Invocado por una diosa

Vol. 1 Capítulo 1

 

De repente, una luz blanca le quemó las retinas de Eisuke, bloqueando su visión.

Sintió como si el mundo se hubiera vuelto del revés. El dolor punzante de sus ojos se alivió gradualmente, y cuando abrió los párpados…

—Espera… ¿¡qué demonios es estoooooooooooo…!?

Lo que apareció ante sus ojos fue un océano azul que se extendía sin fin. Una enorme isla de vegetación flotando. Ciudades y pueblos se podían ver en muchos lugares.

Fue lanzado de cabeza en el aire a una altura de unos 3.000 metros.

—¡Espera, espera, esto tiene que ser una broma, oye…!

Eisuke se vio obligado a saltar en paracaídas, pero sin paracaídas. La fuerza del viento que golpeaba todo su cuerpo no se sentía dolorosa, y la intensa sensación de estar flotando intentaba apagar su conciencia. Apretando los dientes contra la feroz aceleración gravitatoria que actuaba sobre su cuerpo, sus ojos se clavaron en el desconocido paisaje del mundo que tenía delante.

El enorme continente no era el archipiélago japonés, se mirara como se mirara. La superficie del océano se acercaba cada vez más, y la resolución de la vista aumentaba como si fuera una fotografía ampliada.

Entonces Eisuke recuperó el aliento y sus ojos parpadearon varias veces.

—¿Qué demonios… es eso?

Había una misteriosa chica en la playa con una luz sagrada de siete colores que irradiaba de todo su cuerpo. Con sus manos extendidas como una diosa benévola, y sus ojos claros mirando fijamente a Eisuke, era como si tratara de darle la bienvenida a su corazón mientras se estrellaba de cabeza desde el cielo.

La distancia entre ella y Eisuke era cada vez menor. Después de menos de cien metros, cuando su silueta era claramente visible… suavemente, la aceleración que había estado experimentando Eisuke se redujo instantáneamente a cero.

—¡¿Gua-Guau…!?

El cuerpo de Eisuke flotó como si estuviera en un espacio ingrávido frente a los ojos de la chica, que lo abrazó con fuerza.

—¡Por fin nos conocemos…!

—¿¡Eh…!?

Eisuke no pudo ocultar su confusión cuando de repente fue abrazado apasionadamente por una chica que no conocía. La chica abrazada el pecho de Eisuke le miraba con lágrimas en las comisuras de los ojos. Él solo pudo tragar saliva.

Tenía cabello rubio, largo y sedoso, que reflejaba la luz del sol como polvo de oro. Sus ojos azules eran tan claros y hermosos como joyas. Su piel desnuda era tan blanca como la nieve, y su cuerpo tan delgado que parecía que se rompería al mínimo toque. Sus ojos húmedos desprendían un aire de frágil belleza, pero la forma en que sonreía suavemente emanaba un toque de elegancia. Era una chica impresionantemente bella.

—¿¡…Ah!? ¡Lo-Lo siento! ¡No quise ser tan grosera…!

La chica finalmente se dio cuenta de su atrevida acción y se sonrojó. Se apartó apresuradamente de Eisuke con un respingo y luego se aclaró la garganta.

—Ah… realmente no me molesta, pero, primero quiero preguntarte algo.

—¿…?

Eisuke frunció el ceño y preguntó a la chica que estaba desconcertada.

—¿Dónde estoy?

El rostro de la chica cambió a una expresión seria ante sus palabras.

—…Este es un mundo diferente al que tú vivías. Se puede decir que es otro mundo desde tu punto de vista.

Eisuke tragó saliva y se dio la vuelta para echar otro vistazo a este mundo.

El horizonte se extendía eternamente. El cielo era claro y azul, con nubes blancas y brillantes. Dos soles se asoman desde donde estaba. Para colmo, en el cielo lejano, una criatura que sólo podría llamarse dragón volaba con sus alas batiendo tranquilamente.

No, no necesitaba comprobarlo de nuevo. De repente, fue traído a través del cielo, tuvo una vista de pájaro de un continente que nunca había visto antes, y… conoció a una hermosa y misteriosa chica. Con todos estos elementos, no había lugar a dudas: Este era un mundo diferente.

—¿…Es en serio?

Eisuke murmuró involuntariamente.

—Soy Marie… ¿¡funyu!?

En este estado de estupefacción, Eisuke tiró de las mejillas de ambos lados del rostro de la chica que tenía delante.

—Hyah, ejo jo ej ju juejo.

—Sí, ya veo que no es un sueño. Así que de verdad es un mundo diferente.

—¡Je-Jejeque jo jajo!

La reacción de la chica fue divertida, ya que no intentó alejar a Eisuke a la fuerza, y a lo que él se sintió satisfecho y la dejó ir.

—Vaya, lo siento, lo siento, pensé que estaba soñando.

—¿Eh, no sueles comprobarlo con tus propias mejillas?

—Tengo la costumbre de querer tirar de cualquier cosa que parezca suave.

—¿En serio esa es una costumbre? Hacer eso con gente que recién conoces dejará una mala impresión en ellas.

—Estoy tratando de ser más honesto conmigo mismo. No te alteres tanto. Tu hermoso cabello rubio se te va a caer.

—¡No se va a caer! ¡Y no es el momento de hacer esto! —La chica que se había dejado llevar por el tono desenfadado de Eisuke se apresuró a sacudir la cabeza.

—Bueno, si puedo ser tan audaz, ¿puedo preguntar su nombre?

—Oye, oye, ¿acabas de invocar a un tipo cuyo nombre ni siquiera conoces?

La chica se rio ante el comentario de Eisuke, que se quedó boquiabierto.

—Jajaja… En realidad, sé quién eres.

—¿…Eh?

El humor de Eisuke cambió con la respuesta de la chica, y la miró con una mirada interrogante. Ella en cambio le respondió en un tono más serio.

—Te necesitamos aquí. Tú, que tienes una fuerza superior a la de la gente común.

…Ella sabía que Eisuke era una persona con poderes más allá de los humanos.

No fue por coincidencia o milagro, sino que Eisuke fue invocado con un motivo claro que tenía que ver con él.

—¿…Quién eres tú? Déjame escuchar tu nombre primero. —La cara de Eisuke tomó una expresión divertida y preguntó de forma irreverente. Sin embargo, sus ojos no sonreían en absoluto. Eran los ojos de un hombre que estaba tratando fríamente de determinar si ella era una amiga o una enemiga.

—Bueno, usted es quien me interrumpió tirando de mi mejilla cuando intenté decir mi nombre primero… —La chica dejó escapar un pequeño suspiro, diciendo con resentimiento. Se inclinó reverentemente y volvió a levantar la vista. En contraste con los ojos oscuros de Eisuke, sus ojos azules estaban llenos de expectación, envidia y una luz que expresaba fuerza de voluntad—. Soy… Marielle. Marielle Lay Arestina. Soy la princesa del Imperio Arestina, y… soy la reencarnación de una diosa de este mundo.

Eisuke se quedó atónito. Esta era la primera chica que conocía desde que llegó a este otro mundo. La persona que lo trajo a este mundo era la princesa de un país, y una diosa reencarnada.

—Así que, dejaré los detalles para más tarde…

—Espera, espera, ¿lo dices en serio? Tienes que estar bromeando. No puedes pedir que no tenga curiosidad si me dices que eres la reencarnación de una diosa.

Marielle intentó seguir adelante, pero Eisuke no pudo evitar levantar la voz por sus palabras.

—Pe-Pero ahora mismo hay algo más urgente…

—¡Mi-Mi señora… guh…!

Lo que salió de unos arbustos detrás de la playa con un crujido fue una hermosa mujer con heridas en todo el cuerpo.

—¡Rukino! —Marielle se apresuró a acercarse a ella mientras cuando la vio desplomarse en la playa. Eisuke también la miraba sorprendido.

Era una hermosa mujer con un rostro digno, con una apariencia madura e inteligente. Su cabello liso, castaño y de longitud media desprendía un aire de nobleza, y era mucho más madura que Eisuke. Pero más que lo visual, Eisuke se quedó pegado a la fina espada que llevaba en la cintura.

…Una caballero. Eso fue lo que pensó Eisuke apenas la vio.

—¡Lo-Lo siento…! ¡Siento haber perdido, ante unos mercenarios…!

—Esto es terrible… ¡Espera, voy a lanzarte un hechizo de curación ahora…!

La caballero llamada Rukino tenía su ropa medieval de noble ligera desgarrada, y de los agujeros asomaban dolorosas cicatrices como quemaduras. Marielle extendió su mano hacia ella, con cara de tener prisa.

En ese momento, una ligera luz emanó de la pequeña palma de Marielle, convirtiendo la herida de Rukino en hermosa piel blanca otra vez en cuestión de segundos. Ni rastro quedaba ya de la herida.

—Eso es magia, ¿no es así…? Entonces este es de verdad un mundo diferente…

—¿Eh…? —Rukino reaccionó al sorprendido murmullo de Eisuke. En cuanto le vio la cara, sus ojos se abrieron de par en par—. ¿¡Tú eres…!? ¡Así que ha logrado hacer con éxito la invocación, mi señora!

—¡Sí! ¡Es gracias a Rukino y a las demás que me pudieron comprar algo de tiempo!

Le dijo Marielle a Rukino con alegría. Eisuke, que no sabía qué estaba pasando, preguntó a las chicas con los ojos abiertos de la sorpresa.

—Oigan, esperen, explíquenme primero. ¿Cuál es la situación?

—¡Mi-Mi nombre es Rukino…! ¡Soy una caballero imperial al servicio de mi señora…! ¡De-De ahora en adelante llevémonos… gah…!

—¡Rukino, por favor, descansa!

—¡No, no necesito una autopresentación tan exagerada en este momento! De todos modos, déjame explicarte primero…

—¡Ahí están!

La discusión entre Eisuke y los demás fue interrumpida por una voz amenazadora.

Cuatro hombres fuertes salieron del bosque. Con espadas, arcos y bastones en las manos, se pararon frente a Marielle y Rukino, lamiéndose la lengua y riendo.

—Ríndase ya, princesa Marielle… ¿o debería decir ex-princesa?

—¡Po-por favor, deténganse ya! ¿¡Por qué hacen esto…!?

—¿Que por qué? ¡Por ese generoso hombre! ¡Acaso no fue amable de su parte el contratar a unos rufianes como nosotros!

Marielle se quejó con un rostro entristecido, pero los hombres sólo levantaron voces vulgares.

—¡Pe-pero, él…!

—Jaja, ya veo. Ya entiendo.

—¿Eh?

Marielle levantó la voz confundida. Porque en medio del intercambio entre Marielle y los hombres, se escucharon unas palabras dichas en voz seria desde su lado. Al mismo tiempo que el dueño de esa voz terminó de decir esas palabras, saltó de al lado de Marielle a gran velocidad.

—¿¡Aah!?

El cabello rubio de Marielle se agitó por el viento salvaje. Entrecerró los ojos por un momento y cuando pudo mirar:

…Uno de los hombres salió despedido por una patada voladora.

