¡Supervivencia en Otro Mundo con mi Ama!

Capítulo 246. Hay Cosas en las que Uno es Bueno… y Otras en las que No

Las delegaciones diplomáticas del Imperio Varyag se establecerían en el recién nacido Reino de Merinard como representantes oficiales. Además, el Reino Montañoso de Dragonis, situado muy al oeste de Merinard, también reconoció públicamente al nuevo reino. El Ejército de Liberación, que había liberado Merinard del dominio del Reino Sagrado, ya había completado la reorganización interna del país.

De este modo, el nuevo Reino de Merinard fue reconocido oficialmente como nación por los países vecinos, con la excepción del Reino Sagrado y de los estados que aún le pertenecían.

Habían pasado aproximadamente veintiún años desde que el antiguo Reino de Merinard fuera conquistado por el Reino Sagrado y convertido en su estado vasallo. Por fin, Merinard se había liberado de su control y lograba dar nuevamente un paso al frente como nación independiente.

Sin embargo, los problemas se acumulan, literalmente, uno tras otro.

El primero, como es evidente, es el propio Reino Sagrado. Enviaron un ejército de veinte mil hombres para eliminarnos, pero el Ejército de Liberación —o, para ser más precisos, yo, los artilleros y el Escuadrón de Bombardeo Arpía— les infligimos pérdidas devastadoras. Los oficiales que sobrevivieron siguen prisioneros en Merinard.

El resultado: el Reino Sagrado ha quedado completamente humillado, y es prácticamente seguro que intentará algún tipo de represalia.

Además, el ejército del Reino Sagrado no solo sufrió una destrucción casi total en esta batalla, sino también en los enfrentamientos previos que culminaron con la toma de Merinesburg y, más concretamente, en la batalla por la conquista de Erichburg. Es inevitable que el pueblo del Reino Sagrado albergue hostilidad hacia Merinard, responsable de la muerte de sus generales; y no pocos de los caídos pertenecían a influyentes familias nobles.

Es probable que los altos mandos del Reino Sagrado y de la religión de Adel duden en enviar más tropas contra un enemigo que emplea armas desconocidas y poderosas. Sin embargo, dentro del propio Reino Sagrado crecerá con fuerza la facción que exige una guerra contra nosotros. Por tanto, el Reino de Merinard deberá prepararse para enfrentarse a esa amenaza como una nación soberana.

No sé cuál será el próximo movimiento de Sylphy contra el Reino Sagrado, pero si tuviera que especular, diría que apuntará a recuperar a las personas que fueron llevadas como esclavas. También podría considerar dividir al enemigo apoyándose en la llamada facción nostálgica. En cualquier caso, la tarea más urgente será conseguir que el Reino Sagrado reconozca oficialmente al nuevo Reino de Merinard.

Y eso sin contar los muchos otros problemas pendientes. Si observamos la situación interna, el asunto más apremiante es fortalecer el sistema de gobierno. Es cierto que el antiguo territorio de Merinard ya está bajo el control del nuevo reino y del Ejército de Liberación, pero todavía no se puede decir que la autoridad del Estado alcance cada rincón del país.

Las principales ciudades y pueblos ya han jurado lealtad al nuevo Reino de Merinard, pero es posible que aún queden focos de resistencia. En términos de poder militar, Sylphy —al mando del Ejército de Liberación que arrasó con las fuerzas del Reino Sagrado en todo el territorio— posee una superioridad abrumadora. Al fin y al cabo, quien detenta la mayor fuerza tiene la última palabra. Con el tiempo, la pacificación interna avanzará y el sistema de gobierno se consolidará… aunque, por lo que he oído, muchos no serán tan fáciles de someter.

El otro gran problema son los creyentes de Adel dentro del país. En ese asunto, lo más sensato será dejar la gestión en manos de Ellen, el Arzobispo Deckard y la Suma Sacerdotisa Katerina.

Por supuesto, aunque yo sea un Extranjero, tengo intención de colaborar en todo lo que esté a mi alcance.

Hay muchos otros detalles que todavía deben resolverse.

—Bueno, no conozco los entresijos del juego político.

—Hmm.

—Ya me lo imaginaba.

Isla e Ifrita, que por alguna razón también estaba aquí, asintieron en acuerdo con mi comentario.

