La ama tsundere y su sirvienta zorro

Vol. 2 Capítulo 15. La primera mejor amiga

 

Durante la pausa para comer del día siguiente, las tres tomaron el menú de la cafetería y se acomodaron en un asiento grande y espacioso junto a la ventana.

—Hacía tiempo que no comíamos juntas así.

—Sí, es la primera vez que comemos en la cafetería, —añadió Shen Hu, asintiendo a las palabras de Milis y mirando a Lisa con una sonrisa.

—Estuvieron discutiendo desde el primer día que las trasladaron aquí. Pero me alegro de que se hayan reconciliado, —dijo Milis.

—Todo gracias a ti, Milis.

—Sí, deberías estar agradecida a Milis. Por cierto, ¿qué es ese plato desconocido que comen?

Shen Hu y Milis sostenían cuencos con fideos de trigo y huevo amarillos, cubiertos con finas lonchas de cerdo estofado y verduras de hoja en sopa marrón.

—Oh, esto es ramen. Es uno de los platos favoritos del señor Koike[1].

—¿Y quién es ese?

Con Shen Hu volviendo a ser la de siempre, Lisa respondió con un deje de exasperación. Milis miró entonces a Lisa con una sonrisa y dijo:

—Jejejé, el ramen es uno de los platos populares del menú de la cafetería. Compartiré un poco contigo, Lisa.

—Gra-gracias. Entonces, dale un bocado también a mi comida.

Milis asintió alegremente mientras Lisa señalaba la pasta de sopa de verduras generosamente cubierta de crema de leche.

—Sí.

Lisa y Shen Hu se sentaron una al lado de la otra, mientras Milis se sentaba frente a ellas, cada una con palillos y una cuchara para sopa en la mano.

—Muy bien, vamos a comer.

—Gracias por la comida.

Después de expresar su gratitud por la comida, Shen Hu utilizó hábilmente los palillos y la cuchara, tarareando una melodía, para recoger los fideos amarillos del cuenco. Los sorbió de un trago y, con los ojos muy abiertos, se levantó bruscamente.

—¡Qué rico! ¡Es-tá-de-li-cio-so!

—Tonta, ¿qué estás haciendo? —Lisa agarró rápidamente el dobladillo de la ropa de Shen Hu mientras ésta se levantaba y gritaba, guiándola apresuradamente de vuelta a su asiento mientras le reñía en voz baja.

—¡La buena comida es increíble! ¡Cada célula de mi cuerpo anhela esto! ¡Mi sangre se transformará ahora en esta sopa ramen! —Shen Hu continuó en tono emocionado, aunque algo más tranquilo, bajo la fría mirada de Lisa.

Milis observó sus reacciones con una sonrisa mientras seguía comiendo con gracia su ramen, y después de acabarse lo que tenía en la boca, preguntó:

—Jeje, Shen Hu, eres bastante interesante. ¿Es una imitación de alguien?

—Oh, te has dado cuenta. Es una cita famosa de un gastrónomo de renombre.

—Un gastrónomo de renombre, eh… —Mientras decía eso, Milis sorbía los fideos ramen. [2]

—¿Milis? —preguntó Lisa, al ver que Milis fruncía ligeramente sus encantadores labios y sonreía. Entonces, Milis también se levantó y exclamó.

—¡Mmm! ¡Es-tá-de-li-cio-so!

—¡Ghe! —El gemido de Lisa fue ahogado por el estruendoso aplauso de Shen Hu.

—¡Ja! Para haberlo copiado a la perfección, eres alguien bastante especial, ¿no?

—Me siento realmente honrada de recibir tus elogios, —respondió Milis, agachándose en un gesto parecido a postrarse, y luego sonrió tímidamente.

—…Espera un momento… Oye, ¿qué le estás enseñando a Milis?

—Eso es de la cultura de la era del calendario antiguo, ¿verdad? Es increíble tener un testigo vivo de la historia, —respondió Milis con una sonrisa antes de que Shen Hu pudiera responder a la exasperación de Lisa—. Ah, ¿será que las buenas notas de Lisa son gracias a Shen Hu?