Tras la patada no anunciada que surgió de la nada, Eisuke agarró a dos de los tres hombres restantes por la cabeza y los chocó contra la del otro, para luego saltar rápidamente a un lado del hombre restante y lanzarlo como una bala de cañón hacia los otros dos de antes. A continuación, lanzó una patada en carrera a los tres que estaban apilados. Como si hubieran sido golpeados por un objeto superpesado, salieron despedidos con gran fuerza, rodaron y dejaron de moverse. Esto pasó en tan solo tres segundos.

…En cuestión de segundos, Eisuke había sometido a los cuatro matones.

Agitó sus manos en señal de aburrimiento.

—Bien, ya está hecho.

—¿¡Eh… eh…!?

Marielle estaba simplemente sorprendida. Ya que parecía que Eisuke, que aún no sabía nada de este mundo, estaba confundido, pero aun así lanzó patadas y patadas voladoras sin dudarlo. Y luego, habló como si nada hubiera pasado.

—Conozco al tipo de personas a las que puedes golpear sin piedad ni remordimientos. Como a estos. Son un grupo de cuatro tipos grandes persiguiéndote. El mismo modus operandi de los buscapleitos. Y justo en eso me especializo.

—¿Buscapleitos…?

Marielle inclinó la cabeza al ver que la palabra le resultaba desconocida[1]. Ella lo había convocado sin saber su nombre. Entonces, por supuesto que no sabría a qué se dedicaba. Era bastante conocido por ser el «cazador de buscapleitos».

—Bueno, ahora que ya no hay nada que nos interrumpa, escuchemos el resto de esa hermosa historia, ¿quieres?

—¿Eh?

—Nada de «¿eh?». No me trajeron aquí sólo para que golpee a estos mequetrefes, ¿verdad?

Marielle se quedó sin palabras mientras Eisuke se encogía de hombros. Llamó mequetrefes con facilidad a los fuertes matones con los que Rukino, la caballero de la princesa Marielle, había tenido dificultades luchando, a pesar de que estos lo superaban en número. No lo decía como una hipérbole, una exageración o una fachada, como se podía ver con el silencio de los hombres tirados al otro lado.

—La razón por la que me convocaste. ¿…A quién quieres que te ayude a derrotar? Por supuesto, eso es lo que quiero escuchar. —Eisuke sonrió sarcásticamente.

Marielle tragó saliva.

Dejó escapar un pequeño suspiro y contestó en tono grave.

—…Te contaré una historia. No hace mucho tiempo, un rey demonio gobernaba en este mundo.

En el momento en que escuchó eso, Eisuke se arrodilló silenciosamente en el lugar y celebró con el puño.

—…Um, ¿qué estás haciendo?

—…Como puedes ver, estoy tan emocionado que no puedo dejar de temblar… —Le respondió Eisuke a la desconcertada Marielle sin mover un músculo de su pose.

—…Bueno, puede que nuestros conceptos de Rey Demonio sean diferentes. Aquí, el Rey Demonio es lo peor de lo peor, y envió demonios a varios lugares para invadir este continente y comenzó un régimen de tiranía…

—Sí, ese tipo de Rey Demonio me imaginaba.

—¿¡Qué, de verdad!? ¿¡Entonces por qué estás feliz!?

—¡Por supuesto que estaría feliz! ¡Estoy seguro de que es el tipo de tarado al que puedes pegar un buen puñetazo y nadie se quejaría, de hecho, te aclamarían! ¡Bien, lo entiendo perfectamente! ¡Solo tengo que golpearlo hasta que me sacie! ¿¡Si no, por qué fui traído desde otro mundo!?

El rostro de Marielle se tensó cuando Eisuke se acercó a ella con una expresión de emoción en el rostro.

—Um, no, eso no es…

—¡Está bien, no hay problema! ¡Le daré una buena paliza a ese maldito bastardo, no te preocupes! ¿Y dónde está este Rey Demonio? ¿Por ahí? ¿Es por ahí?

—¡Po-Por favor! ¡Tienes que calmarte! ¡Te equivocas! ¡Estás sacando conclusiones demasiado rápido! ¡El Rey Demonio ya ha sido derrotado!

—¿…Eh? —Eisuke se puso rígido como una roca.

—…No, no, ¿y lo que acabas de decir? ¿Todo eso que dijiste del Rey Demonio para qué fue?

—¡Pensé en explicarlo en orden! ¡El Rey Demonio ha sido derrotado y sellado hace mucho tiempo!

—¿¡Qui-Quién fue!? ¿Quién haría algo así sin mí?

Las palabras de Eisuke se hicieron más fuertes por la frustración y la sorpresa. Marielle bajó un poco los ojos y respondió con voz baja.

—…Fueron los Héroes.

—¿…Héroes?

—En este mundo, ya hubo gente que fue convocada desde el mismo mundo que tú para derrotar al Rey Demonio, gente que ha obtenido diferentes habilidades: Héroes. Ellos unieron sus fuerzas y derrotaron al Rey Demonio.

—¿Qué fue… lo que dijiste…?

Eisuke se vio mortificado, y esta vez sus rodillas cedieron. Era imposible que alguien no se sorprendiera al escuchar que el Rey Demonio ya había sido derrotado por los héroes. Marielle sonrió amargamente, medio divertida, y habló con fluidez.

—Te-Te dije que soy la reencarnación de una diosa, ¿no? Cuando se predice la llegada del Rey Demonio, según la tradición, la diosa reencarna a través de la sangre de la familia real de Arestina. Por lo tanto, nací con la capacidad de dar el poder divino de la diosa a aquellos que están calificados para derrotar al Rey Demonio. El término general para aquellos que son elegidos por ese poder es «Héroes».

—Un momento, ¿entonces cuál es el motivo de que me invocaras? No me digas que quieres que ayude a esos Héroes o que limpie su desorden.

Preguntó Eisuke con resentimiento. Marielle dejó entonces que su mirada vagara.

—…No. Quiero que los detengas.

—¿…Qué?

Eisuke no podía creer lo que escuchaba. Marielle exhaló fuertemente y le dijo:

—A quien hay que detener es a los Héroes que derrotaron al Rey Demonio y se apoderaron de nuestro país.

Los jóvenes que fueron convocados desde el mismo mundo que Eisuke… los seres llamados Héroes se habían apoderado de este país. Eisuke tragó saliva inconscientemente.

—Embriagados por el inmenso poder que habían adquirido, tras derrotar al Rey Demonio, se negaron a volver a su mundo original y se apoderaron de cada ciudad de todo el Imperio Arestina. …Incluso la capital imperial, donde nosotras solíamos vivir.

Marielle bajó los ojos y lo miró con expresión penetrante.

—…Por favor. No tenemos más remedio que confiar en tu poder que está más allá de lo humano. Ya he invocado a dos seres como tú, pero las habilidades de ellas no fueron suficientes para enfrentarse al inmenso poder de los héroes. Pero tu habilidad es…

—¿…Hmm? —Eisuke interrumpió entonces a Marielle. Fue porque escuchó algo que ella dijo y que no evitar causarle sorpresa. Abrió los ojos y preguntó—: ¿¡Acabas de decir que hay dos personas como yo…!?

—Sí, sí. Usted es la última persona que convoco a este mundo, el tercero para ser exactos.

—¿La última…? ¿El tercero…?

Eisuke mostró la mayor sorpresa del día. No era de extrañar. Pensaba que era el único.

—Gente con habilidades más allá de los límites humanos, como usted, ya están luchando por nosotros.

—¿Cómo yo…?

Una persona cuyo ritmo de crecimiento era anormal y no tenía el concepto de los límites humanos. Él no era el único. Fueron convocadas antes que él. Eisuke fue sorprendido por este hecho.

***

—¡Ah, esto es lo peor! ¿¡Por qué estamos en este lío!?

—Es porque hemos sido convocadas a otro mundo.

—¡Lo sé! ¡Por eso me quejo! No sé por qué lo sigues repitiendo…

Una voz que se quejaba y otra que sonaba indiferente se convirtieron en un dúo y resonaron en el bosque.

El bosque se abrió, y el verde intenso que bloqueaba los rayos del sol había desaparecido, dejando un espacio como una pradera. Dos chicas estaban allí, espalda con espalda.

Estaban rodeadas. Hombres con armas como espadas, arcos y otras armas ruidosas.

…Pero decir «acorraladas» era algo extremo. En realidad, eran los hombres los que parecían estar sufriendo daños.

—¡Nos están haciendo pasar un mal rato…! ¿Qué demonios pasa con ellos…?

—Somos sólo chicas de preparatoria. …Bueno, las otras chicas son un poco menos lindas que nosotras, ¿no?

—…Sólo debería tomar un minuto…

—¡E-Eso es porque los valores varían de una persona a otra! ¿¡Verdad!?

—Incluso si dices «Verdad».

A primera vista, la situación parecía ser desesperada. En tal situación, la apariencia de las dos, que estaban teniendo un intercambio desenfadado sin ninguna sensación de tensión, era tal como decían, eran chicas ordinarias de preparatoria que llevaban un uniforme escolar desgastado.

Koikuzue Yui. Estudiante de segundo de preparatoria.

La gran sudadera con capucha que llevaba con su uniforme escolar, su corte de pelo corto y los auriculares que llevaba alrededor del cuello le daban la apariencia de una chica de preparatoria con la dulzura de una Yamato Nadeshiko[2]… pero su rostro era tan frío e inexpresivo como el de una muñeca mecánica. En el mejor de los casos, era tranquila y serena, pero en el peor, era una chica bajita con una impresión sombría.

Y luego estaba Hayami Serika. También una estudiante de segundo año de preparatoria.

Tenía un cárdigan envuelto en su cintura, un coletero atado a su brazo. Su pelo, teñido de castaño brillante, estaba recogido en una cola lateral, y si se tuviera que describir, en una palabra, dirías que es una «chica moderna de preparatoria». Incluso podrías decir que era una «gal[3]». Con su estilo bien proporcionado, su aspecto brillante y su personalidad, era una chica con un encanto de estrella pop que te podrías imaginar fácilmente en la cima de la casta de la sociedad escolar.

¿Por qué estas chicas tan extremadamente modernas fueron convocadas a este mundo?

Lo que Yui sostenía con sus ojos entrecerrados sin emoción era: dos pistolas. Sostenía una pistola en cada mano, con un cañón marrón que brillaba con barniz. Serika, también mirando con los ojos entrecerrados, estaba agachada, echando la pierna derecha hacia atrás y la izquierda hacia delante. Era su postura de combate.

La respuesta es que ambas eran, según Serika, un poco diferentes del concepto de chicas de preparatoria «normales».

—¡Tsk, deyaaaaaah!

Un hombre fuerte bramó y se precipitó hacia Yui. En su mano había un arma real, afilada y seria. Sin embargo, Yui no se dejó intimidar y le apuntó con la boca del arma. Entonces, sus fríos ojos se estrecharon aún más…

—¡…!

¡Dang!

El sonido del disparo rugió a través del bosque.

La bala que disparó apuntaba justo a la empuñadura de la espada que sostenía el hombre y rebotó en ella.

