se desplegó por todo el suelo de la habitación.

—¡No me digas que…! —Eisuke sintió como se le helaba la sangre. Unos instantes antes de que pudiera gritar, una luz carmesí brilló a sus pies. Saltó tan rápido como pudo.

—¡Mi señora!

—¿Eh? Kyaah…

En el momento en que Rukino empujó a Marielle…

¡Boom! y la luz explotó por toda la habitación.

Cuando Marielle cayó al suelo, la luz ya había disminuido. Eisuke, que había saltado, aterrizó en el suelo y corrió hacia ella.

—¿Estás bien, Marielle?

—Sí-sí…

—Oigan, chicas… —Eisuke se dio la vuelta y estaba a punto de llamar a las otras tres.

Algo pasó por el lado de Eisuke a gran velocidad. Con unos reflejos asombrosos, lo agarró y lo atrapó. Sintiendo la frialdad del metal en la palma de su mano, Eisuke miró fijamente al atacante con una mirada aguda.

—¿¡…Qué estás haciendo, Rukino…!?

Lo que Eisuke atrapó en su mano fue un afilado estoque.

…La persona que apuntó a la frente de Marielle y lanzó una estocada despiadada fue Rukino.

—La chica de ahí es una rebelde. Si tienes pensado protegerla, no tendré piedad.

Rukino miró a Marielle con ojos fríos. Esta se desesperó ante la mirada tan despiadada de Rukino que nunca había visto antes. Como para apoyarla, esta vez se escuchó el sonido de disparos.

Eisuke arrojó la fina espada con la punta del pie y pateó el suelo, sosteniendo a Marielle en sus brazos. Una bala explotó a sus pies, haciendo saltar chispas. Una sombra aprovechó el hueco y se acercó a Eisuke.

—¡Maldita sea…!

Una serie de patadas se desató como una lluvia. Usando toda su visión dinámica, Eisuke la controló con una mano y devolvió una patada alta como contraataque. La sombra cayó hacia atrás significativamente.

—¡¿No me digas…?!

La voz de Marielle temblaba. Eisuke apretó los dientes y miró fijamente a los nuevos enemigos que aparecieron ante él.

—Es un oponente bastante duro, ¿podremos con esto?

—No fallaré la próxima vez.

…Yui, Serika y Rukino, estaban ante ellos.

—¡Yui, Serika…!

—¿Eh? ¿Quién eres? No nos llames por nuestro nombre de pila.

—No me hables tan casualmente.

Eisuke sintió una ligera punzada de tristeza ante su reacción poco amistosa. La actitud de disgusto que ellas mostraron hacia Eisuke no era algo que pudiera llamarse siquiera algo de un primer encuentro. Incluso consideraban a Eisuke como un enemigo.

Kite se sentó en el trono detrás de ellos y apoyó su mejilla en su mano. Su sonrisa sarcástica hizo hervir la sangre de Eisuke.

—Tu habilidad… ¿es acaso «Falsificación de Memoria»?

Falsificación de Memoria. Esa era la habilidad tramposa que el Héroe Kite había adquirido a través de la «Semilla de la Imaginación». Reescribía e implantaba recuerdos específicos en el objetivo. Por eso la gente de este país no olvidó a Marielle, sino que la creyó una rebelde, y en cambio adoraban al Héroe Kite como su rey.

—…Quién sabe, ¿de verdad será eso? —Kite se encogió de hombros deliberadamente. Frente a él estaban Yui, Serika y Rukino, cuyos recuerdos habían sido falsificados.

—¡Tienes que estar bromeando!

Eisuke se enfureció, con una explosión, se lanzó hacia delante al pecho de Kite de una vez. …Pero una ráfaga de viento se abrió paso y lo bloqueó.

—¡Maldición…!

—¿No va en contra de las reglas ir primero a por el rey?

Serika interfirió con Eisuke con una patada voladora. Lo arrojó con sus ágiles movimientos y no le permitió acercarse a Kite. Eisuke se vio inmediatamente obligado a ponerse en posición de defensa. La voz de Serika se elevó con frustración mientras soltaba una patada.

—¿¡Ahora qué!? ¿¡Acaso no atacas porque soy una mujer!?

—¡Tienes que estar bromeando…! ¿Por qué tengo que pelear contigo una y otra vez?

—¿¡Eh!? ¿¡De qué estás hablando!?

Los recuerdos de Serika sobre Marielle habían sido falsificados y ya no los recordaba. Y si ese era el caso, por supuesto, los recuerdos de los últimos días que pasó con Eisuke también habrían desaparecido. Él sintió más dolor en su corazón que en su brazo pateado.

Eisuke miró a Yui de reojo. …Los ojos emocionalmente ilegibles de Yui y sus pistolas apuntaban… sin piedad a Marielle.

—¡Carajo, siempre lo mismo…! —Eisuke se alejó rápido de Serika y se lanzó en placaje hacia Marielle.

—¡Kyaah!

El grito de Marielle se solapó con el sonido de los disparos. La bala que soltó Yui le dio a Eisuke en la espalda y le hizo un moratón en la piel.

—¡¿Ngh…?!

El cuerpo de acero, impermeable a las cuchillas, no fue atravesado por la bala, pero sí que sintió el dolor. Marielle se tapó la boca mientras Eisuke apretaba los dientes. Se paró recto y le devolvió la mirada a Yui.

—…Creí que le daría. Entonces, la próxima vez apuntaré al cerebro.

Ella estaba, como siempre, inexpresiva y despreocupada. Pero su rostro era más duro que de costumbre, severo… lleno de hostilidad. La doncella enamorada que se había aferrado tan fuertemente a Eisuke no se encontraba en ninguna parte. Kite declaró en voz alta a Eisuke, que apretaba los dientes.

—Si quieres derrotarme, debes atravesarlas a ellas primero. Pero… son las dos que convoqué como excelentes guardias que me protegerán incluso a costa de sus propias vidas.

—¡Hijo de puta…!

Las sienes de Eisuke se marcaron. Kite se rio.

—¿Por qué me miras así? No soy yo quien te atormenta. Son los recuerdos en tu cabeza. Son esos recuerdos los que te impiden atacarlas. Te atormenta el recuerdo de lo que han hecho juntos. Si quieres, puedo redimirte también…

Eisuke no pudo decir nada. Sólo podía mirarle con los ojos inyectados en sangre. …Porque lo que dijo también era cierto. Era cierto que, si no las hubiera conocido, él habría sido capaz de luchar sin dudar. Pero la razón por la que dudaba era… las sonrisas que le habían dado a Eisuke y ahora estaba grabada a fuego en su mente.

—¿Y qué pasaría?

—Bueno, es simple. Ella es la hija del diablo que intenta seducir a los Héroes de este mundo y llevarlo a su ruina. Si no se la detiene, este mundo e incluso el mundo en el que estabas será conquistado. El único que puede detenerla… eres tú.