—…De ninguna manera. No hay nada que aprender de ese tipo de cosas, —Lisa negó con vehemencia la posibilidad planteada por Milis.

—¿En serio? Pero obtener una puntuación perfecta tan poco tiempo después de un traslado sigue siendo impresionante, —comentó Milis. Se refería a los resultados del examen de la clase de la mañana. Era una prueba que servía como repaso del material del mes anterior, y Lisa había obtenido una puntuación perfecta.

—Bueno, eso también lo aprendí en mi anterior escuela…

—Pero tuviste un tiempo sin repasarlo, ¿verdad? No es fácil recordar perfectamente cosas de hace más de cinco años, —dijo Milis, mirando a Lisa con admiración en los ojos—. Tienes una muy buena memoria…

Que la elogiaran tan directamente le hizo cosquillas en el corazón a Lisa, que instintivamente desvió la mirada.

—Así que fue por culpa de este collar por lo que te despistaste, ¿eh? —La mirada de Milis se desvió hacia el collar del zorro celestial. Lisa, que aún no estaba acostumbrada a que Milis hablara manteniendo el contacto visual directo, sintió alivio y volvió a expresar su gratitud.

—Estoy muy agradecida por tu ayuda, Milis.

—En efecto, en un momento dado, me pregunté qué pasaría…

Siguiendo el ejemplo de Lisa, Shen Hu también bajó la cabeza.

—Después de esto, no hagas nada extraño sin permiso.

Asegurándose de enfatizar la aparente reflexión de Shen Hu, ella asintió profundamente.

—Sí, lo tendré en cuenta. Lo demás salió bien porque pedí permiso.

—Yo no he dicho eso, ¿verdad?

—¿Hmm? —Shen Hu, que había levantado la cabeza, la ladeó con curiosidad mientras miraba a Lisa.

—Eso… Es más bien una cuestión de interpretación por la co…

Pensó en corregir sus palabras con respecto a la «comida», pero no sería deseable que alguien más aparte de ellas se enterara de esa parte.

—Uf… Bueno, dejémoslo así.

Incapaz de profundizar en el tema, Lisa cortó la conversación y devolvió la mirada a Milis, que las miraba con envidia y una sonrisa.

—Shen Hu y tú son muy buenas amigas.

—¿De dónde has sacado esa idea?

Sorbiendo completamente la sopa y estirando los fideos, preguntó mientras utilizaba la cuchara y el tenedor para darle vueltas.

Milis, que de alguna manera había terminado de comer su ramen sin que Lisa se diera cuenta, miró alternativa y lentamente entre las caras de Lisa y Shen Hu.

—Dicen que los buenos amigos se pelean, ¿verdad? Tal vez esta pelea fue como una prueba para volverse aún más cercanas.

—Yo no pedí eso…

—¿De verdad? —Milis lucía una sonrisa traviesa mientras miraba el cuello de Lisa.

—¿Hm?

Lisa notó la mirada y ladeó la cabeza, y Milis mantuvo la mirada fija en el cuello de Lisa, señalando su propio cuello con el dedo.

¿¡…Acaso había alguna marca de besos en el cuello!?

—¿¡…!?

Sintiéndolo, Lisa se apresuró a presionarse el cuello con la palma de la mano. Sintió que se le calentaba la cara de vergüenza y cerró los labios con fuerza.

—Jejejé. No hay nada ahí, ¿sabes?

—¿¡Eh!?

Se dio cuenta de que le estaba tomando el pelo, pero ya era demasiado tarde. Había caído en la trampa.

¿Acaso sabe de las «comidas»…?

Lisa no quería que Milis se enterara de sus momentos embarazosos con Shen Hu. Sin embargo, contrariamente a los sentimientos de Lisa, Milis las contempló con mirada soñadora y entrecerró los ojos.

—Qué bien. Yo también quiero ser más cercana a Lisa.