—¿¡Nna…!? ¿¡Gah…!?

Otra bala fue disparada sin demora, apuntando al peto del hombre. El pequeño trozo de metal que sujetaba la coraza se desprendió. Con la boca del arma apuntando a su pecho, que ahora estaba vacío tras perder la coraza, Yui murmuró en voz baja.

—…El próximo disparo va a ir a tu corazón, no a una pieza de tu armadura.

Yui bromeó con un tono indiferente, mientras tenía aires de ser una hábil francotiradora. …Se debía de señalar que sólo empezó a disparar después de venir a este mundo. Nunca había estado en una zona de guerra donde las balas volaban, ni pasó por un sangriento entrenamiento de tiro en su mundo anterior. …Pero, aun así, las balas salidas cuando apretaba el gatillo iban precisamente donde ella apuntaba. Era difícil de creer que incluso podría disparar en la oscuridad.

—¿Por qué, porque una chiquilla como tú…?

—Porque no soy una chiquilla ordinaria.

Mientras decía esto, se dio la vuelta rápidamente.

Había otro hombre que parecía iba a saltar hacia ella desde el bosque de detrás. Mientras se miraba al hombre de enfrente, planeaba atacarla por sorpresa.

—Es inútil.

Sin embargo, Yui murmuró con calma y retrocedió para saltar hacia atrás. Apuntando con los cañones de sus pistolas al hombre… apretó el gatillo.

Las balas impactaron con precisión en los muslos del hombre. Sangre fresca brotó de las heridas como una botella de champaña en año nuevo.

—¿¡Ughhhh!?

Ella miró fijamente al hombre, que gritaba de dolor y se daba vueltas en el suelo, y exhaló.

—Si vas a atacar por sorpresa, deberías ser más callado.

—¿¡Eh…!?

—El sonido de tu respiración. El sonido de tu corazón latiendo nerviosamente. …Si me concentro, puedo oírlo muy fuerte.

—¿¡Qué… dices!?

El hombre sudaba y sus ojos se abrieron de par en par con asombro. Ni que decir tiene que era imposible que pudieras escuchar los latidos de una persona que estaba muy lejos de ti. Sin embargo, Yui dijo, como si no fuera nada, que podía oírlo. Incluso dijo que era muy fuerte.

Sujetó el arma y abrazó ligeramente su cuerpo.

—…Es porque soy más sensitiva…

—…La forma en que lo dices puede llevar a malentendidos…

—…Pero no está mal dicho… —Yui frunció ligeramente las cejas ante la respuesta de Serika a su lado.

Yui era… una chica cuyos cinco sentidos se habían desarrollado más allá del nivel humano.

Podía ver cosas que el ojo humano no, oír cosas que no se podrían oír y sentir cosas que no podrías sentir normalmente. Era por eso que no era una chica ordinaria y que podía disparar con precisión sin entrenamiento o una mira.

—¡Maldita sean, son unos fenómenos!

Dos hombres se pusieron uno al lado del otro, con los arcos preparados. Rápidamente sacaron las flechas de sus carcajes que llevaban en la cintura y tiraron de las cuerdas. Las flechas llegaron a Serika como el viento. Ella chasqueó la lengua.

—¿¡A quién le dices fenómeno!? —Serika dijo esas palabras y desapareció.

—¿…Eh?

Los dos arqueros quedaron aturdidos cuando las flechas que dispararon atravesaron el vacío. Un veloz viento sopló junto a ellos.

—Bien, eso es todo, ¿no?

Una voz resonó de repente; antes de que se dieran cuenta, Serika estaba detrás de ellos. En sus brazos, sostenía un gran número de flechas.

—¡No puede ser posible…!

Los hombres se apresuraron a comprobar… no quedaba ni una sola flecha en sus carcajes que llevaban en la cintura. Ella se las había llevado. Serika esparció las flechas por el suelo en pedazos.

—Sin flechas, no pueden luchar más, ¿verdad?

—¿Cu-Cuándo fue…?

—No, no, no fue cuándo. Sino en este mismo instante. ¿No vieron lo rápido que fui?

Serika les sacó la lengua con picardía y se burló de ellos. Los dos hombres se estremecieron.

Serika, al igual que Yui, también era una chica que había desarrollado habilidades más allá de las de un ser humano en el proceso de crecimiento. Lo que la llevó más allá de sus límites fue su agilidad. Podía correr tan rápido como el viento, o incluso más, siendo más rápida incluso que el sonido. Ya no era solo un movimiento de alta velocidad, sino instantáneo. A ella no se le podía llamar «normal» de ninguna manera.

A diferencia de los héroes de ficción, estas chicas no adquirieron este tipo de poder debido a algún acontecimiento especial. Yui, en su vida cotidiana, escuchaba con atención y miraba con cuidado. Serika se encontraba siempre sudando y corriendo en el patio de recreo y de camino a la escuela todos los días. Sin darse cuenta, habían superado de alguna manera los límites humanos en sus respectivos campos. Por eso las dos eran estudiantes de preparatoria que fueron descubiertas por Marielle y convocadas a este mundo.

Las dos intercambiaban palabras con naturalidad mientras se defendían sin esfuerzo de los rufianes que se les acercaban.

—Me pregunto si fueron capaces de convocar al último correctamente.

—Se oye la voz de Marielle desde el otro lado. Tal vez está hablando con la persona que convocó.

—Ya veo, así que no ganamos tiempo en vano, ¿eh?

Yui disparaba y desarmaba a los hombres, y Serika daba patadas giratorias de alta velocidad a la mandíbula.

—En ese caso, ¿por qué no acabamos con esto y nos unimos a ellos?

—…Sí, hagamos eso.

…El único que quedaba era un encapuchado con espada.

Las dos se lanzaron hacia él para terminar la batalla.

***

—…Hee, Yui y Serika, ¿eh? No pensé que hubiera nadie en la misma situación que yo. Tienen habilidades bastante interesantes. —Eisuke se golpeó la rodilla, divertido al escuchar los detalles de las chicas que, igual que él, tenían capacidades más allá de las humanas.

—En este momento, las chicas están luchando contra los bandidos y mercenarios de los alrededores, ganando tiempo para poder terminar tu invocación. Creo que deberían unirse a nosotros pronto.

—Hmm… ¿Son fuertes?

—Por supuesto, son mucho más fuertes que la mayoría de los humanos. Son lo suficientemente fuertes para luchar sin magia o armas especiales.

—Pero son más débiles que los Héroes. ¿…No es así?

Señaló Eisuke, tocando una fibra sensible. De lo contrario, no habría habido necesidad de convocar a Eisuke con tanto ahínco. Además, aunque las habilidades de Yui y Serika podían ser tremendas como seres humanos, era dudoso de que pudieran competir con los Héroes que habían adquirido un tremendo poder para luchar contra el Rey Demonio. Marielle puso una cara amarga.

—No se puede evitar. Los héroes son demasiado fuertes en comparación. …Pero creo que ellas están bien por ahora. Por el contrario, mientras no se enfrenten a ningún Héroe, tampoco deberían perder.

Contestó Marielle con un tono tranquilo. Eisuke entonces miró a su alrededor.

—Ahora que lo pienso, esos buscapleitos de antes iban detrás de ti, ¿no es así? Creo que dijeron que habían sido contratados o algo así, pero ¿a quién se referían?

Preguntó Eisuke despreocupadamente, y contrariamente a su despreocupación, Marielle comenzó a hablar, con el rostro contorsionado por la ira y el dolor.

—…Los numerosos héroes que convocamos se autodenominan ahora gobernantes de ciudades y distritos de todo el país, comportándose autoritariamente e imponiendo sistemas egoístas a su antojo. En pocas palabras, están construyendo sus propios reinos por todas partes. …Y el que controla toda esta zona es Sir Ken, uno de los Héroes.

El Héroe Ken. El nombre que sonaba a japonés era la prueba de que era del mismo país que Eisuke.

—¿…Qué hace ese tipo en este lugar?

—…Cazando.

—¿…Cazando?

Repitió Eisuke, y Marielle se mordió el labio con disgusto.

—Este bosque y la costa tienen muchos recursos naturales que sólo se pueden encontrar aquí, como animales y frutos que sirven de comida, árboles y minerales que sirven de materiales. Pero Sir Ken se ha tomado la libertad de hacer de esta zona su territorio, y ha reunido y contratado a bandidos y rufianes de todo el país para que vivan en esta zona. Entonces empezó a atacar a la gente que venía a recoger los recursos, llamándolo «caza».

Marielle agarró con fuerza el dobladillo de su vestido. Rukino tampoco pudo soportarlo, apareciendo una vena azul en sus sienes.

—Es un tipo de Héroe muy despreciable. Considera esta zona como el tablero de su propio juego, y se complace en observar desde un lado cómo los que entran son atacados por los bandidos que se esconden en la zona. Verdaderamente, es un paria irredento.

Eisuke frunció el ceño. Probablemente, no sólo él, sino todos los Héroes tenían la sensación de haberse convertido en dioses todopoderosos. En un mundo que controlaban ellos, sus peones se movían a su antojo. Estaban embriagados por el placer de jugar sucio en su juego.

—Ese es un desagradable hijo de puta. No creo que pueda hacerme amigo de alguien como él.

—Pero por ahora estamos a salvo.

—¿…A salvo?

Rukino se aclaró la garganta y dijo con seguridad. Marielle también asintió con la cabeza con seguridad.

—Sí. No se muestra tanto como disfruta observando. A gran velocidad, Lady Serika confirmó una aproximación del bosque circundante. El Héroe no se veía por ninguna parte,

—Y mientras el Héroe no salga, ni Yui ni Serika serán derrotadas. Mientras ganan tiempo derrotando a los bandidos, yo tenía que invocarlo desde el otro mundo, y se supone que se unirá a ellas antes de que apareciera el Héroe. Una estrategia perfecta.

Eisuke se frotó la barbilla en silencio. Aprovecharían el gusto de su oponente por observar y crearían una apertura. Tuvo un extraño presentimiento sobre la estrategia perfecta de la que hablaban Marielle y Rukino.

—…Si el imbécil no se muestra, ¿dónde está entonces?

—¿Eh? No lo sabemos…

—¿Eh?

—¿Por qué debería saber eso? Serika hizo una patrulla de alta velocidad, y Yui estaba segura de que podría detectar a cualquiera que estuviera escondido. Si está aquí, significa que no hay héroes alrededor.

—Escondido… —Eisuke tuvo un mal presentimiento.

Yui y Serika estaban orgullosas de su fuerza, y después de todo, él era como ese Héroe.

—Oye, ¿dónde están ahora esas tal Yui y Serika?

—¿Eh?

Eisuke giró sobre sus talones y preguntó en voz baja. Marielle y Rukino se miraron.

—¿Tal vez por aquí? Aunque puede que me equivoque.

—Sí, bueno, si te equivocas aquí, es probable que mueran.

—¿…Como dices?

—Si no nos damos prisa, esas chicas podrían estar en peligro.

Les dijo Eisuke sin tapujos. Las dos se quedaron sorprendidas.

—¿…Qué quieres decir?