—…Entiendo…

—Nunca pensé que mi poder salvaría el mundo.

Creyeron las mentiras expuestas por Kite y adoptaron una postura de lucha contra Marielle. Eisuke gritó a Rukino, que estaba de pie a su lado, con aspecto tranquilo.

—¡Oye, Rukino! ¿Quién era esa señora tuya a la que has estado llamando «mi señora» todo el tiempo?

—No te hagas el tonto conmigo, rebelde. Nunca he llamado así a nadie.

—Entonces, ¿para quién has estado trabajando todos estos años?

—Para el Rey Kite.

Sin dudar ni un segundo, Rukino respondió. Marielle, que estaba en los brazos de Eisuke, tenía lágrimas en las esquinas de sus ojos.

—Rukino… —Marielle murmuró en voz baja. La mano que sostenía el brazo de Eisuke apretó su agarre. En ese momento, ella comenzó a agitarse como si estuviera poseída—. ¡Rukino! ¡Ruki… no…! ¡Rukino, Rukino…!

Marielle gritó repetidamente entre sollozos. Eisuke se mordió el labio y puso toda su fuerza en sus brazos para evitar que Marielle se escapara. Se sintió frustrado por la frialdad de las chicas hacia el rostro lloroso de Marielle.

—¿¡Oigan, qué no ven lo que hacen!? ¡Deberían verse en un espejo ahora mismo!

—¿¿Espejo?? No sé qué significa eso.

—No andes diciendo cosas que no entiendo.

—¡…Carajo!

Eisuke pateó con rabia y destrozó la pared que tenía detrás. La pared, reducida a escombros, levantó una nube de polvo que cegó a todos. Eisuke se movió de lado con Marielle en brazos. Afortunadamente, todas las ventanas de la habitación habían sido retiradas y para hacer una especie de atrio. Eisuke saltó por la ventana con Marielle en brazos y escapó del héroe.

***

Eisuke y Marielle escaparon a la ciudad castillo de la capital imperial. Eisuke se escondió detrás de una casa para evitar ser descubierto por los ciudadanos y recuperar el aliento. Junto a él, Marielle se sujetaba las rodillas y parecía abatida. Miró hacia abajo con los ojos vacíos, como si ya no tuviera su alma, y Eisuke le habló con el aliento agitado.

—…Contrólate, Marielle. Ahora que esto ha sucedido, no tenemos más remedio que buscar una forma de restaurar sus recuerdos. Debe haber alguna pista. Hay que buscar…

—……¿Y si no la hay?

—…¿Qué?

Eisuke bajó las cejas ante las palabras que dijo Marielle riendo. Riéndose de sí misma.

—¿Yo le di ese poder…? ¿Crees que convenientemente tendría una debilidad…?

—¡Aún si no es así, no podemos no hacer nada! ¡Yo no puedo… luchar contra Yui y Serika…!

Eisuke miró hacia otro lado y apretó los dientes. El lavado de cerebro anterior y el de esta vez era diferente. A las chicas les habían reescrito la memoria y reconocían a Eisuke como un enemigo. En cambio, la percepción de él sobre ellas no había cambiado en absoluto. Ellas seguían siendo, y siempre serían, sus preciadas compañeras.

—También es la memoria lo que hace que usted tenga esa mirada en el rostro, ¿no es así? —Dijo Marielle. Esbozó una fugaz sonrisa y débil.

—…Puede que lo que ese imbécil diga sea cierto. Todos tenemos algunos recuerdos dolorosos o tristes. …No, incluso los recuerdos que son agradables en el momento pueden volverse dolorosos al recordarlos más tarde.

…Como lo de ahora mismo.

La mente de Marielle recorrió los recuerdos del pasado como si se tratara de luces encendidas. La vez que se bañó con Yui y Serika. La vez que se vio envuelta en el malvado plan de Serika. El momento en que ella y Rukino huían de la Capital Imperial. El día en que la conoció. La época en que sonreía y saludaba a la gente de este país. Todos ellos se deshacían ahora con un sonido de crujidos y perdían su forma dentro de ella. Marielle esbozó una sonrisa forzada y falsa.

—Si puedes olvidar cada uno de esos recuerdos y seguir viviendo… Supongo que lo que está haciendo puede llamarse… «salvación», después de todo…

—…No seas tonta. ¿Crees que serás feliz si lo olvidas todo? Eso no puede ser cierto.

—¡Por supuesto que no! —Gritó Marielle con fuerza—. ¡Pero…! ¡Toda la gente que se olvidó de mí estaba viviendo una vida normal! ¡Lady Yui, Lady Serika… incluso Rukino…! Aunque me olvidaron, ¡no cambiaron en absoluto! ¡Al contrario, luchaban más abiertamente que usted, Señor Eisuke, que luchaba para protegerme!

Eisuke se quedó sin palabras. No pudo replicar nada. Él había estado más preocupado por la seguridad de Yui y Serika, y ellas estaban luchando con toda su fuerza contra él, quien se vio obligado a defenderse para evitar que Marielle fuera lastimada. Era un hecho que no se podía disimular.

—¿Puede decirme desde el fondo de su corazón que mi presencia no es una carga para usted? ¿Puede decir que necesita todos los recuerdos que tiene?

No hacía falta mentir. Los ojos llorosos de Marielle se aferraban, pero eran atractivos. …Eisuke guardó silencio. La miró fijamente a los ojos y no dijo nada.

—…Yo…

¡Dan, dan!

Un estruendoso disparo. Eisuke, con la boca abierta, movió rápidamente sus brazos. …Una bala salió rodando de su mano. La bala apuntaba a la parte trasera de su cabeza, y éste la atrapó rápidamente.

—Te encontré…

Cuando rastrearon el origen de la bala… encontraron a Yui mirándolos a ambos con una mirada fría. Detrás de ella, los Caballeros Imperiales estaban alineados.

—¡¿Tsk…?!

—¡Kyaaaah!

Eisuke sostuvo a Marielle en sus brazos y salió corriendo del callejón.

—No los dejaremos escapar. Por favor, vayan tras ellos…

Anunció Yui en voz baja y disparó sus pistolas contra Eisuke. Este salió corriendo hacia la calle principal para continuar la lucha.

—¡Son los rebeldes! ¡Persíganlos!

Las voces de los caballeros imperiales y de la gente del pueblo se escuchaban aquí y allá. Eisuke se asomó a las calles al pasar, pero todas las casas y tiendas tenían los cristales de las ventanas retirados sin excepción, y estaban cerradas con contrachapado y cortinas de oscurecimiento para que no se pudiera ver el interior. Es como si se negaran a permitirles la entrada a ambos.

—¡Maldita sea…! ¿¡Están todos en este pueblo contra nosotros!? ¿¡Qué vamos a hacer!?

—¡Señor Eisuke! ¡Por favor, bájeme!

—¿¡Waah!?

Marielle, que estaba siendo sostenida por Eisuke en lo que se diría como princesa, se agitaba en sus brazos. Sus párpados estaban rojos y las lágrimas se acumulaban cada vez que abría la boca.