—¿…Ser más cercana? Pero sí ya somos buenas amigas. Además, Milis, está ese favor y…

—Lisa, qué considerada eres. ¿Piensas que tienes que devolverme un favor? —Antes de que Lisa pudiera terminar de hablar, Milis sonrió elegantemente y parpadeó mientras preguntaba.

—¿…Eh? ¿Cómo lo supiste?

—Entonces hay algo que sí que puedes hacer. —Milis se levantó con voz cantarina y ligera.

—¿…Milis?

Cambiando de asiento, Milis se acercó al lado de Lisa, rodeó su hombro con el brazo y acercó sus labios a la oreja de Lisa.

—En realidad, Lisa, tengo que pedirte un favor, en confianza.

—¿A mí? —Preguntó Lisa sorprendida, y Milis asintió, frotando sus mejillas.

—Sí. Es algo que sólo tú puedes hacer, Lisa…

—De acuerdo. Si está en mi poder, haré lo que sea. No hay problema. —En respuesta al tímido susurro de Milis, Lisa asintió inmediatamente y la miró a los ojos.

—Entonces, ¿puedes venir a mi habitación más tarde?

—Claro.

Milis entrelazó el dedo meñique como haciendo una promesa. El tintineo de la campana de la clase de la tarde pareció bendecir aquella promesa al resonar en el aire.

***

Milis entregó a Lisa una carta durante la cena en la cafetería.

«Ven a mi habitación a las 10 de la noche.»

Con el mensaje corto y conciso escrito en la carta, Lisa se la guardó en el bolsillo y se dirigió a la habitación de Milis en el piso de arriba. No había estudiantes en el pasillo ni en las escaleras, y sólo el sonido de la campana que señalaba la hora del toque de queda en el dormitorio resonaba en los alrededores.

—…Milis, voy a entrar.

Después de llamar a la puerta, la voz de Milis respondió inmediatamente.

—Por favor, está abierto.

Era una voz ligeramente apagada y de tono dulce.

—Estoy entrando…

Abrió la puerta mientras contemplaba si debería haber venido a la habitación un poco antes. La habitación de Milis había sido reordenada y tenía un ambiente un poco infantil, pero no podía encontrar a la propia Milis.

—Milis, ¿estás ahí?

Aunque somnolienta, estaba segura de haber oído la voz de Milis como respuesta. Desconcertada, dio unos pasos hacia delante y le llamó con un grito, pero no obtuvo respuesta.

—Si ya tienes sueño, volveré mañana. —Mientras hablaba, miró hacia la cama, que estaba en el punto ciego de la entrada, y sólo vio que estaba pulcramente hecha—. Milis, ¿dónde estás? —Volvió a llamarla mientras escudriñaba lentamente la habitación. Sintió un movimiento de aire detrás de ella y se dio la vuelta, oyendo el sonido de la puerta al cerrarse.

—Bienvenida, Lisa. Como prometiste, has venido.

Unas sombras parpadearon en la oscuridad y apareció Milis.

—¿Por qué has cerrado la puerta?

—Para que no cambiaras de opinión y me pusieras triste. Es como un amuleto para evitarlo. —Milis sonrió con picardía y empezó a desabrocharse el uniforme.

—Si hubiera cambiado de opinión, no habría visitado tu habitación sola a estas horas.

Mientras esbozaba una sonrisa irónica como respuesta, Milis se rio entre dientes y acortó la distancia entre ambas, presionando su mejilla contra la de Lisa.

—Entonces, ¿qué es lo que querías preguntarme con tanta urgencia?

Milis emitía una fragancia dulce, que recordaba a alguien que acababa de salir de un baño. Tras presionar brevemente su mejilla contra la de Lisa, Milis se apartó y le besó la mejilla, para luego lamerle ligeramente el pómulo con la punta de la lengua.

—… —Lisa sintió al instante que se le calentaba la cara y se apresuró a mirar a Milis. Esta ladeó la cabeza como si disfrutara de la reacción de Lisa y la miró fijamente a los ojos.

—Es algo que sólo puedo pedirte a ti. Así que me alegraría que no te negaras…

—Ya te lo he dicho antes. Si es una petición tuya, no me negaré.