—Exactamente lo que dije. ¿A qué vienen esas caras de bobas? Ustedes son las que habían sido superadas desde el principio. Esas dos, sin duda, serán presa del Héroe Ken.

Marielle y Rukino se quedaron atónitas ante las serias palabras de Eisuke. Rukino gritó consternada.

—¿¡A-A qué se refiere!? ¡Ya le dijimos que comprobamos la ausencia del Héroe! ¡Y aunque se escondiera, los cinco sentidos de Yui podrían detectarlo!

—Cierto. Si hubiera un tipo sospechoso escondido en los arbustos, ciertamente lo notarían.

—¿Qué…?

—«Esconderse» y «acechar» no es lo mismo. Su propósito es divertirse, ¿verdad?

—¿Qué-Qué quiere decir…?

—Por mucho que le guste, nadie se conformaría con observar las cosas desde el lado.

Especialmente si Ken pensaba que lo que estaba haciendo era un juego… probablemente no estaría satisfecho con sólo mirar. Una simple verdad que hasta un niño podría entender. Nadie obtendría satisfacción mirando un juego desde un lado. Todo el mundo querría participar en el juego. Esto era especialmente cierto si se trataba de un jugador más hábil que los demás. Y lo que es más, si el juego era un versus, ¿qué era lo más divertido de hacer?

—Ser más inteligente y derrotar a tu oponente. Esa es la parte más interesante. —dijo Eisuke, como si hablara para sí mismo. Señaló a Marielle con la barbilla—. Oye, Marielle. ¿Qué harías si fueras un Héroe?

—¿Eh?

—¿Qué tan refrescante sería superar a un grupo de tipos buenos que no pueden ser derrotados por tu grupo de hombres cuando vienen a tu territorio? —La sonrisa en la cara de Eisuke era la de un estafador. Definitivamente de una persona malvada. Pero por eso entendía lo que el Héroe retorcido estaba pensando. Eran de la misma calaña. Los planes de la gente retorcida sólo podían ser leídos por aquellos que también eran retorcidos. Eisuke levantó el dedo índice—. Si yo fuera él, lo haría. Si estás en medio de un grupo de rufianes, o si estás convencido de que tu oponente va a ganar, lo coges desprevenido y le dices: «En realidad, yo soy el Héroe».

…En ese momento.

¡Dogooo!

De repente, el paisaje se volvió deslumbrantemente luminoso y un tremendo torrente de energía surgió del bosque.

—¿¡Kyaah!?

Los tres se tambalearon. Eisuke fue a ayudar por reflejo a Marielle, que se iba a caer.

Cuando volvieron sus ojos hacia la dirección donde había aparecido el enorme torrente…

…El bosque que había existido en el lugar por donde debió estar el torrente de energía había desaparecido sin dejar rastro. El suelo había sido surcado en un semicírculo, como si lo hubiera hecho una cuchara gigante.

—…Haa, parece que ese sonido y la luz que surgió me dieron la razón… ¿¡eh!? Eisuke dejó salir una risa y corrió hacia el lugar de donde provino la luz y el sonido. Marielle y Rukino se apresuraron a ir detrás de él.

—¿¡Se-Señor Eisuke!?

—¡Deprisa! ¡Aplastaré a ese héroe pretencioso!

***

Un tremendo torrente de energía se precipitó junto a ellas dos, Yui y Serika. Aun cuando no las había alcanzado, el calor les erizó la piel. Un destello de luz blanca tiñó su visión y el paisaje parpadeó.

—…¡Haa!

Una voz rasposa se filtró de la garganta de Serika. Las dos miraron a su lado con los ojos entrecerrados.

…Allí, como si siempre hubiera estado, había un amplio páramo de tierra marrón desnuda. No había ni rastro de las praderas ni de los árboles que habían estado allí apenas unos segundos antes. La inmensa energía había desarraigado todo eso.

—Aah, ¿acaso fallé? —El que dijo eso de forma juguetona fue uno de los últimos bandidos que Yui y Serika debían derrotar. Partículas de luz bailaban en su palma como chispas.

Se quitó la capucha que llevaba y se encogió de hombros. El hombre, cuyo color de pelo era entre marrón y negro, era un chico de la misma edad que Yui y Serika.

—Bueno, eres muy rápida, ¿no? Si hubieras reaccionado una décima de segundo más tarde, habrías volado en pedazos.

Serika sintió un escalofrío recorrer su columna vertebral cuando él dijo eso de forma tan brutal y distante. Tenía razón. Serika se acercó al último a gran velocidad, pero cuando vio que levantaba su brazo contrario al del lugar donde estaba su espada, sintió que era un aviso y retrocedió inmediatamente. Y mientras levantaba a Yui en sus brazos, un feroz rayo de calor estalló desde el brazo del tipo.

—¡Tú eres…!

Apretó los dientes y lo miró fijamente. Levantó su espada hasta el hombro y les dijo a las chicas con una generosa sonrisa.

—…Soy Ken, el más fuerte de los Héroes que reina en este mundo.

…Un Héroe.

En este mundo donde el rey demonio había sido derrotado, quienes reinaban actualmente eran los más fuertes.

Además, fueron las personas que traicionaron a Marielle y podían ser llamados la fuente de todo el mal.

Y aunque eran los enemigos a los que Yui y Serika deberían derrotar, eran un enemigo al que nunca podrían vencer, pues tenían un poder que podía hacer volar un bosque.

—¿¡Por qué estás aquí…!?

—¡Jajaja, eso es! ¡Quería ver esa cara! ¡Hacer que los estúpidos que piensan que tienen la ventaja pongan esa cara es lo mejor!

Cuando Ken vio la desesperación en las caras de Yui y Serika, soltó una gran carcajada estridente. Las dos consiguieron recomponerse y se pusieron en pie.

—…Te diré algo, vuelve a tu mundo. Después de todo, este mundo no es el tuyo, ¿verdad?

—Este es nuestro mundo ahora. —Sin siquiera escuchar las palabras de Serika, Ken dijo sin dudar—. Fuimos nosotros, los héroes, los que salvamos este mundo que originalmente estaba destinado a ser destruido por el Rey Demonio. Es como si hubiéramos reutilizado la basura que estaba a punto de ser tirada. ¿Qué tiene de malo eso?

Las dos estaban desconcertadas por Ken, que estaba soltando su conveniente interpretación.

—Y ese mundo no es donde se supone que debo estar. En ese mundo solo soy un estudiante de preparatoria normal y corriente que se puede encontrar en cualquier sitio. Por así decirlo, no tengo identidad. …Pero en este mundo, puedo hacer lo que realmente quiero. Puedo vivir aquí el resto de mi vida como Ken el Héroe. Este «Ken» es mi verdadero yo.

—¿…Tu verdadero yo?

Preguntó Yui en un tono inexpresivo. Ken respondió inmediatamente.

—…Soy un depredador…

—¿Qué?

—Todos me temen, y por ese miedo, obedecen todo lo que digo. La cima de la cadena alimenticia, el más fuerte. Ese es un sentimiento que nunca experimentarías en nuestro mundo original, ¿verdad?

Sus pensamientos no eran los de un Héroe, sus palabras eran crueles e inhumanas. …No, sí fue un Héroe, pero ahora ya no lo era. Sólo era un tirano con el poder de un Héroe. Un traidor que se rebeló contra el imperio. Una encarnación del mal, sumido en la codicia. La palabra «Héroe» en este mundo había caído en tal sinónimo.

—…Ya veo, entiendo…

—Me alegro que lo entiendas.

—Sí, perfecto.

Serika hizo una señal de «OK» con una mano, y entonces… su mirada se intensificó.

—Estás loco, ¿lo sabías? ¡Yui!

Tras decir esto, Serika desapareció de la escena. Al mismo tiempo, Yui levantó en silencio sus dos pistolas y las disparó en rápida sucesión. Las balas que disparó hicieron una trayectoria recta hacia las piernas, brazos y otras partes del cuerpo de Ken. Sin embargo, las balas apuntaban con precisión a lugares dispares.

—¡Haa!

Ken levantó la voz y rápidamente sacó su espada. En cuanto se oyeron varios ruidos metálicos, las balas que Yui había disparado cayeron al suelo en una ráfaga de pólvora. Cada una de ellas fue cortada por la mitad.

—¿¡…!?

—¡Toma esto!

Pero Serika aprovechó la oportunidad para ponerse detrás de él. Con sus piernas flexibles, desató una patada alta con gran impacto. Apuntó a su sien. Ken aún no estaba en posición defensiva, ya que había bloqueado el ataque de Yui.

…La patada de Serika se estrelló contra su cabeza. Aunque se trataba de la patada de una chica, era inevitable que el cerebro se le sacudiera con tal golpe.

—¿…Qué?

…O eso debió haber pasado.

—¿Qué, acaso hiciste algo?

—…No… no puede ser…

Ken volvió su atención hacia ella, sin moverse ni un centímetro. Rápidamente le dio un cabezazo a la sorprendida Serika.

—¿Gu-Guah…?

—¡Serika!

Yui disparó para alejar a Ken. Sin embargo, las balas fueron cortadas tras un destello de espada, que sólo blandió ligeramente.

—Vaya, no puedo creerlo. Había oído rumores de que la princesa Marielle había traído algunos aliados extraños, pero… son una fuerza bastante formidable, ¿no? Aunque lo sorprendente es que no usan los poderes de la princesa. ¿Quiénes son ustedes?

—¡Uh, guh…! ¡Sólo soy una estudiante de preparatoria…! ¡Igual que tú…!

Serika gimió y le contestó. Ken exhaló burlonamente.

¡¡Gosu!!

—¿¡Kah, hah…!?

Le dio una patada en el estómago a Serika. Ella rodó por el suelo y se encogió en el lugar, retorciéndose de dolor extremo. No era de extrañar. La fuerza de su cuerpo no era diferente de la de las chicas normales de preparatoria.

—Je, así que te duele. Entonces realmente son chicas de preparatoria, ¿no? …Entonces ustedes y yo somos diferentes. Cuando nosotros nos convertimos en Héroes, se nos dio no sólo las habilidades de Héroes, sino también un cuerpo fuerte que no podría ser lastimado por cosas ordinarias. Además de eso, también tenemos este tipo de cosas…

Ken blandió su espada de lado a lado. Lo que se produjo fue una hoja de vacío que comprimió la atmósfera, como un kamaitachi[4]. Serika se mordió la lengua y soportó el dolor en el abdomen, y se movió al instante, sujetando la cintura de Yui.

…Pero aún era un poco tarde. El tajo estalló en el suelo a sus pies, creando un impacto como si se hubiera producido una explosión.

—¡Kyah!

—¡Kuuh…!

La explosión hizo que Yui y Serika cayeran al suelo. Ken las miró fijamente y habló sin prisas.

—También he dominado las habilidades de la espada del Héroe. Este es también el poder que la Princesa Marielle nos ha dado.

—¿Qué pasa con esa princesa, no les dio un servicio demasiado bueno…?