Estamos es el taller de desarrollo del Departamento de Investigación y Desarrollo en Merinesburg. El personal está compuesto por los miembros del cuerpo de magos que nos acompañaron desde Erichburg, así como por personas de confianza entre los farmacéuticos, alquimistas, herreros y grabadores de Merinesburg. En general son jóvenes, así que sus habilidades no son de primer nivel, pero les sobra motivación.

La razón por la que estoy aquí es sencilla: es mucho más provechoso dedicarme a algo en lo que soy bueno que meterme en un campo que no domino.

—Entonces, ¿por qué estás aquí?

—¿Qué, estás diciendo que no debería estar? —Tras decir eso, Ifrita —la segunda de las cuatro princesas elfas, entre ellas Sylphy— se puso las manos en la cintura y me lanzó una mirada firme.

—Si la pregunta es si deberías o no, diría que no.

Al decirlo, desvié la mirada hacia Isla, quien inclinó la cabeza.

—Ifrita-sama es una maga al nivel de una maga de la corte. Además, es una princesa de la familia real de Merinard, así que no hay problema en cuanto a confianza.

—Ah, ya veo…

—Fufun.

Tras escuchar a Isla, Ifrita se mostró visiblemente satisfecha, inflando su pequeño y firme pecho con aire presumido. Bueno, mientras no estorbe, no hay problema.

—Entonces, ¿qué está pasando por allí?

Señalé a Grande, que descansaba cómodamente dentro de una enorme Lima; a Beth, que observaba con interés los artefactos que habíamos creado hasta ahora; y a un barril de mithril que emitía un quejido lastimero, como si estuviera llorando.

—Beth es brillante con la magia. Poizo es experta en químicos y venenos. Así que serán de ayuda.

—Ya veo…

—Por favor, perdóname; no volveré a hacerte trucos…

Se oye una voz dramática proveniente del barril de mithril, pero la ignoro. El núcleo de Poizo está sellado dentro de ese barril. Gracias a que el mithril forma parte de su estructura, Poizo queda completamente bloqueada tanto mágica como físicamente, y en su estado actual no puede acceder a sus clones. Bueno, es el castigo por el incidente reciente con Seraphita-san.

Además de Lima y Beth, también enviaron a Sylphy y a Melty para capturar el cuerpo principal de Poizo. Ante ese grupo, Poizo se rindió sin condiciones. Ni siquiera llegaron a combatir.

—Eh… ¿cuál era el proyecto de investigación actual?

—Sylphy y Melty nos pidieron desarrollar una herramienta mágica que fuera útil para la vida cotidiana. Y el ejército está solicitando armas de alto rendimiento, producidas en masa, que no dependan de las habilidades de Kosuke.

—No lo sé… le falta bastante precisión. Si hablamos de un arma de alto rendimiento producida en masa, ya tenemos el fusil mágico de avancarga, ¿no?

El fusil mágico es un arma creada en este mundo tomando como base el rifle de cerrojo que fabriqué con mis habilidades, junto con un mosquete de muestra. Su mecanismo es sencillo: se introduce la bala por la boca del cañón, se aprieta el gatillo y una pequeña magia explosiva se activa en la parte trasera, impulsando el proyectil con la presión de la detonación. Es de calibre 15 mm, bastante grande y potente, y además alcanza hasta unos 500 metros. El cañón está hecho de acero negro, un metal especial resistente al calor; por eso es pesado, aunque para los semihumanos de este mundo no parece ser un problema.

—Hmm. El primer modelo producido en masa ya ha sido asignado a una unidad del Ejército de Liberación y está en fase de pruebas. Según los informes, su manejo es bastante bueno.

—¿Y eso no es suficiente?

—Quieren que desarrollemos algo que pueda contrarrestar armas similares, en caso de que se utilicen.

—Eso ya es mucho más complicado…

En términos de potencia, es capaz de abatir monstruos grandes e incluso a caballería pesada cargando de frente. Hablar de contramedidas implica equipo defensivo, pero con una armadura mediocre es imposible detenerlo.

—¿Imposible?

—No es que no tenga alguna idea, pero no sé si sería rentable. En fin… habrá que experimentar.

Llevé a Isla al patio trasero del castillo, que también se usa como campo de entrenamiento para los caballeros. Al oír que iba a realizar un experimento, los miembros del Departamento de Investigación y Desarrollo me siguieron, intrigados por lo que iba a hacer. Como era de esperar, también vinieron Ifrita, Lima con Grande en brazos, y Beth cargando el barril de mithril.