Para confirmar la respuesta de Lisa, Milis le besó la punta de la nariz.

—¿Estás contenta?

Con un susurro, el dulce aliento de Milis hizo cosquillas en las fosas nasales de Lisa, y ésta parpadeó con los latidos de su corazón acelerándose.

—Jejejé. Lisa, sigues estando tan deliciosa… Quiero devorarte. —Mientras se lamía los labios con la lengua roja, Milis miró fijamente a los ojos de Lisa. Justo cuando una niebla negra parecía reunirse detrás de ella, unas alas parecidas a las de un murciélago se formaron en la espalda de Milis.

—Milis, ¿eso es…?

Lisa se quedó atónita ante la presencia de energía demoníaca que emanaba de Milis. Milis puso suavemente un dedo sobre los labios de Lisa y sonrió.

—Escucha sin sorprenderte demasiado, ¿de acuerdo? La verdad es que soy medio súcubo.

—Dicen que una imagen vale más que mil palabras… Desde luego, esas alas tienen poder de persuasión.

Recordándose a sí misma que aquel lugar era una institución sagrada diametralmente opuesta a los demonios, Lisa eligió sus palabras con cuidado. Milis asintió y batió las alas, haciendo que las que se habían extendido tras ella se disiparan como el humo.

—…Me alegra que lo entiendas. Entonces, el favor que quería pedirte es si podrías ser mi compañera de práctica para mi «Come Sueños».

—¿Eh? ¿Te refieres a esa cosa de súcubos…?

En la mente de Lisa resurgieron tenues recuerdos de sus «Lecciones sobre los Demonios y Bestias Demoníacas». «Come Sueños» era un tipo de actividad sexual de los súcubos, en la que mostraban sueños seductores y consumían energía vital.

—Así es. Ya que prefiero hacer cosas así con alguien a quien quiero… —Los delgados dedos de Milis trazaron el collar del zorro celestial. Sus dedos continuaron subiendo por el cuello de Lisa, deteniéndose en su barbilla.

—Ah…

Milis se inclinó hacia Lisa, acercando sus labios de forma tentadora.

—¿Puedo… tomar prestado esto por un rato? —Mientras la atención de Lisa era cautivada por los labios de Milis, ésta colocó suavemente su mano sobre el cuello de Lisa—. También tengo el instinto de alimentarme del éter humano. Encontré este collar rastreando la presencia de tu éter. —Milis le quitó el collar del zorro celestial y lo guardó con cuidado en el bolsillo de la falda de su uniforme.

—Um… Co-como que entiendo la situación, pero…

A los que eran consumidos por un súcubo en un sueño se les drenaba la energía vital y se debilitaban. A cambio, el súcubo obtenía más poder mágico y más fuerza.

—Pero, que drenen mi energía vital así… Es un poco…

Aunque fuera a petición de Milis, Lisa necesitaba prepararse mentalmente para que le drenaran su energía vital. A pesar de su energía vital desbordante tras la «comida» de Shen Hu, Lisa seguía teniendo serias dudas.

—No pasa nada. No tengo tanto poder, así que puedes relajarte, —Milis rio suavemente como si pudiera ver la inquietud de Lisa. Con una suave sonrisa en su rostro, le pasó las yemas de sus dedos ligeramente por la mejilla y acercó sus labios a su oído—. …Sabes, siempre he querido acercarme a ti, Lisa. Me he estado preguntando qué debería hacer para estar más cerca de ti…

—¿Por eso escogiste lo del «Come Sueños»…?

—Sí, así es. ¿Acaso no te agrado, Lisa?

Milis asintió ante la respuesta de Lisa y bajó las cejas con un deje de soledad mientras retiraba los dedos de su barbilla.

—No me desagradas. Al contrario…

—Entonces, ¿podemos decir que ambas sentimos algo la una por la otra?

Sonriendo pícaramente ante la respuesta de Lisa, Milis se llevó las manos a la espalda y bailó con gracia junto a Lisa, dirigiéndose hacia la ventana.