—…Supongo que eso es lo mucho que le temían al Rey Demonio…

—¡Ahora, yo también voy a grabar mi nombre en ustedes! Temblarán del miedo de solo escuchar mi nombre…

Ken dio un gran salto y se acercó a las dos chicas. Serika se levantó de un salto, empujando a Yui lo más rápido que pudo. Con su espada, Serika desvió la espada blandida hacia ellas. Sin embargo, Ken desató una serie de tajos en forma de ocho, una embestida sin aliento. Como para cortarle el camino de retirada, Serika sólo pudo moverse lo suficientemente rápido como para evitar los tajos que se dirigían hacia ella.

—¡E-Espe… kuh!

—¡…!

Yui, que fue empujada por Serika, recuperó su posición y preparó su pistola. La boca de la pistola, que apuntaba a Ken de perfil, estalló en un fuego feroz. Pero Ken evadió el disparo echando la cabeza hacia atrás, y blandió su espada hacia Yui en un amplio arco. Pero la espada fue más rápida de lo que Yui había imaginado. El extremo de la hoja cortó superficialmente la parte superior de su brazo izquierdo.

—¡Aah…!

Retorciéndose por el intenso dolor, Yui dejó caer su pistola. Una vez más, la fuerza de sus cuerpos no difería de la de los simples humanos. Si eran cortadas, les dolería y sus vidas correrían peligro. …Yui, en particular, tenía unos sentidos más agudos que la mayoría de los humanos. Si su cuerpo era herido mientras luchaba con sus sentidos al máximo, el dolor recibido sería el doble de intenso, e incluso un ligero corte la haría sudar del intenso dolor. No era algo que pudiera soportar fácilmente una chica de preparatoria sin ningún entrenamiento.

—¡Ahora…!

Serika no quería perder la oportunidad, así que salió por delante de él a gran velocidad. Instantáneamente se movió hacia el lado izquierdo de Ken. Luego apuntó a su mano, que estaba agarrando su espada. Estaba a punto de acortar la distancia entre ella y él de una vez, pero fue entonces cuando…

—¿¡…!?

Se dio cuenta y palideció.

…De que algo parecido a partículas de luz convergía en sus manos.

Serika retrocedió a gran velocidad. Serika sujetó a Yui, que era incapaz de moverse debido al dolor, como si la estuviera secuestrando… en ese momento.

¡Goooooooo!

Un enorme rayo de luz —un rayo destructor— salió disparado de la palma de Ken y pasó junto a Serika y Yui.

—¡Kyaaa!

Una tremenda masa de energía golpeó con una ráfaga, mandando a volar a las chicas. El rayo destructor quemó todo a su paso, convirtiendo lo que quedaba del bosque en otro claro vacío.

—¡Jeje… jajaja! ¡Por más que lo veo, no deja de tener una fuerza tremenda! ¡Recoge la luz y la libera como un rayo! ¿Has visto mi habilidad más fuerte? ¡Este fue el que hizo volar el cuerno del Rey Demonio!

 Serika chasqueó la lengua mientras dejaba a Yui en el suelo. El lugar donde Yui y Serika habían estado hasta hace un momento se había transformado en una miserable escena sin una sola brizna de hierba. Si hubieran tardado siquiera un poco más en escapar, habrían sido aniquiladas sin dejar una sola mota de polvo… Los rostros de ambas se distorsionaron con solo imaginar lo que les podría haber pasado.

—¿¡Acaso no hay manera de que podamos ganar contra algo así…!?

Las dos, que hasta ahora habían ganado por goleada a los rufianes de antes, habían sido completamente superadas. Incluso si lo pensabas simplemente, el número de cartas en sus manos era demasiado diferente. En contraste con las chicas que destacaban en una sola habilidad, como disparar o moverse a gran velocidad, lo que tenían los héroes era un cuerpo robusto, un hábil manejo de la espada, y….

—…Cheats.

Murmuró Yui con resentimiento.

…Habilidades cheat. El poder más fuerte que podría distorsionar fácilmente el equilibrio de poder en este mundo, dado a los héroes por Marielle para derrotar al Rey Demonio. En primer lugar, no había manera de que pudieran enfrentarse a una cosa tan ridícula.

—Vamos, esto es «cazar». Hablando de la mejor parte de la caza…

Ken apuntó con su mano derecha a las chicas, y luego apuntó con la punta de sus dedos a las piernas de Serika.

…Un fino rayo de calor salió disparado de la punta de su dedo y atravesó la pantorrilla de Serika.

—¡Hi… aaahhhh!

—¡Serika!

El rayo de calor hizo un agujero en su pantorrilla que parecía haber sido hecho como con un cono, haciendo que la sangre saliera de él. Serika gritó, sintiendo una mezcla de calor y dolor. Ken dejó escapar un chillido de placer.

—¡Eso es, eso es! ¡La mejor parte de la caza es el momento en que la presa deja escapar un grito! Si solo me hubiera quedado observando desde el costado no hubiera podido escucharte gritar.

Era una herida muy profunda, lo suficiente como para evitar que se moviera durante un buen rato. Yui sólo podía mirar alrededor. …Mientras tanto, Ken se acercaba a Serika.

—¡Espera, no, ¿qué estás…?!

—Ya me cansé de las mujeres de este mundo… ¡En mi mundo anterior los uniformes nunca me habían parecido tan excitantes…!

—¡Serika…!

Yui apretó los dientes y levantó su arma, pero Ken le apuntó con su palma. Yui se asustó. …Porque esa palma disparaba un rayo de luz que lo borraba todo.

—Quédate donde estás. ¿No ves que estoy en medio de un buen momento? Y de todos modos tus balas no me harán daño.

—¡Kuh…!

—Sería una pena hacer que te lo quitaras todo. Te dejaré quedarte al menos la mitad.

Ken comenzó a enrollar el dobladillo de la camisa de Serika. Su fina piel blanca, el pequeño hoyuelo de su abdomen que era su ombligo quedaron al descubierto. La voz de Serika contenía odio y reticiencia.

—¡No, eres… un criminal!

—¡Jaja! ¿Un criminal? No seas tonta. Criminal es aquel que viola la ley. …Y en este mundo, nosotros somos la ley.

Ken le quitaba la ropa a Serika con una expresión febril en su rostro. Serika, que se suponía tenía una fuerza sobrehumana, había perdido su voluntad de luchar y sus ojos estaban contraídos por el miedo. Incluso había lágrimas en las esquinas de sus ojos. Cuando su ropa interior quedó finalmente al descubierto, soltó un grito inarticulado e impotente.

—¡No, detente…!

…En ese momento…

—¡¡Oyeeeeeeeeee…!!

Al mismo tiempo que el rugido sacudía el aire, Ken recibió un puñetazo.

—¿¡Gah…!?

Un puño se estrelló contra la mejilla de Ken, haciéndole volar hacia un lado durante casi cien metros. El impacto estalló en un furioso torbellino, haciendo que el flequillo y la ropa de Yui y Serika se agitaran violentamente.

—¿¡Kyaa!?

—¿¡Qué-Qué sucede…!?

Cuando Yui y Serika meditaron y se cubrieron de la explosión que golpeó sus mejillas…

—…Ya era hora de que llegara, ¿verdad?

Una voz alegre y optimista llegó a sus oídos.

Los ojos de Yui y Serika se abrieron de par en par.

Lo que vieron en su visión, en lugar de Ken, fue…

—Soy el último en entrar.

Era la espalda de un chico de pelo negro con una chaqueta de mezclilla ondeando al viento.

***

En cuanto Eisuke sintió al Héroe, se levantó de un salto y dio el primer golpe del encuentro. Miró su puño derecho, que tenía la sensación del golpe, y sintió que la euforia en su pecho aumentaba aún más.

—¡Ese fue un buen golpe, verdad…! Hacía tiempo que no golpeaba con tanta fuerza…

El Héroe que fue lanzado por los aires y el chico de preparatoria que apareció de repente. Mientras Yui y Serika se quedaban atónitas ante la escena, Eisuke levantó la mano de forma amistosa.

—Buenas, eso estuvo cerca, compañeras.

—¿Eh, compañera…?

—Bueno, esa encapuchada de allí es Yui, y la que llora aquí es Serika…

—¡No-No estoy llorando! ¡Es sólo un estornudo! ¡El estornudo hizo esto!

—El tarado ese bajó demasiado la guardia en esta situación… Bueno, no esperaba encontrar a alguien tan inadvertidamente sobrehumano como yo, ¿verdad? Me alegro de conocerlas.

Eisuke mostró tranquilamente su actitud despreocupada y sin tensión. Las dos se miraron ante el repentino giro de los acontecimientos y murmuraron en tono aturdido.

—Entonces, ¿tú…?

—¡Lady Yui, Lady Serika! ¿¡Están bien!?

Cuando vieron a Marielle y Rukino, que habían llegado tarde para reunirse con ellas, una mirada de alivio apareció finalmente en los rostros de Yui y Serika.

—¡Marielle, y también Rukino…!

—¡Ya están a salvo! ¡Hemos convocado al último!

Los ojos de Serika y Yui estaban muy abiertos. En el fondo de sus mentes seguía ardiendo la imagen de Eisuke golpeando fácilmente al inamovible Ken.

—Él es… bueno…

—Ah, cierto, aún no me he presentado, ¿verdad? Yo soy…

Cuando apareció una figura, Eisuke cortó sus palabras.

…Ken, que había salido volando, se acercó instantáneamente a él y blandió su espada contra Eisuke en un ataque sorpresa.

La sangre se escurrió de la cara de todos. En un ataque sorpresa por detrás, Eisuke fue apuñalado por la espalda. O eso fue lo que todos pensaron al momento.

…Pero todos parpadearon y se sintieron extrañados por la escena. Eisuke, que se suponía había sido atacado por sorpresa por la espalda, estaba de espaldas a Marielle y a las demás.

—¿¡Qué… qué es esto…!?

Además, fue Ken, que supuestamente había acabado con Eisuke de una manera tan despreciable, quien levantó la voz, molesto. Entonces, finalmente, todos los presentes vieron la escena real.

…Eisuke había atrapado la afilada espada de Ken de frente con su brazo.

—Oye, vamos, no te precipites. Estoy tratando de disfrutar esto.

Los bordes de la boca de Eisuke se doblaron mientras tenía atrapada la afilada espada con el antebrazo sin moverse ni un centímetro.

—¿¡Qué, por qué… la espada… no se mueve…!?

Murmuró Ken con los labios temblorosos, su rostro se volvió pálido. Era una escena que no tenía ningún sentido. A pesar de que el antebrazo de Eisuke fue golpeado de frente por un arma de filo blandida con toda su fuerza, no sangró y ni siquiera hubo corte alguno. La sensación en el brazo de Ken era como de haber tratado de cortar tontamente un diamante. No era en absoluto la sensación que tenía cuando cortaba humanos.

Eisuke, cuyos brazos eran tan duros como el diamante, contestó sin dificultad.

—Cierto, mi cuerpo es súper fuerte por el entrenamiento.

—¿…Haa?