—¡No quiero que nadie más sufra! ¡Prefiero eso a ser una carga para usted…! Si mi existencia es causa de odio y sufrimiento, ¡entonces no quiero que nadie me recuerde nunca más! ¿¡Kyaah!?

El ejército de caballeros imperiales atacó. Eisuke buscó en las armas donde el agarre flaqueaba, y las interceptó sólo con sus piernas. Sacudida por sus movimientos, Marielle gritó.

—¡No te dejaré escapar!

Serika apareció para bloquear el camino frente a Eisuke y Marielle. Eisuke chasqueó la lengua y huyó de nuevo hacia las sombras del edificio para desaparecer de su vista. Una bala le alcanzó en el hombro. Eisuke gritó de angustia cuando la bala logró alojarse en la hendidura de su músculo.

—¡Uh, gah…!

—¡Ah…! ¡Por favor, bájeme ya! No quiero que nadie más sufra, ¡y yo no quiero sufrir más! ¡Usted me prestó su poder porque quería luchar contra personas fuertes, ¿no es así?! ¡No necesita sentir lástima por mí! Estaré bien, así que…

—¡Marielle…! —Eisuke, con sudor en la frente, pronunció en voz baja sin mirarla—. ¡Espera, cállate un segundo…! —El tono enfadado de su voz forzó a Marielle a callarse. Eisuke gritó solo para que ellos dos escucharan—. ¡Es cierto! ¡Si no fuera por ti, yo podría luchar con más libertad! ¡Si no hubiera conocido a Yui y Serika, habría vencido al Héroe junto con ellas y todo habría terminado! ¡Para ser franco, para mí, cualquier persona más débil que yo es una carga!

—Entonces, ¿por qué…?

—¡Pero también! ¡Esa carga es lo que realmente importa! ¡No tiene sentido luchar sólo contra gente fuerte! ¡Sólo cuando luchas con un montón de cosas sobre tus hombros puedes sentirte realmente feliz después de ganar! ¡Tú eres la que me enseñó eso! ¡No reniegues de tu pasado también!

—¡…!

…En las batallas pasadas, Marielle y las demás no fueron las únicas salvadas por Eisuke. Antes de él mismo darse cuenta, Marielle y las demás también se habían convertido en su fuerza vital.

Había pasado todo su tiempo luchando por emoción propia y placer. Pensó que, si podía luchar contra los más fuertes, si podía luchar con todas sus fuerzas, estaría satisfecho. Era cierto.

Pero luchar contra los héroes… no era lo único que daba a Eisuke una sensación de satisfacción.

Marielle. Rukino. Yui. Serika. La gente de la ciudad. Ellos contaban con su monstruoso poder. Se veían más satisfechos con su victoria que él. Esto le comenzó a dar una agradable satisfacción antes de saberlo.

…Su propio deseo era también el mayor deseo de otros. Así que ejerció su fuerza. Esta era la razón por la que Eisuke ahora se lanzaba de verdad a la lucha. Esta era la razón por la que no quería renunciar a Yui y Serika. Y… la razón insustituible por la que quería salvar a Marielle.

—¡Estos son mis recuerdos, recuerdos sobre el tiempo que pasé con ustedes! ¡No voy a deshacerme de ellos! ¡No importa lo pesado que sea, no importa lo doloroso que sea, los llevaré con todas mis fuerzas! ¡Quiero eso para mí! ¡Así que cállate y pon tus manos alrededor de mi cuello, Marielle! ¡Voy a…!

«¡Dije que te prestaría mi fuerza hasta que recuperes tu país!»

El pecho de Marielle se sintió lleno. En ese momento, recordó.

…Recordó el momento en que Eisuke había rechazado su petición y, por el contrario, le tendió la mano.

El calor que sintió entonces inundó sus ojos de lágrimas. Marielle se mordió el labio y retuvo las lágrimas. Luego, se resolvió y puso su mano fuertemente alrededor del brazo de Eisuke.

 —¡…Lo siento, Señor Eisuke…! ¡Yo voy a…!

—¡Eso va a tener que esperar un poco! ¡Por ahora, agárrate fuerte!

Eisuke salió a la plaza principal de la Capital Imperial. La fuente del centro estaba seca y no quedaba ni una gota de agua. Salieron allí…

—¿No es hora ya de que dejemos de jugar al pillarse?

—…Por favor, ríndanse…

Yui y Serika y los Caballeros Imperiales liderados por ellas los rodearon.

—Carajo… nos estuvieron guiando, ¿no es así?

—Jaja, ¿cómo podrían escapar a través de la ciudad?

El Ejército de Caballeros Imperiales se partió a la mitad para dar paso al Héroe Kite que apareció tranquilamente. Rukino estaba de pie a su lado.

—Se acabó. Entrega a la chica rebelde tranquilamente.

Eisuke lo miró fijamente. Finalmente, exhaló y bajó lentamente a Marielle al suelo. Marielle le miró con ansiedad.

—Señor Eisuke…

Eisuke chasqueó la lengua, luego resopló y se hizo el duro. Volvió la mirada hacia Yui y Serika y se encogió de hombros con un tono ligero.

—Oigan, oigan, ¿Yui, Serika? No pongan esas caras tan aterradoras. Hemos estado luchando juntos durante los últimos días, ¿no es así?

—¿Qué? No sé de qué estás hablando.

—No mientas.

—No soy un mentiroso. Se los demostraré.

—¿………Qué dices?

Se miraron con el ceño fruncido. Eisuke tomó un pequeño respiro y…

—¡Yui, tu ropa interior es negra y también un poco erótica! ¡Y Serika! ¡Tu sujetador es de un azul claro bastante sencillo!

Las señaló y anunció en voz alta.

—……………………………Um, ¿Señor Eisuke?

Un silencio infernal impregnó la zona, y la temperatura descendió a niveles bajo cero. El Héroe, los Caballeros Imperiales e incluso Marielle se quedaron atónitos y rígidos, con la boca abierta.

—¿…………………Eh?

—¿Qué… qué…?

…Ellas dos, Yui y Serika, fueron la excepción. La cara de Yui seguía impasible, solo que sonrojada, y la de Serika se puso roja como un tomate.

—¿¡Có-Cómo lo sabes!?

—¿Qué clase de habilidad es esa?

—¡No desperté la habilidad de saber el color de la ropa interior! ¡También sé muchas otras cosas! ¡Yui! ¡Has estado enamorada de un tipo que se hace llamar el «Cazador de Buscapleitos» desde que te salvó!

—¿¡Cómo!?

—¡Serika! ¡Te gustan las cosas bonitas a pesar de tu aspecto y carácter! ¡Y no sé por qué lo ocultas!

—¡Como dije, ¿cómo es que sabes todo eso?!