—…El «Come Sueños». Es realmente algo especial.

La mirada de Lisa ya estaba fija en Milis, cautivada por sus gestos hechizantes. Milis, plenamente consciente de aquella mirada, lucía una sonrisa diferente a la de una chica corriente, una sonrisa seductora mientras levantaba las comisuras de sus labios rojos.

—La primera vez que pensé en querer hacer esto con alguien, fuiste… tú, Lisa. —Milis se dio la vuelta, mirando fijamente a Lisa como si estuviera representando una escena en una obra de teatro—. Solo tú.

Una dulce y hormigueante descarga recorrió el cuerpo de Lisa al sentir la mirada de Milis, y se volvió aún más incapaz de apartar los ojos de ella.

—…Ven aquí, Lisa.

Milis utilizó las yemas de los dedos para hacer señas a Lisa.

—……

Lisa, como atraída por aquel gesto, tropezó y se acercó a Milis.

—Jejejé, buena chica, —sonrió Milis, satisfecha mientras abrazaba suavemente a Lisa, poniéndole la mano en la barbilla e inclinándola hacia arriba. Lisa, levantando obedientemente la vista, sólo pudo ver los labios de Milis e instintivamente los besó.

—Mmm…

El aliento que pasó a través de la sonrisa de Milis se transmitió a través de sus labios. Mientras sus labios estaban conectados, Lisa extendió su lengua como persiguiendo los dulces y suaves labios de Milis, aferrándose a su cuerpo.

—…Ahh… Mmm…

A diferencia de los besos de Shen Hu, este beso suave y tierno parecía aceptarlo todo, y la mente de Lisa se volvió brumosa y nebulosa.

Recorriendo con la lengua la sensación como si sus labios estuvieran derritiéndose e intercambiando respiraciones calientes, Lisa volvió repentinamente en sí a mitad de camino y miró a Milis con asombro.

—¿¡Qué estás haciendo!?

Se apartó rápidamente, alzando la voz. Milis parpadeó extrañada y acercó suavemente a Lisa rodeándole la cintura con los brazos.

—¿Qué quieres decir? Tú lo iniciaste, ¿verdad? Entonces, Lisa, tú también pensaste que yo era especial, ¿verdad?

—Bu-Bueno… —Lisa no podía negar esa parte, tropezando con sus palabras. Sin embargo, ella sentía que sus sentimientos y sus acciones actuales podrían no estar alineadas—. Pero, besar es algo especial, ¿no?

—Si es especial y amas a alguien, ¿no querrías hacerlo? Como con Shen Hu, ¿verdad?

—Eso es…

Lisa sólo había permitido besos de Shen Hu hasta ahora. Ambas tenían un «contrato» espiritual especial como ama y sirvienta. A Lisa le gustaba Milis, pero le gustaba como una amiga, nada más.

—No tienes que pensar demasiado en ello. Mi «Come Sueños» es similar a un ritual espiritual.

Las palabras de Milis probablemente aludían a la «comida» de Shen Hu.

—Eh, ya… Entonces, ¿podría ser sobre que la «comida»…?

—Por ahora, no nos preocupemos por eso.

Antes de que Lisa pudiera reflexionar más, Milis cubrió sus labios. Su beso fue tan profundo que a Lisa se le cortó la respiración, y se encontró a sí misma no resistiéndose sino aceptándolo de buen grado.

Se siente bien… Y de algún modo, es tranquilizador…

De Milis emanaba una fragancia dulce y agradable. El beso era delicado, estimulando los sentidos de Lisa desde todos los ángulos, aumentando rápidamente su excitación.

Esto… se siente demasiado bien… Mi mente se queda en blanco, y mis piernas se sienten débiles…

El tentador aroma de Milis no hizo más que intensificar el deseo de Lisa, haciendo que moviera la lengua con más avidez. Milis jugueteó con la lengua y los labios de Lisa con la lengua empapada en saliva, pero luego, inesperadamente, se lamió los labios y se retiró.