En el momento de silencio que se produjo luego, una desenfrenada patada giratoria propinada por Eisuke impactó en el costado de Ken. La patada rompió la atmósfera e hizo un sonido de explosión. Fue un golpe de una potencia tan absurda que difícilmente podría considerarse proveniente de una pierna humana. Ken salió despedido como si le hubiera atropellado un coche y golpeó su espalda contra un gran árbol cercano. Mientras Serika observaba asombrada cómo Ken era arrastrado por el suelo y gemía, pensó para sí misma.

—¿Po-Por qué…? Si mi patada no funcionó en absoluto…

—Te lo dije. Es porque somos más que humanos.

Eisuke dejó salir una risa feroz y se ajustó la chaqueta de mezclilla sujetando el dobladillo delantero.

—Mi nombre es Tsurugi Eisuke. Sólo soy un chico de preparatoria que se hizo demasiado fuerte.

Marielle recitó su nombre de forma aturdida.

—Señor Eisuke… Tsurugi…

—Yo me encargaré del resto. Todos ustedes me estorban, así que retrocedan.

Dijo Eisuke en tono de reproche. Las demás sólo pudieron mirar su espalda, estupefactas. Eisuke se acercó al tambaleante Ken e hizo sonar los nudillos.

—¿Qué demonios eres tú…?

—Soy el nuevo tipo invocado como guardaespaldas de las señoritas. He oído hablar mucho de ti. Así que eres muy fuerte, ¿eh? ¿El rayo destructor que vi antes fue obra tuya?

Le preguntó Eisuke a Ken con una voz un tanto animada. Ken respondió con voz arrastrada, esforzándose por no dejarse presionar.

—¡A-Así es! Así que, si vas contra mí…

—¡Juju, jajaja! Ya veo, ya veo. ¡Si eso es cierto, entonces está confirmado! —Eisuke interrumpió a Ken para reírse ampliamente. Su estado de ánimo era más eufórico que nunca. …Después de todo, el ser que había estado buscando durante tanto tiempo estaba ahora delante de él.

Una existencia que podría resistir cuando él fuera con todo. Una existencia que podría competir con su yo excesivamente fuerte. Una existencia que nunca podría haber encontrado en ese mundo aburrido, estrecho y deprimente. Por fin la había encontrado.

Y qué decir: luchar con él, que tenía un poder de grado divino, con todas sus fuerzas era la misión que se le encomendó a Eisuke en este mundo. Los sentimientos de Eisuke en tal situación se podían expresar en una sola frase.

—Por decir lo menos… ¡esto es de lo más divertido! —Eisuke dejó escapar un pequeño temblor de alegría, como un guerrero. Con una sonrisa feroz, flexionó sus dedos hacia Ken en un intento de provocarlo—. Vamos, vamos, gran Héroe que salvó al mundo. Lucha conmigo con toda la fuerza que puedas, ¿de acuerdo?

Dijo con arrogancia y adoptó una pose de lucha. Su aspecto intrépido e imponente era intimidante por sí mismo. Ken chasqueó la lengua y agarró la empuñadura con rabia, derrotando esta intimidación.

—¡No te arrepientas entonces!

Diciendo eso, Ken dio un gran golpe con su espada plateada. La hoja cortante en forma de media luna que surgió de ella atacó a Eisuke, desgarrando el suelo.

Pero Eisuke miró fijamente la hoja que se acercaba y no movió ni un músculo. En su lugar, apretó tranquilamente su brazo derecho. Mientras lo hacía, miró de reojo su puño y levantó la esquina de su boca en una sonrisa.

—¡Eso es…!

Con toda su fuerza, la hoja dio un corte…

…Era una hoja de vacío que lo cortaba todo. Un puño de carne acabaría cortado por la mitad, con brazo y todo, como era de esperar.

—¿¡Haa!?

¿A quién pertenecía esa voz tan sorprendida? ¿Era del Héroe Ken? ¿De Marielle o Rukino? ¿De Yui o Serika…? …No, de todos ellos.

El puño de Eisuke borró la hoja sin dejar rastro.

No había otra forma de describirlo. La afilada hoja de vacío se disipó y desapareció al ser aplastada por el fuerte puño de Eisuke. Este alejó la atmósfera de un puñetazo.

—¿¡E-Eso es imposible…!? ¿¡Qué-Qué carajos es ese poder…!?

El rostro de Ken palideció. En lugar de responder, Eisuke torció los bordes de su boca y saltó como un resorte. Mientras se acercaba, Ken perdió la compostura y blandió su gran espada con desesperación. La hoja liberó otro tajo, pero Eisuke la apartó con un amargo puño hacia atrás.

—¡Raah!

Se lanzó a la apertura de Ken y le asestó un potente gancho al pecho. Una corriente ascendente tormentosa se arremolinó alrededor del brazo de Eisuke, lanzando a Ken hacia el cielo a un ritmo furioso.

—¿¡Gaha…!? —Ken fue golpeado con el gancho con gran fuerza, y fue enviado girando varias decenas de metros en el aire—. ¡Y una mierda…! ¡Entonces… qué tal esto…! —Ken tiró su espada y levantó la palma de la mano en el aire. Las partículas de luz convergieron en su palma.

—¡Va a volar todo el bosque…!

Con un chasquido, su mano disparó un destello de luz. Y entonces, un enorme torrente de energía que desafiaba las leyes de la física; un golpe no estándar llamado rayo de destrucción, fue disparado para destruir a Eisuke.

—¡Ja, eso es ridículo! —Sin embargo, incluso ese ataque desesperado fue rechazado por él. Eisuke saltó dando un rugido. …Y pateó el rayo destructor, cortándolo por la mitad. El rayo, que se dividió en dos, estalló una dirección distinta a la original, arrancó la tierra de ese lugar con una explosión.

—¿¡Quéeeee!?

Una vez más, una voz estupefacta salió de todos los presentes. Era una escena que bordeaba la absurdez. Eisuke había cortado el rayo destructor que le había atacado por la mitad con una patada acompañada de una explosión, cambiando su trayectoria.

—¿Qué-qué…?

Ken estaba tan sorprendido que cualquiera otra acción salió de su mente. Eisuke se rio y se acercó a él. La pierna con la que pateó el rayo de luz estaba desnuda con los pantalones quemados… pero sólo había una ligera marca de quemadura roja.

—Mi-Mis poderes de Héroe, ¿¡por qué…!?

—¡Es simple! ¡Es sólo que tu preciada habilidad tramposa no era rival para mi cuerpo sobreentrenado!

Lo que Eisuke dijo era ridículo, pero al mismo tiempo, expuso un hecho simple y claro. De hecho, eso era cierto. El orgullo de tener su fuerte cuerpo, que podía resistir golpes ordinarios solo por ser un Héroe, su habilidad con la espada, que podía cortar balas, e incluso las habilidades cheat dadas por la Diosa… todo ello estaba muy lejos de alcanzar a Eisuke, que había entrenado sus músculos más allá de los límites humanos. Eso era todo lo que estaba diciendo.

—Entonces es hora de que… ¡de que te vayas al carajo!

El Héroe comenzó a caer. Eisuke se lanzó hacia él. En el momento en que se cruzaron en el aire…

—¡Toma estoooooo! —Eisuke giró su cuerpo y clavó un gancho derecho en el pecho del héroe.

Fue un golpe abrumador que incluso le hizo llegar a la atmósfera y provocó una onda expansiva. Ken no pudo ni gritar y cayó de cabeza con la velocidad de un meteorito.

¡Bagaaannggggg!

Con un rugido que hizo temblar la tierra, se levantó una nube de polvo.

Cuando la nube de polvo se despejó… había grietas concéntricas en la tierra, y en el centro de ellas estaba la figura inconsciente de Ken.

Eisuke aterrizó frente a Marielle y las demás. Volvió a mirar su atuendo y frunció el ceño.

—Rayos, mis pantalones están arruinados. Bueno, supongo que así de fuerte era ese ataque. Oigan, ¿alguna de ustedes es buena cosiendo? Sería increíble si me los pudieran arreglar, estos me encantan.

—Más importante, creo esa quemadura debe doler muchísimo…

—No, no, no es eso lo que deberías responderme. Pateaste un rayo de luz que antes voló todo un bosque, ¿así que por qué sólo te quemaste como si te hubiera caído agua hirviendo…?

—Eso es porque he estado ejercitándome para dar patadas a buscapleitos y delincuentes.

—No sé si eso sea algo que puedas lograr con solo ejercicio…

Ya nadie podía responderle. La diferencia entre el tremendo poder que acababa de mostrar y el desenfadado y bien educado Eisuke hacía que todas las mujeres no supieran qué decirle. En medio de todo ello, Yui murmuró para sí misma.

—Buscapleitos…

—¿…? ¿Yui?

—…No, no es nada…

Eisuke volvió su atención hacia Marielle. Esta jadeó ante la mirada feroz e intrépida que lo hacía sentir aún más poderoso.

…¡No podía creerlo…!

Marielle se olvidó incluso de parpadear mientras miraba fijamente a Eisuke.

Además de Yui y Serika, había otra persona que superaba a un humano corriente. Sabiendo esto, Marielle convocó a Eisuke a este mundo. Ella comprendió que tenía un poder efectivo contra los Héroes.

Sin embargo, su comprensión no estaba ni cerca de conocer este nivel.

Un cuerpo tan duro que ni siquiera una espada podía penetrar, y unas extremidades tan fuertes que podían crear una tormenta con un solo golpe. Y la audacia y el valor para mostrar incluso una sonrisa y desafiar a un Héroe que era conocido como el más fuerte. En todos los sentidos, no era una persona ordinaria.

…Eso le hizo preguntarse si había convocado a la persona más extraordinaria de todas.

No pudo evitar que, con tremendo asombro… sus expectativas se dispararan al cielo.

—…¡señora! ¡Mi señora! ¡Ahora debe enviarlo de vuelta!

—¿¡…Eh!? ¡Ti-Tienes razón!

Marielle se sobresaltó con la voz de Rukino que la instaba. Se dirigió a la zona del cráter donde yacía Ken.

—¡Uh, gu…!

—…Sir Ken. Te devolveré a tu mundo.

Marielle lo miró y extendió sus manos hacia él. Cuando Ken despertó, se sintió instantáneamente preocupado, como si su estado anterior hubiera sido una mentira.

—¡Es-Espera! Me equivoqué. ¡Puedes quitarme mis habilidades, pero este mundo es mucho más maravilloso que el otro! ¡Deja que renazca en este mundo, por favor!

Marielle puso cara de preocupación mientras Ken empezaba a ponerse de rodillas.

—…En efecto, los convoqué por mis propias razones egoístas. Aun así, ustedes han derrotado al malvado rey demonio. Por eso, estoy muy agradecida.

—¿Entonces…?

—Pero ustedes profanaron este «maravilloso mundo».

Ken se quejó. Marielle lo denunció con una mirada más intensa.

—Ustedes usaron el poder que les di para derrotar al Rey Demonio, invadieron muchos lugares e hirieron a mucha gente. …Yo, como persona que debe cargar con la responsabilidad de este país, priorizo mi deber de proteger este país y su gente sobre mi deber hacia ustedes. Aunque sean los héroes que salvaron al mundo, no puedo perdonarlos.