—¡Las conozco mejor de lo que ustedes se conocen ahora! ¡Son mis mejores amigas, nacidas con las mismas circunstancias que yo! Aunque pierdan sus recuerdos o lo olviden todo, ¡ese hecho nunca cambiará en mi mente! ¡No las dejaré decir que no somos amigos!

Las fuertes palabras de Eisuke sacudió el ambiente. Yui y Serika se sintieron abrumadas y comenzaron a confundirse, sin poder responder nada.

—¿Perdimos nuestros recuerdos…?

—¡Deténganse, no le hagan caso! ¡Es sólo palabrería!

La amplia sonrisa de Kite desapareció y les gritó. Eisuke gritó aún más fuerte.

—¡Rukino! ¡Sé quién eres! ¡Sé más de ti que ese puto Héroe de ahí que dice que le has servido toda la vida!

—¿Qué estás…?

—¡Es todo mentira! ¡No te dejes engañar!

—¡Ja, entonces contéstame! ¡Dime si la comida que hace Rukino es buena o mala!

—¿¡E-Eso es…!?

—¿¡Qué hay de sus habilidades de costura!? ¿¡Puedes responder a eso también!?

—¡Qué-Qué te piensas que son los caballeros imperiales! ¡No son amas de llaves!

—¡Para nosotros, eres una ama de llaves y una idiota devota por Marielle!

Marielle lanzó una mirada a Rukino. El rostro de esta se contorsionó ligeramente cuando sus ojos se encontraron. Obviamente, su reacción había cambiado comparada con la del momento en que su memoria fue alterada. Las chicas habían sido confundidas precisamente por las palabras de Eisuke.

—¡Rukino, recuerda…! Puede que hayamos tenido momentos difíciles ¡pero…! ¡Te quiero porque has superado esas dificultades junto a mí todos estos años! ¡Por favor! ¡Vuelve, Rukino!

Marielle le suplicó con un rostro entristecido. Rukino estaba intensamente perturbada.

—¡Pero, pero yo…!

—¡Cállense, malditos rebeldes! —Kite interrumpió la súplica de Marielle con fuertes palabras—. ¡Ellas no tienen esos recuerdos en absoluto! ¡Los recuerdos que sólo existen en sus mentes no son más que sueños y delirios! ¡Si lo que dices es cierto, demuéstralo!

—¡Maldición…!

Al ver que Yui y Serika se mostraban perturbadas con rostros preocupados, Eisuke apretó los dientes con frustración. Era imposible probar un recuerdo que no existía. Sabiendo esto, Kite los estaba provocando. Después de todo, a menos que recuperaran sus recuerdos, esta situación desesperada no podrá ser revertida.

¡Carajo, va a ser imposible…! ¿¡De verdad no hay forma de restaurar sus recuerdos…!?

Eisuke estaba empapado de sudor, intentando desesperadamente hallar una forma de recuperar sus recuerdos. Los recuerdos de Marielle de todos en esta ciudad habían sido alterados por Kite. Yui, Serika y los Caballeros Imperiales, incluida Rukino, no tenían ninguna duda de que Kite, y no Marielle, era el rey. No quedaba ni siquiera una contradicción en sus recuerdos.

Los caballeros estrecharon poco a poco el cerco sobre Eisuke y Marielle y los acorralaron.

—¡Señor Eisuke…! ¿¡Qué debemos hacer…!?

Junto con Marielle, que se aferraba a él, se vio obligado a retroceder, paso a paso. Golpeó el borde de la fuente con un ruido sordo. Eisuke volvió a mirar la fuente por un momento. Los restos desolados y secos de la fuente, ni siquiera llena de agua para reflejar la cara de dolor de Eisuke…

¡…Espera!

El tiempo se detuvo para Eisuke. Todo el paisaje se volvió gris y el flujo del tiempo se estancó. Sus pensamientos estaban dominados por la conversación de antes.

¡¿Acaso no está todo demasiado bien planeado…?!

Si era así, ¿les habría incluso hecho olvidar a las chicas cosas que no tenían nada que ver con Marielle?

Eisuke observó la escena a su alrededor como si fuera impulsado a hacerlo. Entonces, confirmó que su suposición era probablemente correcta.

Ciertas cosas no estuvieron aquí desde el principio en la ciudad. Tal vez fueron eliminadas por Kite. Tal vez esa fuera la clave para devolver los recuerdos.

Pero si ese es el caso, después de todo, no hay manera de restaurar sus recuerdos en este mismo momento, ¿verdad?

El camino que parecía tan claro se cerró de nuevo. Si «eso» había sido eliminado de esta ciudad definitivamente, era imposible obtenerlo en este mismo momento. Incluso si conociera su semilla, Kite seguiría estando un paso por delante de él.

¡Qué debo hacer… piensa…! Fui convocado por Marielle, ¡sé que soy su última esperanza…! Vine desde otro mundo y tengo capacidades superiores al humano promedio…

Entonces una revelación atravesó su médula cerebral.

…Lo había.

¡Si eras alguien de otro mundo, probablemente tenías ese «eso»!

—…Haa. —Eisuke exhaló y volvió a la realidad.

…Como siempre, conteniendo una risa frívola y temeraria.

—…Marielle, quédate de pie un momento.

—¿Eh?

—…Ahora mismo voy a traerlas de vuelta.

Tan pronto como Eisuke dijo eso…

La tierra fue aplastada.

El ridículo poder de las piernas de Eisuke produjo un terremoto que sacudió el suelo violentamente. Sacudió a toda la gente del lugar, haciéndoles perder el equilibrio. El camino pavimentado se resquebrajó como un rayo, y el estruendo fue ensordecedor.

Mientras tanto, Eisuke se acercó a Yui y Serika.

—¡Maldita sea, eres testarudo…! Qué pérdida de tiempo…

Kite parpadeó un poco y estaba a punto de mirar a Eisuke… cuando…

…Las chispas volaron y sopló un torbellino.

Los Caballeros Imperiales, que habían formado un cerco, salieron despedidos hacia atrás.

—¿Qué…?

Marielle miró con detenimiento. De pie frente a ella… había tres figuras.

—…Oigan ustedes, no hacen más que dar problemas. Esta vez tenía mucha prisa.

—…Es un error que cargaré toda la vida. No puedo creer que me haya olvidado de Eisuke, aunque sea por un momento.

—Oigan, ¿cuántas veces voy a ser manipulada? No quiero sentirme como un personaje traicionero. ¿No creo que me esté volviendo menos simpática, o sí?

En los oídos de Marielle resonaron las habituales bromas despreocupadas y desenfadadas. Su visión de sus espaldas se difuminó lentamente.

—¡…La-Lady Yui…! ¡Lady Serika …!

Se dieron la vuelta y le sonrieron con seguridad. Se notaba en sus suaves y favorables sonrisas. …Las chicas habían recuperado sus recuerdos de Marielle.

—¿¡Por qué, no puede ser…!? ¿¡Cómo recuperaron sus recuerdos!?