—Ah…

Lisa, desconcertada, dejó escapar una voz involuntariamente al verse bruscamente apartada de la placentera sensación. Milis, al recibir la mirada atónita de Lisa, entrecerró los ojos con satisfacción y miró a Lisa cariñosamente.

—…Jejé, Lisa, pareces fuerte a primera vista, pero también tienes tu lado frágil, ¿verdad? ¿Es este tu punto débil? —Mientras lo decía, Milis presionó suavemente su pulgar contra los labios de Lisa.

—Mmm…

El dulce aroma de Milis emanaba incluso de las yemas de sus dedos.

—Hay tanto anhelo en tu mirada, Lisa.

—…Bueno, es que…

Lisa se dio cuenta de que la tentaba un impulso que ni siquiera podía comprender, como si quisiera lamer y chupar el dedo que se dirigía a sus labios. Rápidamente se limpió la baba que había goteado descuidadamente por la comisura de sus labios sin darse cuenta.

—No pasa nada. Sé más sincera contigo misma. —Milis detuvo suavemente la mano de Lisa que se limpiaba la boca y puso suavemente su mano sobre la ropa de Lisa.

—Aceptaré todo de ti, Lisa. Puedes desear cuanto quieras. —Mientras abrazaba a Lisa y tiraba de ella para acercarla, Milis le desabrochó hábilmente la ropa. Si se tratara de Shen Hu, Lisa habría rechazado con firmeza esta situación, pero no sentía ni rastro de resistencia en su interior.

Mientras Milis le quitaba el uniforme, aflojó hábilmente la ropa de Lisa.

—¿Vamos a la cama?

Cuando Milis la invitó con esas palabras y la llevó de la mano, sintió como si el ir las dos a la cama hubiera sido prometido desde antes.

Sin dudarlo, Lisa se dirigió a la cama y se tumbó obedientemente como le indicó.

—Tu piel es tan suave y se siente tan bien, Lisa. —La fría palma de la mano de Milis acarició la piel de Lisa, ahora sólo vestida con ropa interior—. Toca la mía también…

Milis movió la pierna hacia donde la mano de Lisa podía tocar su piel, guiándola. Lisa dejó tímidamente que las yemas de sus dedos se arrastraran por el interior del blanco muslo de Milis, pero se sorprendió por la creciente excitación y retiró rápidamente la mano.

—…Jejé, ¿qué pasa? Puedes tocarme más… —Milis hizo crujir la cama mientras cubría a Lisa. La luz de la luna entraba por la ventana, rozando el cabello plateado de Milis y proyectando un brillo encantador sobre su perfil. Lisa sintió una punzada de anhelo por el vertiginoso aroma que emanaba de todo el cuerpo de la medio súcubo.

—Milis, este aroma… —Las palabras de Lisa se interrumpieron al tragar saliva ante la dulce fragancia.

—También viene de ti, Lisa. Te estás excitando, ¿verdad?

Milis miró a Lisa con ojos soñadores. Lisa no pasó por alto el brillo en forma de corazón en el centro de sus ojos.

…Los ojos mágicos «Encantadores»…

Aunque lo sabía, ya no podía apartar la mirada.

—Quiero que nos conozcamos aún mejor.

—…Yo también… —Lisa asintió, llevada por la dulce tentación.

—Vamos a hacer el «Come Sueños» juntas y a sentirnos realmente bien. —Milis apretó su montículo suavemente humedecido contra el pecho de Lisa.

—Esta parte mía… ya está palpitando. ¿Lo entiendes?

A través de su piel, la excitación se transmitía. El mismo nivel de excitación latía dolorosamente en el pecho de Lisa, haciendo que sus labios temblaran mientras jadeaba.

—Jejé, no tienes que contenerte, Lisa. —Milis lucía una sonrisa hechizante mientras ahuecaba las mejillas de Lisa entre sus manos y la miraba a los ojos.

—Ah… —Incapaz de contener sus impulsos, Lisa atrajo a Milis hacia sí y sus labios se encontraron.