Los ojos francos de Marielle decían que Ken ya no tenía ninguna palabra más que decir.

—El mundo en el que se supone que vives no es este. Con el orgullo de haber derrotado al Rey Demonio en tu corazón, vete a ese otro mundo…

—Está bien, ¿no? Si crees que está bien, deja a este tipo en este mundo.

—¿¡Eh!?

Cuando Eisuke interrumpió de repente, Marielle parecía una paloma a la que le hubiera dado un tiro de gracia. Rukino empujó a Eisuke en el costado y lo amonestó.

—¡O-Oiga, no la interrumpa! ¡Por qué no solo escucha en silencio lo que mi señora tiene que decir!

—¿Eh? ¿Y qué me dices a mí? Yo estaba tan lejos que apenas la podía escuchar. Sólo escuché la parte de una nueva era.

—Yo en ningún momento escuché que dijera algo como eso.

Serika lanzó una mirada de soslayo a Eisuke, que estaba haciendo una broma tonta. Este ignoró sus acusaciones y se agachó hacia Ken.

—Hay un dicho en nuestro mundo. —Eisuke levantó el dedo índice y se lo enseñó a Ken con una mirada seria—. No seas un enclenque.

—No, eso no es cierto.

—Si quieres quedarte en este mundo, no te lo impediré. Incluso puedes quedarte los cheats, para lo que me importa. Pero si lo haces, me pelearé contigo todas las veces que pueda. Aunque no te guste, aunque huyas, te encontraré y te golpearé aún más de lo que lo he hecho hoy. Eres más débil que yo, así que no permitiré que me respondas de manera que no me agrade.

—¿¡Eh…!?

Eisuke sonrió sombríamente y pellizcó el puente de la nariz de Ken con el dedo.

—Si quieres permanecer en este mundo, sólo hay una manera. La única manera es volverte más fuerte que yo. Ahora, elige por ti mismo. Puedes vivir una vida ordinaria en el otro mundo, o puedes pasar el resto de tu vida conmigo en este.

No importaba como lo mirara, solo tenía una opción. Ken, que había sido derrotado por un ser que bordeaba lo ridículo al que no podía vencer ni siquiera con la capacidad de hacer volar un bosque entero, ya no tenía ganas de luchar. Lo único que sentía ahora era el miedo al poder desconocido de Eisuke.

—¡No voy a pelear con alguien como tú otra vez, hijo de puta…! —Le respondió con voz temblorosa, esforzándose al máximo. Curiosamente, sería incapaz de olvidar a Eisuke durante el resto de su vida debido al miedo que había expresado en voz alta.

—…Entonces te devolveré a tu mundo. —Anunció Marielle, y volvió a levantar la mano.

…Su cuerpo se vio envuelto en una luz sagrada. Partículas de luz pálida de siete colores surgieron de todas partes, y pronto apareció un círculo mágico geométrico a los pies de Ken. El pelo rubio de Marielle brillaba como si estuviera vivo.

Con los ojos cerrados y un aura deslumbrante que parecía quemar los ojos, la mujer era una diosa.

—Que la diosa te bendiga en tu vida futura.

Tras recibir las palabras de despedida de Marielle, Ken se vio envuelto en una luz deslumbrante y desapareció.

***

Las chispas revoloteaban en la oscuridad de la noche.

El sol se había puesto y la noche había caído en el otro mundo. No había luces de neón ni eléctricas como en una ciudad, no se veía nada, y un dosel negro como el azabache descendió… Las expectativas de Eisuke habían sido completamente erróneas.

—…La luna, ¿no está muy cerca?

La luna era claramente grande y estaba cerca, tan cerca que, aunque extendiera las manos no podría alcanzar sus extremos. Su luz iluminaba la orilla del mar, centelleante al encontrarse con el cielo estrellado. Gracias a ello, incluso de noche, se podía ver todo alrededor por el claro brillo azul pálido.

—Si el paisaje es tan hermoso, me hace preguntarme si el calentamiento global está realmente en marcha.

—Por supuesto que no, esta no es la Tierra.

—Oh, cierto, jaja, lo olvidé.

Todas las mujeres dejaron escapar un suspiro colectivo mientras Eisuke se daba una palmada en la rodilla y se reía ante la respuesta de Serika.

Ahora mismo, los cinco, incluido Eisuke, estaban haciendo una hoguera en la playa donde había aterrizado después de ser convocado, y estaban a punto de pasar la noche ahí. Por supuesto, Marielle y las demás, que habían huido de la capital imperial, no tenían ningún lugar donde establecerse. Naturalmente, tenían que permanecer a la intemperie.

Pero a Eisuke eso no parecía importarle, y contemplaba felizmente el paisaje nocturno del otro mundo. …Cabe añadir que hacía menos de un día que había llegado a este otro mundo. Marielle frunció el ceño al mirar a Eisuke, que parecía haberse acostumbrado por completo a este mundo.

—…Señor Eisuke, ¿quiere que le explique una vez más la dura situación en la que nos encontramos?

—¿Eh? Simplemente tengo que eliminar a todos los héroes malos, ¿verdad?

—Sí… no, algo así, pero… solo dicho así se siente algo incompleto…

Marielle inclinó la cabeza algo frustrada. Era cierto que al final ella trajo a Eisuke a este mundo con la esperanza de que la ayudara, pero creía que estaba ignorando demasiado el contexto que había detrás de muchas cosas. Rukino también le amonestó, llevándose la mano a la frente.

—…En efecto, su poder era tremendo. Pero hay muchos héroes en este mundo que son tan malos, si no peores, que el héroe que acabas de conocer. Has subestimado demasiado la situación.

—¿¡Que yo subestimo la situación!? ¡Ja, este es prácticamente el cielo!

—Es imposible que haya un cielo tan peligroso.

Serika miró a Eisuke, que se entusiasmaba con la existencia de los héroes que amenazaban este mundo. Eisuke señaló con un dedo a Marielle con una sonrisa irónica.

—¿Acaso no sabes que ser un Héroe con cheats es todo un romance? ¿Qué otras trampas pueden tener?

—¿Roman… ce…?

—Me refiero al rayo de destrucción. Ser capaz de disparar un rayo de la destrucción es materia de romance.

—No hay nada romántico en un ataque que se dirige a ti.

—No, el rayo de destrucción en sí mismo es romántico.

—¡Yui! ¿Tú por qué asientes? Ese rayo de destrucción casi te mata, ¿verdad?

Respondió Marielle con una sonrisa amarga al ver cómo Yui, que estaba sentada frente al fuego en sus ropas de gimnasia, estaba de acuerdo con el comentario desenfadado de Eisuke.

—Eso es… Lo siento. No lo entiendo.

—¿Eh? Esas habilidades cheats, se las diste a todos los héroes, ¿verdad? ¿Qué es lo que no entiendes?

Eisuke enarcó una ceja de forma inquisitiva. Marielle puso las manos delante de las rodillas y comenzó a hablar en voz baja.

—…Para derrotar al Rey Demonio, necesitábamos a alguien que pudiera manejar el poder divino capaz de destruir a los demonios, es decir, mi poder, la reencarnación de la Diosa. Ese poder es la "Semilla de la Imaginación".

—¿Semilla de la Imaginación…?

—Sí. Cuando esa semilla brota, puede transformar la imaginación en la mente de la persona en la que se plantó en algo real. En el ejemplo anterior, Sir Ken despertó ese tipo de poder porque previamente había imaginado en su mente que saldrían rayos de luz de sus manos.

—Carajo.

—Así que tenía el síndrome del octavo grado.

—Es un poder que hace que los sueños de las personas con el síndrome del octavo grado se hagan realidad. Por eso es tan romántico. Marielle, ¿por qué no construyes un santuario en nuestro mundo? Podrías hacer una fortuna.

—¿San, tuario…?

—Mi señora, continúe. No podrá terminar la conversación si sigue siendo detenida por sus interrupciones.

Marielle quedó desconcertada por la respuesta que solo podían entender los otros tres, pero recuperó la compostura cuando Rukino, que se frotaba las sienes, sugirió.

—Esa Semilla de la Imaginación era el único poder que podía derrotar al Rey Demonio, pero no había nadie en este mundo que pudiera usarlo. No todo el mundo era tan imaginativo. Por eso encontramos gente de su mundo que sería compatible con la Semilla de la Imaginación y los convocamos a este.

Eisuke se llevó las manos a la espalda en señal de comprensión.

—Bueno, la imaginación se cultiva en gran medida por la cultura, ya sabes. No sé si en este mundo, pero nuestro país está lleno de subculturas podridas. Todo el mundo en algún momento ha pensado en cómo sería si consiguiera habilidades cheats. Seguro que había muchos tarados compatibles.

—¿Todos los chicos son así? Es asqueroso, ¿no es acaso una idiotez?

—No es asqueroso, ni estúpido. Apuesto a que ustedes al menos una vez han fantaseado con volar una ciudad llena del espíritu de la Navidad con un rayo de la muerte, ¿verdad? Es lo mismo.

—No, en absoluto. ¿De qué estás hablando?

—Sí, lo he hecho. Me sucede todos los años.

—¿¡Yui!? ¿¡No has estado asintiendo demasiado a lo que él dice desde hace un rato!?

Serika no pudo evitar contestarle a Yui, que volvió a asentir con un tono de naturalidad. Eisuke se rio y asintió a Marielle.

—Pero en este punto, puedo ver claramente que tu mundo se ha derrumbado. Invocaste a estas personas delirantes e hiciste que sus fantasías se hicieran realidad, ¿verdad? Por supuesto que no querrían irse por las buenas.

—Cierto, fuimos demasiado ingenuos en nuestro pensamiento…. Aceptaron de buen grado nuestra petición de derrotar al Rey Demonio. Asumimos que eran verdaderos héroes justos, capaces de una buena voluntad altruista. Pensaba que, si derrotaban al rey demonio, naturalmente devolverían el poder de mi señora y regresarían a su mundo…

Rukino gimió con pesar. No existe la buena voluntad altruista, pensó Eisuke para sí.

—Su mayor aliado se dio la vuelta, los traicionó y se convirtió en su peor enemigo. Así que decidieron convocar a nuevos aliados para derrotar a esos enemigos.

—Sí. He dado todo mi poder a los héroes, así que no puedo dar nuevos poderes …

—Es como las algas que se han quedado sin caldo.

—¡No use las algas como metáfora para mi señora!

Marielle sonrió ante la burla de Eisuke y continuó.

—…Así que busqué la existencia de alguien con un poder que no dependiera de mí. …Para ser sincera, estaba a punto de rendirme. No había forma de que gente corriente trascendiera de esa manera sin tener el poder de un dios. En ese momento, cuando observaba su mundo con desesperanza, fue cuando los sentí a ustedes tres.

Los tres tragaron saliva al mismo tiempo. Marielle sonrió como para afirmar su asombro en ese momento.

—Me sorprendí mucho cuando descubrí que ustedes usaban poderes que claramente no eran de humanos normales en mis observaciones del mundo. Ya he preguntado lo mismo a la señorita Yui y la señorita Serika, así que puede que esto sea un poco repetitivo, pero… ¿por qué tienen tanto poder?