—Fuiste descuidado, ¿no? …No, esta vez fuiste bastante cuidadoso, y eso fue tu perdición. —Eisuke se metió las manos en los bolsillos y sacó la barbilla de forma pomposa.

—¿De-De qué estás hablando…?

—No sólo borraste a Marielle de su memoria, sino que borraste también todo lo que pudiera suponer un riesgo para volverlas a la normalidad, ¿no es así? Sólo digo que tus precauciones me dieron una pista.

—¿Una pista…? ¿Cómo es eso siquiera…?

—Fue en ese momento cuando les grité irritado, cuando alteraste sus recuerdos. Les dije: «¡Deberían verse en un espejo ahora mismo!». Me respondieron con una reacción divertida.

«¿¿Espejo?? No sé qué significa eso.»

«No andes diciendo cosas que no entiendo.»

—…Sí, las chicas no entendieron lo que quise decir. El significado de mis palabras. …Específicamente no sabían lo que quería decir porque la palabra «espejo» no existía en su memoria.

—¡…!

Kite se calló por reflejo. Eisuke lo encaró ante la verdad mientras el guardaba silencio.

—…Mirando su propia cara en el espejo. Esa es la forma de restaurar los recuerdos alterados, ¡así que borraste toda la existencia de los «espejos» de su memoria! ¿No es así, Héroe Kite?

Kite estaba inmensamente sorprendido por la inteligencia de Eisuke. Marielle estaba sorprendida por el razonamiento de Eisuke.

—¿¡Se-Señor Eisuke, cómo pudo notar tal cosa…!?

—Porque había otras cosas que no se sentían bien. …Marielle, ¿recuerdas cuando escapamos del palacio y todas las ventanas habían sido removidas?

—¿Eh…?

—No hay ventanas de cristal en esta ciudad en absoluto. Las ventanas de las casas particulares estaban sin acristalar y cerradas con latón o madera, y las habitaciones del palacio real también estaban sin acristalar y como si fueran atrios. …Esta ciudad carece por completo de cristal. El cristal refleja tu cara, es por eso.

La verdad se reveló ante los ojos de Marielle. Mirando con pánico a su alrededor, vio que Eisuke tenía razón: no había ni un solo cristal en las ventanas de los edificios. …Entonces, Marielle volvió a mirar rápidamente a la fuente que tenía detrás.

—Espera, no puede ser, ¿¡esta fuente también…?!

—Por supuesto. Esta fuente tampoco está llena de agua a propósito. Para que no refleje las caras de la gente. El hecho de que la gente de este pueblo no vaya tan bien vestida se debe probablemente a la pérdida de los espejos.

Kite retrocedió ante el razonamiento de Eisuke.

—Pe-Pero, ¿cómo pudiste traer los recuerdos de esas dos…? ¡Ya no hay forma de ver tu cara en esta ciudad! ¿¡Qué hiciste!?

—Claro, en ese instante, no había ningún espejo, ni cristal, ni siquiera una bañera llena de agua. No hay nada que refleje tu rostro. Pero yo tengo algo que me ayudó. Al fin y al cabo, también soy un estudiante de preparatoria corriente que vive en la época moderna. —Con eso, Eisuke torció los bordes de su boca… y sostuvo «eso» junto a su propia cara.

—¿¡E-Eso es…!?

Exclamó de nuevo Kite. Era una herramienta tan familiar, pero… absolutamente innecesaria en este otro mundo.

—¿¡Un smartphone…!?

…Eisuke le mostró el teléfono que había llevado todo el tiempo.

Eisuke se golpeó con orgullo la sien con su teléfono.

—Les hice ver sus caras en la pantalla negra del teléfono. Eso es todo.

Eisuke se acercó a ellas en un instante, creado cuando pisó la tierra, y se los puso delante de la cara. …Un smartphone con una pantalla negra en el que se reflejó sus caras. Las comisuras de la boca de Eisuke se movieron en una sonrisa mientras se guardaba el teléfono en el bolsillo.

—En el momento en que se reconocen en la realidad, su memoria vuelve… Es irónico, ¿verdad? Lo sabía, después de todo, tu poder no es la salvación ni mucho menos.

—¿¡Qué… dices…!?

Kite se indignó ante el tono burlón de Eisuke. Este último apretó el puño y le dijo.

—¡No importa lo trivial que sea el recuerdo, ni lo doloroso y desagradable que sea…! ¡No hay ningún recuerdo que se pueda olvidar y pretender que nunca ocurrió! Si un recuerdo feliz puede convertirse en un recuerdo doloroso, ¡lo contrario también es cierto! ¡Debemos intentar avanzar para cambiar esos recuerdos tristes en algo positivo! ¡…A diferencia de ti, Marielle sabe cómo hacerlo!

—¿¡…!? —Marielle se atragantó ante la repentina declaración de Eisuke.

—Marielle no se encerró tras ser traicionada por ustedes, ¡nos convocó a luchar con ella por este país! ¡Entre tú, que los hiciste alejarse de la realidad y los metiste forzosamente a una falsa paz, y Marielle que se enfrentó a la realidad y nos trajo aquí con ella! Si tuviera que elegir un gobernante, definitivamente respetaría más a Marielle.

—¡Señor… Eisuke…!

Las lágrimas brotaron naturalmente de los ojos de Marielle. Eisuke no creía que ninguno de sus recuerdos con Marielle fuera inútil. De hecho, le dijo en voz alta que todos esos recuerdos eran una prueba de que Marielle era una persona digna de confianza y respeto. Para Marielle, esa era la «salvación».

—¡Los buenos y malos recuerdos pueden transformarse en el poder de crear la persona que vas a ser! ¡Sólo has privado a otros de la oportunidad de avanzar y hacerse más fuertes! Si quieres quedarte estancado y conformarte con lo que eres ahora, ¡hazlo por tu cuenta! ¡¡No metas a la gente de esta ciudad y a mis preciadas amigas en esto, hijo de puta…!!

Todos escucharon con la respiración contenida el rugido de Eisuke. Los caballeros ni siquiera se inmutaron, sino que dirigieron su atención a Kite. Él, que había sido devastado, se vio atrapado en su mirada e hizo chirriar los dientes.

—¡Ca… rajo! ¡Carajo, carajo, carajo, carajo, carajooooo!

Kite empezó a revolverse el pelo. …Y entonces, se le ocurrió una idea.

Un círculo mágico familiar apareció bajo sus propios pies.

—¿¡Qué…!?

—¿¡Un círculo mágico de alteración de memoria…!?

Eisuke y los demás estaban asombrados. …Kite había comenzado a alterar sus propios recuerdos.

—¿Qué-qué pasa? ¿Se está autodestruyendo?

—Oye, tarado, ¿qué estás…?

—Voy a conseguir nuevos poderes.

—¿¡Qué…!?

Kite sonrió desesperado ante la exclamación de Eisuke.