—Este es un prototipo de fusil mágico que traje desde la base de retaguardia. Se supone que tiene especificaciones casi idénticas al modelo de producción en masa.

—Hmm, ya veo.

—Primero comprobemos qué tan potente es.

Dicho eso, coloqué tablones de madera de 25 mm de grosor y piezas de armadura dañadas que había confiscado al ejército del Reino Sagrado. Primero disparé contra diez tablones alineados.

—…Los atravesó todos.

—Bueno, era de esperarse.

Mientras hacía una mueca por el dolor en el hombro debido al fuerte retroceso, apunté ahora a la armadura de hierro del Reino Sagrado. Estaban colocadas en tres filas verticales, pero todas fueron perforadas limpiamente.

—¿Ta-tanta potencia tiene…?

—La armadura no es más que una placa de acero de unos 2 mm… Si tuviera algo dentro, quizá sería distinto, pero en esencia es eso. Además, está la distancia.

Ahora mismo estoy disparando desde unos 20 metros. Si me fuera al alcance máximo, cerca de los 500 metros, la potencia probablemente sería menor.

—Y bueno, como pueden ver, es prácticamente imposible detenerlo con escudos o armaduras. Así que… esto es lo que hay.

Saqué una pala de acero de mi inventario. Cavé en la tierra e hice una pequeña trinchera. Luego disparé una bala contra la pared de tierra que había levantado al excavar.

—…No la atravesó.

—Para detener balas, es más efectivo hacer que impacten contra sacos de arena o un muro de tierra que intentar desviarlas con una armadura. No conozco la teoría en detalle, pero así funciona. Bueno, si fuera una armadura de acero de unos 30 mm de grosor, quizá podría bloquear el disparo de frente… pero no puedes ir cargando algo así encima, ¿verdad?

—Sin ti, Kosuke, sería imposible.

—Exacto. También creo que incluso una armadura más delgada podría resistir si el disparo no se recibe de frente, sino en ángulo. Pero, aun así, nadie puede moverse con algo así puesto. Por eso pienso que sería mejor desarrollar una herramienta que permita crear trincheras como esta con facilidad. Si pudieras excavarlas en poco tiempo, ¿no sería posible resistir el asalto de monstruos grandes o de la caballería? Basta con amontonar la tierra y levantar un muro de barro; no parece que requiera tanta magia. Y si sirve para cavar zanjas, también podría utilizarse en obras civiles. Es decir, no sería útil solo en el ámbito militar, sino también en el civil.

—Ya veo… En efecto, la magia de muro de tierra es de baja dificultad dentro del atributo tierra. Incluso piedras mágicas de calidad modesta podrían producir cierto efecto, y fabricar una herramienta mágica así no sería tan complicado. Lo estudiaré de inmediato.

Isla asintió y guio a los miembros del Departamento de Investigación y Desarrollo de regreso a la sala de trabajo. Yo empecé a recoger y limpiar el área de pruebas, pero por alguna razón Ifrita se quedó atrás, mirándome fijamente.

—¿Qué pasa?

—Me sorprendió verte pensar con tanta claridad. Creía que solo eras un mujeriego.

—Gracias por el comentario.

Le devolví la sonrisa sin saber si lo decía como cumplido o como burla. En fin, parece que su opinión sobre mí ha mejorado un poco, y eso no está mal.

—Te reconoceré un poco de mérito. Solo un poco.

—Sí, sí, me siento profundamente honrado. Entonces, princesa, ¿no vas a unirte a ellos?

—…Después de todo, yo soy de las que combate en primera línea.

Ifrita desvió la mirada. Ya veo: es buena lanzando magia ofensiva, pero no tanto con la teoría ni con la creación de herramientas mágicas. Entendido. Esta chica no deja de esforzarse por mantener su imagen.

—Yo no puedo usar magia, así que hay muchas cosas que quiero poner a prueba. ¿Vienes conmigo?

—Hmm… Bueno, está bien.

Intentas parecer indiferente, pero se te ensanchan un poco las aletas de la nariz, princesa.

Ya veo… Así que así es como puedo manejar a esta chica. Interesante descubrimiento. Como parece tener tiempo libre, haré que pase bastante rato conmigo, reflexionando y experimentando con magia.

 

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