Preguntó Marielle desde el fondo de su corazón, pero Eisuke encogió los hombros en respuesta.

—Qué quieres que te diga, yo tampoco lo sé. Luchaba mucho, así que entrené mucho y entonces me encontré en esta situación. Es todo lo que puedo decir.

—Bueno, nosotras también solo hacíamos cosas normales, pero… al estar con este tipo, te hace dudar de que él hiciera solo cosas normales…

Marielle sólo pudo sonreír a Serika, que puso una cara de sospecha mientras hablaba. Eisuke se inclinó hacia ella.

—Pero, para resumir, puedo decir esto con seguridad…

—¿Eh?

Eisuke le sonrió a Marielle, que estaba desconcertada.

—Somos tu última esperanza, ¿no?

Marielle se quedó callada ante la sonrisa de Eisuke. Finalmente, apretó los labios y luego dijo seriamente mientras exhalaba.

—…Sí. Escapé de la capital imperial y vine aquí para reunirme con ustedes.

Marielle respiró profundamente y dirigió su mirada seria a Yui y Serika.

—No estoy segura de qué tipo de Semillas de la Imaginación habrán germinado los Héroes, por lo cual no tengo un conocimiento completo de la situación. Aunque las señoritas Yui y Serika tienen poderes superiores a los de un humano promedio, no están acostumbradas a luchar. Eso significa que en el futuro se verán involucradas en muchas cosas peligrosas.

Finalmente, lanzó una mirada a Eisuke con sus intensos ojos azules.

—…Y usted, Señor Eisuke. Tengo entendido que es usted tremendamente fuerte. Es muy reconfortante que haya venido. …Sin embargo, los Héroes pueden tener habilidades aún más fuertes. Todavía pueden ser peligrosos. Creo que usted tendrá una carga especialmente pesada que soportar.

Alejando su tono tembloroso con una profunda respiración, Marielle apretó los puños con fuerza. Luego, se levantó e inclinó la cabeza, profundamente.

—¡Pero aun así…! ¡No tengo más remedio que confiar en ustedes! ¡Por favor, préstenme su ayuda para enviar a los Héroes de vuelta a su mundo!

La reverencia de Marielle fue tan profunda, tan desesperada, tan trágica, que cuando Rukino la miró de reojo se mordió el labio.

—…De mi parte también, por favor. Ahora que la verdadera gobernante de este país ha llegado tan lejos para inclinarse, por favor, dennos una respuesta positiva.

Rukino también se levantó e hizo una profunda reverencia junto a Marielle.

Los otros tres se miraron y soltaron una pequeña risa. La respuesta ya estaba decidida, no importaba lo que dijeran. Los tres respondieron al unísono a Marielle, que inclinó la cabeza.

—De acuerdo.

—Bien.

—Pues qué te digo, yo me niego.

—…¿Eh?

Fue diferente. Eisuke fue el único que contestó exactamente lo contrario. Marielle y Rukino se sorprendieron y exclamaron. Serika se apresuró a acercarse a él.

—¿¡O-Oye, tú!? ¿¡Por qué!?

—¿…No querías pelear, Eisuke?

Yui también le preguntó a Eisuke con curiosidad. Este resopló y cruzó los brazos detrás de la cabeza.

—Sí, sí que quiero. Me encanta la idea y quiero luchar contra los más fuertes y patearles el trasero. Pero, ¿mandarlos de vuelta a su mundo? Eso es demasiado vago. En todo caso, eso sería un fastidio. —Eisuke se inclinó hacia delante. Y luego dijo con una risa, como si fuera un mocoso abusador proponiendo una travesura—. Vamos a aplastar a todos los héroes. —Eisuke señaló con el dedo a Marielle de forma arrogante—. Te echaré una mano hasta que recuperes tu país por completo. Será ojo por ojo y diente por diente. Estoy aquí por los héroes cheaters. Me aseguraré de que todos los héroes que te traicionaron sean castigados por mí. Apuesto a que eso te hará sentir mejor luego.

Era demasiado pomposo, demasiado sarcástico y… demasiado confiable en su sonrisa. Eisuke lo dejó claro.

Marielle siguió mirando fijamente su sonrisa. Inconscientemente sintió una oleada de emoción en su pecho.

Marielle estaba convencida. Después de todo, había convocado a una persona extraordinaria. …Sabía que había convocado a una persona increíble, pero también había convocado al aliado más fuerte que podía esperar tener.

—¡…Hi… gu!

—¿…Hmm?

—¡…U-uuaah!

Inmediatamente, Marielle comenzó a llorar, derramando grandes lágrimas. Eisuke se asustó y entró en pánico.

—¿¡Eh, espera, por qué estás llorando!? ¡Deberías de estar saltando de alegría!

—Aaaaah, hiciste llorar a una chica…

—Debes ser más delicado, Eisuke.

—¿¡A-Ahora es mi culpa!?

—Mira, mira, eso, eso, qué malo, qué malo, lo acusaremos con sensei.

—¡No había escuchado eso en un tiempo! ¡Ya son casi 10 años desde la última vez![5]

Marielle lloraba mientras Eisuke estaba completamente sorprendido. El alivio ablandó su corazón, que se había endurecido tras ser traicionada por los Héroes.

…Podía confiar en esta persona.

Hasta ahora, Marielle había sido la que pidió ayuda a los Héroes. …Pero con Eisuke fue todo lo contrario. Él mismo le tendió la mano. No sólo lucharía por ella. Comprendió el dolor y la depresión de Marielle, y dijo que lucharía por ella para aliviar su ira contenida. Esas palabras sólo las podría decir una persona que la fuera a apoyar sinceramente. …No había razón para no estar feliz.

Serika y Yui también le sonrieron a Marielle, después de molestar un poco al desesperado Eisuke.

—Te diré que, aunque fuimos invocadas aquí antes, ya dependemos de él. Pero no puedo solo renunciar a mi orgullo, ¿verdad?

—…Aunque no sea tan buena como Eisuke, aún puedo ayudarte. Por favor, confía en nosotras también.

—Ugh, guh… ¡Gra-Gracias, muchísimas gracias…!

Marielle les expresó a ambas su gratitud con una voz mezclada de sollozos. Rukino sostuvo suavemente sus delgados hombros.

—…Qué alegría, ¿no, mi señora?

—Auuu… Rukino también… ¡gashiaaaaaaaash~~!

—¡Espere, está llorando de una manera impropia de una dama de su estatus! …Chicos, de verdad muchísimas gracias.

Rukino dijo e inclinó la cabeza. Eisuke se rascó el pelo ante su sonrisa madura.

—…No te preocupes, no tienes que agradecerme. Es que ustedes y yo tenemos el mismo objetivo.

—…Eh, ¿a dónde vas?

Preguntó Serika mientras Eisuke giraba sobre sus talones y agitaba la mano en el aire.

—Voy a mear, a mear. ¿Acaso quieres hacerme compañía?

—¡Estúpido, pervertido, ten algo de delicadeza!

Eisuke agitó la mano mientras Serika maldecía a sus espaldas.

—…¿Qué te pasa, Yui?

…Serika se dio cuenta de que Yui tenía la mirada perdida en su espalda.

—…Yo también…

Yui solo dijo eso y siguió a Eisuke por detrás. Serika, que estaba desconcertada, no pudo evitar decir:

—…¿Eh, vas a acompañarlo?

Por supuesto que no era eso. Pero… entonces, cuando Yui se levantó, ¿a Serika le pareció ver que tenía las mejillas coloradas…?

***

—¡…Oye, Eisuke!

A la sombra de una roca en la playa, lejos de Marielle y las demás. Yui llamó a Eisuke por la espalda, que estaba mirando el cielo nocturno allí.

—Me has seguido, ¿verdad? ¿Qué ibas a hacer si realmente estaba meando?

—Por si te lo preguntabas, escuché el sonido. Si realmente era así, me iba a ir.

—Intentas que parezca que estás siendo delicada, pero para empezar no deberías haber intentado escuchar a alguien meando—. Eisuke frunció el ceño acusadoramente y luego resopló divertido—. Bueno, ese es tu poder, ¿no? Tienes sentidos más agudos que la gente normal, ¿eh? No creía que hubiera nadie más con ese tipo de habilidades aparte de mí. Estoy sorprendido.

—…Yo también estoy sorprendida…

Eisuke se rio ante la respuesta inexpresiva de Yui.

—…Nunca pensé que nos encontraríamos en un lugar como este. Parece que Marielle es la reencarnación de la Diosa del Amor.

—Jajaja… ¿eh?

La risa dio un giro y se convirtió en una voz de sorpresa. Eisuke la miró a la cara, levantando las cejas ante el misterioso comentario. Pudo ver una pizca de bermellón en sus mejillas inexpresivas, como si en el rostro llevara una máscara.

—…Eres el Cazador de Buscapleitos, ¿no?

—…Eh, ¿así que lo sabes? —Eisuke se quedó atónito cuando Yui le habló de su infame reputación en el otro mundo.

—Como pensé, eras tú.

Pudo ver una pizca de bermellón en sus mejillas inexpresivas, como una máscara.

La boca de Yui se relajó ligeramente. Se acercó a él con suavidad y tiró de la manga de su chaqueta. Luego miró a Eisuke, que era más alto que ella.

—¿…Qué, qué pasa?

Eisuke la miró con desconfianza. No era de extrañar. La expresión actual de la cara de Yui no era una cara inexpresiva, sino que tenía ojos derretidos, como si estuviera agitada, y tenía una encantadora y suave sonrisa en la cara que no podía dejar de admirar. Con labios finos, susurró:

—…Por fin, nos encontramos…

—¿…Cómo?

Después de Marielle, Eisuke recibió una reacción de felicidad por parte de una chica que no reconocía. Eisuke Tsurugi, el estudiante peleador sin parangón en el mundo, no pudo más que quedarse perplejo ante la expresión de «doncella enamorada» de Yui.



[1] Eisuke utiliza la palabra Yankee, que viene del inglés. Por eso a Marielle le cuesta entenderla.

[2] Es una expresión japonesa que hace referencia a la «personificación de la mujer japonesa ideal»

[3] Las Gals son una subcultura y/o tribu urbana japonesa de jóvenes que se preocupan principalmente por su belleza, ​ cuidando al detalle su ropa, cabello, maquillaje, uñas, etc. Su contraparte masculina son los Gyaruo.

[4] El kamaitachi traducido del japonés como el armiño de la hoz; es un Yōkai del folclore japonés con aspecto de mustélido y velocidad extraordinaria.

[5] Este es un trozo de una canción comúnmente cantada entre niños del kínder cuando uno de los compañeros ha hecho algo malo o indebido.


¡Quieres discutir de esta novela u otras, o solo estar al día? ¡Entra a nuestro Discord!

Gente, si les gusta esta novela y quieren apoyar el tiempo y esfuerzo que hay detrás, consideren apoyarme donando a través de la plataforma Ko-fi: https://ko-fi.com/frizcop

AnteriorÍndice | Siguiente