—La «Semilla de la Imaginación» es la encarnación de la imaginación. Entonces, si borro los recuerdos de la imaginación que he cultivado hasta ahora, ¡debería ser capaz de crear un poder basado en mi nueva imaginación…!

—¿Cómo es eso posible?

—¿Crees que debemos superar nuestros dolorosos recuerdos…? ¡Ya he tenido suficiente de tus bonitas palabras…! ¡Entonces supéralo tú…! ¡Yo tomaré la forma que atormenta a todos los humanos con recuerdos de desesperación…! ¡A-Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!

Kite rugió. En ese momento, todo su cuerpo comenzó a ser envuelto en un aura aterradora. Pronto, fue tragado por una aterradora oscuridad azabache, un sofocante viento oscuro que ralentizaba todo, sopló con fuerza contra Eisuke y los demás.

—¡Kyah!

—¿¡Gooh…!?

Eisuke y los demás se cubrieron rápidamente la cara con los brazos. Antes de que pudieran abrir los ojos….

«¡Aaaaaaaaaaaaaaaaahhh!»

Un grito casi de agonía sacudió sus tímpanos como si los perforara. La negrura azabache se desvaneció, revelando la figura de Kite.

…Cuernos retorcidos. Alas desgarradas y podridas. Una piel como de bestia que cubría todo su cuerpo de negro. Y una forma aterradora que infundía el miedo en los corazones de todos los que lo veían. Parecía cubrir su contorno y envolver su figura. Y entonces el fantasma, el cual había tomado prestado su cuerpo, se manifestó.

—¿¡No puede ser…!? ¿¡Cómo es posible…!?

Marielle casi dejó de respirar. Su figura era una la cual nunca debería haber aparecido en este lugar. Eisuke rompió en un sudor frío ante la aterradora aparición y se estremeció con el temblor de un guerrero.

—¿¡Qué demonios es esto!?

—¡No importa cómo lo mires, parece un Rey Demonio…!

El poder recién adquirido por Kite a través de la modificación de la «Semilla de la Imaginación».

Era… «cambiar en un Rey Demonio».

Kite, transformado en un rey demonio, flotó en el aire con sus alas negras. Señaló con la punta de sus dedos, que eran tan finos como las ramas de un árbol, y en ese momento…

Una luz roja salió disparada de su dedo. Dibujó una línea de luz a través de las calles de la capital.

¡Boooooooooom!

Explotó, violentamente. …Alrededor de un cuarto de la ciudad se redujo a cenizas en un instante.

«¡Jwajwajwajwajwajwajwajwa!»

Fue una risa fuerte y estridente que sonó como un eco. Era el eco de Kite, que se había convertido en un rey demonio. Ya no conservaba la cordura y sólo destruía por instinto.

Kite disparó ahora una andanada de bolas de energía desde su mano negra. Aterrizaron aquí y allá en los edificios de la ciudad, volando todo en pedazos. Una de ellas cayó sobre la cabeza de Marielle.

—¡Ni lo pienses!

Eisuke pateó esa bala de energía y la hizo rebotar. La bala de energía cambió su trayectoria a la dirección opuesta y aterrizó sobre el Rey Demonio. Cuando Marielle se giró sorprendida… Eisuke estaba profundamente abatido.

—………apareció.

—¿Eh?

—¡Apareció el Rey Demonioooooooooooo………!

Luego gritó con mucho ánimo y se arrodilló en el lugar, celebrando con el puño. …Fue una especie de déjà vu para Marielle.

—¿………Eh?

—¡Mira, Marielle, es el Rey Demonio! ¡Ese es el Rey Demonio que esos tontos Héroes derrotaron, ¿no es así?! ¡Me había dado por vencido, pero nunca pensé que lo encontraría en un momento como este! ¡Así es como debería ser un mundo diferente!

Marielle estaba completamente estupefacta. Este chico loco por la batalla, frente a una entidad que era sinónimo de desesperación, estaba palmeando a Marielle en el hombro y resoplando de emoción.

—Ya no puedo con él, este tipo es un nuevo tipo de pervertido…

—Me gusta este tipo de emoción infantil de Eisuke.

—¡Este no es momento para eso! ¿¡Por qué están tan normales aun encarando al Rey Demonio!?

En el momento en que Marielle se quejaba incapaz de soportar la situación, el rayo carmesí del Rey Demonio los atacó.

—¡Kah, no interrumpas, tarado!

Eisuke apartó el rayo de un puñetazo, desviando su trayectoria. Luego se volvió hacia Marielle, que estaba detrás de él, y le mostró su puño.

—¡Vamos a hacerlo de la misma manera que siempre!

—¿Qué?

—¿Qué pasa, no puedes creerlo? ¡Puedo vencerlo igual que como he vencido a los Héroes hasta ahora!

—¡……!

Marielle recordó. Cuando sonreía ferozmente y se dirigía a sus enemigos… no había un solo obstáculo en su camino. Siempre había usado su ridícula fuerza para crear espectáculos imposibles y conseguir victorias que desafiaban el sentido común. No importaba cuál fuera el enemigo, el resultado nunca se veía alterado. …Él iba a ganar. Siempre. En cada ocasión. Por siempre y para siempre. Y así, esta vez, también. ¡Aunque fuera el Rey Demonio, en sus manos…!

Marielle juntó las manos como si rezara y le habló. Como lo haría una diosa:

—¡Señor Eisuke…! ¡…Gane! ¡Como siempre…!

Eisuke respondió a su plegaria con una sonrisa. Con la cara de un héroe que no dejaba a nadie atrás.

—¡Ja! ¡Lo haría aún si no me lo dijeras!

Eisuke dio un gran salto desde el lugar. Como un misil, no, más rápido que un misil, atravesó el viento y se lanzó contra el rey demonio en línea recta.

—¡Cómete esto!

Eisuke puso todo su empuje en su brazo y lanzó un fuerte derechazo. Se creó una ráfaga de viento y el sonido de una explosión. Una onda de choque circular apareció alrededor del brazo de Eisuke.

…Pero su puño fue atrapado por el puño del Rey Demonio.

—¿¡Qué…!?

Eisuke, incapaz de procesar lo que había pasado, desencadenó una serie de puños y rodillazos. Fue un torrente de acciones rápidas. Pero aun así, el Rey Demonio respondió a todos los ataques de Eisuke con el mismo movimiento. Era como una fiera competencia. Un salvaje intercambio de golpes, con cada golpe acompañado de una explosión. Su fuerza parecía estar igualada… pero solo lo parecía.

¡Boooom!

—¿¡Go… ha…!?

Kite, convertido en Rey Demonio, golpeó a Eisuke en un costado de la cabeza. Eso detuvo todo el impulso de Eisuke. No sólo eso, sino que le dio también una patada, la cual infligió un doloroso daño en el cuerpo de acero de Eisuke, que había repelido incluso ataques que se veían igual o peores.

¿¡Acaso este tipo… es más fuerte que yo…!?

Eisuke vomitó sangre por el golpe, que era más amenazante que el suyo, dispersando una onda expansiva. El Rey Demonio estiró sus manos para derribarlo.

¡¡Dododododododododoooo!!

Un gran número de balas de energía fueron lanzadas a Eisuke a corta distancia. Este salió despedido echando humo y se estrelló contra un edificio cercano. El edificio comenzó a derrumbarse con un estruendo.

—¡Señor Eisuke!

Gritó Marielle. Pero sólo unos segundos después, el edificio se derrumbó por completo.

Los escombros del edificio derrumbado salieron despedidos y se estrellaron contra la cara del Rey Demonio.

«¿¡Gu, ga… ah!?»

—¡Ahora sí que me hiciste enfadar, cretino…!

Eisuke saltó como un cometa, rugiendo ferozmente. Había quedado atrapado en el derrumbe de la estructura, pero resultó ileso. El Rey Demonio volvió a disparar un rayo de calor. Eisuke cruzó los brazos en cruz y los bajó con un solo movimiento, borrando el ataque. Continuó acercándose al Rey Demonio.

—¡¡Qué tal esto!!

Mientras hacía una finta con su brazo derecho, lanzó una patada giratoria con su pierna izquierda. El Rey Demonio salió despedido por la patada giratoria con todas sus fuerzas y se estrelló contra el suelo con un estruendo. El Rey Demonio Kite aulló.

«¡Maldi… ción! ¡Veo que eres inteligenteeeee!»

Un rayo rojo salió de los cuernos del furioso Rey Demonio. Un relámpago serpenteante brilló alrededor de este, golpeando a Eisuke desde todas las direcciones. Eisuke, que estaba en el aire, no pudo evitar el impacto eléctrico que se acercaba a él a la velocidad de la luz.

—¿¡Gaaaaahhhh!?

Eisuke gimió, con todo su cuerpo entumecido por el impacto del rayo. Él, momentáneamente aturdido por la descarga, salió despedido en el aire.

Se estrelló contra la tierra. Una nube de polvo se levantó. Kite lo siguió.

«¡Y ahora, cómete estoooooo!»

Eisuke estaba tumbado de espaldas con un cráter en el suelo, y un sinfín de espadas blancas y plateadas aparecieron en el aire rodeándolo. Las numerosas espadas flotaban inquietantemente, sus puntas brillantes apuntaban todas a él.

¡¡Zuzazazazazazazazazaza!!

Como una lluvia, las espadas cayeron todas a la vez. …Todo el cuerpo de Eisuke fue estacado por las espadas que se clavaban en el suelo.

—Maldita… sea…

Eisuke era incapaz de moverse mientras las espadas se clavaban en su cuerpo aquí y allá.

¡Shudoooooon!

…Un rayo de calor, lo suficientemente potente como para destruir una ciudad, golpeó la zona.

***

…Eisuke se despertó de su sueño.

—¡Auch! ¿¡Qué fue lo que me…!?

—Por favor, no te muevas todavía.

Un tono de voz suave pero decisivo le ordenó a Eisuke tranquilamente. Todo su cuerpo estaba lleno de un dolor sordo y una gran fatiga, tanto que no podía ni siquiera levantar la cabeza. Con sólo una mirada, Eisuke comprobó su estado.

…Fue Marielle quien tenía puesta su mano en su pecho.

Una pálida y cálida luz brillaba desde su palma. …Era magia curativa. En círculos concéntricos alrededor del área tocada por su palma, el dolor se alivió. Sin embargo, el lento y suave proceso de curación hizo que Eisuke se sintiera impaciente.

—¡Deprisa, tenemos que…!

—Está bien.

Una bala de energía voló sobre la cabeza de Marielle, que sonreía suavemente. Eisuke entró en un ataque de rabia… en ese momento.

—¡Haaaaaaaaah!

Una figura apareció para proteger a Marielle y desvió la trayectoria de la bala de energía con una serie de empujones con una fina espada. Las balas de energía evitaron a Marielle y aterrizaron en los alrededores. Su pelo lino se agitó.

—¿¡Rukino!?

—Siento lo de antes, Eisuke.

Los finos labios de Rukino se torcieron en una sonrisa y se agachó hacia Eisuke. Finalmente, todo su cuerpo se recuperó lo suficiente como para levantarse. …Casi al mismo tiempo que se levantaba…

«¡Ooooooooooooooooooohh!»

Se escuchó un grito de batalla.

…Las espadas chispearon, flechas volaron, y los caballeros rugieron.

—¿¡Lo-Los Caballeros Imperiales…?

Eisuke fue sorprendido. Durante los pocos minutos que estuvo en el suelo, fueron los Caballeros Imperiales, cuyos recuerdos habían sido alterados, los que lucharon para ganar tiempo.

—¡La princesa Marielle ha regresado, ya no podemos permitir que los Héroes hagan cuanto gusten!

—¡Hasta que ese chico regrese, mostraremos nuestro orgullo!

—¡Síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!

Los valientes y fieros gritos sacudieron el ambiente y llevaron a los caballeros al campo de batalla con mucho ánimo. Evitaron, esquivaron y sobrevivieron desesperadamente al feroz ataque del Rey Demonio.

—¿¡Cómo pasó esto…!?

—Los trajimos de vuelta.

—Nosotras también ayudamos, ¿sabes? Después de todo, también somos chicas modernas de preparatoria.

Fue Serika, con Yui en brazos, quien vino a ver al aturdido Eisuke. En sus manos, cada una sostenía un smartphone. Estas mujeres, al igual que Eisuke, habían deshecho la manipulación de los Caballeros Imperiales.

Marielle estrechó la mano de Eisuke con las suyas.

—…Creo que todos ustedes saldrán victoriosos, Señor Eisuke. Porque usted creyó en mí con todo su corazón.

Marielle cerró los ojos y volvió a repasar las palabras de Eisuke.

—…Así que quiero responder de vuelta. No solo creo en su victoria, sino que les prometo que así será. Porque yo soy… soy la reencarnación de la Diosa…

Rukino envolvió la mano de Eisuke sobre la de Marielle.

Yui y Serika también envolvieron sus manos desde ambos lados.

…Entonces el cuerpo de Marielle comenzó a brillar de color blanco. Deslumbrantes rayos de luz brillaron a su alrededor. Su pelo rubio ondeaba como si estuviera vivo, y su vestido bailaba en el aire sin viento.

Con esa sonrisa que Eisuke protegió, obtuvo fuerzas. Sosteniendo su mano gruesa y cálida.

…El calor de sus palmas encendió naturalmente las llamas del espíritu de lucha en el pecho de Eisuke.

…Sí, es cierto. Eisuke cerró los ojos en silencio y comprendió.

Seguramente la fuerza no era algo que podía expresarse solo a través de los puños. Lo que era verdaderamente «fuerza» era algo que se conectaba entre las personas y crecía como el calor que sentía en sus manos ahora. La fuerza no era algo que existiera sólo para uno mismo. Era para todos los que creían en ti y ponían sus esperanzas en ti.

Era una «luz» como la del sol.

…Una luz de siete colores explotó.

La luz envolvió a Eisuke. Era la luz más fantástica y hermosa que cualquier otra luz. Atravesó los cielos y el espacio, y cayó a la tierra.

 

«¿¡Qué……………!?»

Todo el mundo quedó asombrado por la luz. Incluso Kite, el Rey Demonio, quedó cegado por la luz. Al mismo tiempo que esta se partió en dos.

…La luz apareció frente a los ojos del Rey Demonio.

Los ojos del Rey Demonio se abrieron.

—Perdón por la espera, continuemos donde lo dejamos…

Kite se quedó completamente perplejo. La luz que apareció frente a sus ojos era… Eisuke Tsurugi. Sus ojos brillaban con un color dorado, y su figura estaba rodeada de una luz blanca pálida. Eisuke extendió su mano hacia él y dobló sus dedos hacia adentro. Fue una intrépida y arrogante provocación al Rey Demonio. En otras palabras… estaba buscando pelea.

—Vamos, gran Héroe que ha salvado el mundo. Luchemos con todas nuestras fuerzas.

«¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!»

El asombro instintivo de Kite ante Eisuke, ahora con un aura dorada, hizo que temblara y se estremeciera. Entonces cambió su objetivo de ataque a él y lo desencadenó todo a la vez.

Balas de energía, cuchillas aterradoras, fuego infernal, relámpagos rojos, ondas de choque caóticas… los ataques del Rey Demonio aterrizaron sobre todo el cuerpo de Eisuke como una ola furiosa. La escena de destrucción, como si se hubiera provocado un desastre natural sin precedentes en el lugar, pintó la deslumbrante luz de Eisuke en oscuridad.

…O al menos, eso es lo que pensaba…

¡¡Kak……!!

Todo rastro de los ataques de antes estalló sin dejar rastro… otra vez se veía el sol.

La intensa luz, como una prominencia que pintaba sobre la oscuridad, no era más que el resplandor del impacto de la tremenda embestida del rey demonio, que se extinguió por completo cuando Eisuke hizo un ligero movimiento de su brazo.

«¿¡Qué-Qué-Qué está…!?»

Eisuke, que tenía el sol en su cuerpo, se rio silenciosamente del asombrado Kite. Este estaba furioso. No podía aceptar la existencia de un ser que había obtenido un poder aún más absurdo que el suyo, que se había convertido en un Rey Demonio.

Kite tensó sus músculos y abrió los brazos.

«¡¡Eres un infeliz escurridizooooooooooooooo……!!»

El Rey Demonio asestó un golpe con una fuerza que superaba la de Eisuke. Un poderoso golpe, que podía destrozar incluso cordilleras, se abalanzó sobre Eisuke…

Un rugido. Un impacto. Una ráfaga de viento. Un estallido explosivo. Matanza. Hubo todo símbolo de destrucción explotando…

«…………………Cómo.»

…Y… no pasó nada.

Eisuke había recibido los golpes del Rey Demonio… con el dedo de una mano.

«¿¡Cómo puede ser posible…………!?»

—Es gracias a ti, gran Héroe. Me has hecho fuerte.

Eisuke habló. El tono de su voz no contenía ira ni odio. Era una voz orgullosa, clara y refrescante.

—Este poder es el resultado de todo lo que me he encontrado hasta este momento. Mis propios esfuerzos, mis recuerdos pasados, los pensamientos de toda la gente que ha estado involucrada conmigo… ¡todo se combina en este poder! ¡Y ahora voy a darte la oportunidad de sentirlo…! —El brazo derecho de Eisuke se envolvió de luz, como si respondiera a sus palabras. Levantó su brazo por encima de su cabeza.

…Una columna de luz atravesó los cielos.

La luz de la esperanza se derramó sobre la tierra, cortando el caos y la desesperación provocados por el Héroe convertido en Rey Demonio. Eisuke hizo converger toda esa luz en sus brazos.

—¡¡Haaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!

Una aurora. La luz parpadeó y estalló.

El puño de Eisuke ya no dio un golpe. Era más bien una explosión o el impacto de un meteorito. La explosión y el impacto volaron todas las estructuras de los alrededores sin dejar rastro, e incluso los caballeros de los alrededores salieron volando, incapaces de mantenerse en pie. El golpe dorado de Eisuke, que había sido enviado al suelo para destruir al Rey Demonio, fue, por así decirlo, el martillo del juicio de Dios.

Todos se cubrieron los ojos con los brazos. Un tremendo rugido les privó de seguir escuchando apropiadamente. Cuando la luz se desvaneció, recuperaron sus sentidos, y lo primero que vieron…

—…Jajaja, no eras tan bueno si caíste de un solo golpe, ¿verdad?

Mirando el cuerpo humano inconsciente de Kite y sonriendo, estaba la figura heroica de Eisuke Tsurugi.

—¡Lo-Lo hizo!

Uno de los caballeros soltó esas palabras. Con un ruido metálico, su espada cayó al suelo. Ese fue el comienzo de una cadena.

«¡Lo logróoooooo!»

«¡Al Rey Demonio…! ¡Ha derrotado al Héroe…!»

«¡Con esto, la Capital Imperial será restaurada!»

Una fuerte ovación llenó el aire. Los caballeros aplaudieron, cantaron canciones triunfantes con mucho ánimo y se daban palmadas de ánimo unos a otros. Incontable cantidad de gritos de júbilo llenaron los tímpanos de todos.

—¡Señor Eisuke…!

Marielle y las demás corrieron hacia Eisuke. Marielle saltó hacia el pecho de Eisuke con gran ímpetu.

—¡Wo-Wow…!

Eisuke fue incapaz de atraparla y fue empujado al suelo. Fue un poco déjà vu para él. Marielle estaba un poco perpleja.

—¿¡Está bien!?

—Có-Cómo se te ocurre hacer eso…. Auch, fue difícil esta vez. No podría moverme ni un milímetro más.

El agotado Eisuke le contestó a Marielle, aún sobre su pecho. Marielle abrazó al exhausto Eisuke, apretándolo aún en el suelo.

—…Muchísimas gracias, Señor Eisuke.

Marielle murmuró y levantó la vista. Sus ojos se humedecieron al decir esas palabras… sonrió brillantemente como el sol, como si lo amara con todo su corazón.

—¡Usted es… el mejor de los «héroes» para mí…!

—…Vamos, que eso hace cosquillas. —Eisuke se rio y le dijo sin tapujos. …Sujetando el dobladillo de su chaqueta de mezclilla, dijo su frase de siempre—. Sólo soy… sólo soy un chico de preparatoria que se hizo demasiado fuerte.

—…Y yo me pregunto si de verdad existe otro estudiante de preparatoria así de ridículo.

—…Cierto.

Serika y Yui hicieron su acostumbrado remate bromeando.


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