—Mmm, delicioso… —Milis dejó escapar un suspiro de felicidad y devolvió el beso a Lisa.

—Aah… —Con cada beso más profundo, un impulso que nunca había existido dentro de Lisa surgía incontrolablemente.

—Quiero tocar más… Quiero estar aún más cerca de Milis…

Lisa, vacilante, rodeó la espalda de Milis con sus brazos, trazando sus hermosas curvas con las yemas de los dedos.

—…Jejé, puedes hacer lo que quieras, está bien. —Milis dejó caer besos juguetones sobre los labios de Lisa y susurró animándola.

—Sí… —El corazón de Lisa se aceleró de excitación mientras aplicaba presión con cuidado, explorando la elasticidad de la suave piel de Milis con su tacto.

—…Quiero que nos besemos mientras hacemos esto…

—Mmm…

Atraída por la tierna voz de Lisa, apretó repetidamente sus labios como si se atrajeran la una a la otra. Lisa rodeó el cuello de Milis con los brazos, buscando un beso más profundo.

—…Ah, mmm… Milis… Me gustas…

—…Jejé, tú también me gustas, Lisa.

Milis recibió con calma las palabras que involuntariamente se deslizaron de la boca de Lisa y se encontró con su mirada, respondiendo con un beso.

Acercando sus cuerpos y apretándose la una contra la otra tan intensamente que incluso la distancia entre ellas se sentía frustrante, Lisa besó a Milis, olvidándose incluso de respirar mientras la anhelaba.

Ah, yo… amo a Milis… quiero tocarla más…

Con cada beso intercambiado, la mente de Lisa se llenaba de pensamientos sobre Milis. Siempre que lo deseaba, Milis respondía suavemente y continuaba dándole dulces besos.

Ah, más, más…

Sin darse cuenta, un sudor húmedo había empezado a brillar en el interior de sus muslos. Mientras la mano de Milis recorría el costado de Lisa, una dulce y hormigueante sensación le recorrió el cuerpo.

—¿Te parece bien que empecemos pronto? —Milis sonrió y besó los párpados de Lisa.

—Pero… El «Come Sueños»… eso es…

—No pasa nada. Yo te guiaré.

—Ah… ah… Milis…

Milis selló suavemente los labios de Lisa que aun movía y la exploró con su lengua. De la suave separación de sus labios, goteó saliva dulce y perfumada.

—Mmm, ku… —Bebiendo el sabor que era como una dulce miel derretida, el calor se extendió rápidamente por las mejillas de Lisa, e incapaz de resistirse, abrazó a Milis y buscó más besos.

—Mmm, ah, ha… nnn…

Anhelando más besos, Lisa acarició frustrada el cuerpo de Milis.

—Ah… ah…

Cuando el aire nocturno de la habitación tocó su piel desnuda, sus respiraciones se sintieron aún más calientes. A pesar de la ropa interior desarreglada, Milis deseó apasionadamente a Lisa y empezó a besarla por todas partes.

—Mmm, ahh…

Con cada roce de sus labios y la mezcla de saliva, la dulce y embriagadora fragancia que emanaba de Milis se hacía más fuerte. A medida que Lisa se envolvía en aquel aroma cautivador, su mente se quedaba en blanco y oleadas de placer desconocido empezaban a acercarse a las yemas de sus dedos.

—A partir de ahora, conectaremos aún más profundamente, —susurró Milis mientras acariciaba el cabello de Lisa, alterando sus besos para que fueran más superficiales y dejando escapar suaves y sensuales suspiros.

—Ah…

Lisa también jadeó ante la sensación completamente diferente a la «comida» de Shen Hu. Ambas mecían sus cuerpos, apretando sus pechos e intercambiando latidos. El sonido de su ropa interior rozándose con un suave y crujiente movimiento llenó el aire, mezclándose con sus suspiros de felicidad, indistinguibles de la brisa nocturna.

—La continuación será en nuestros sueños… Te guiaré suavemente, Lisa…

Mientras trazaba el delicado cuerpo en forma de capullo que aún conservaba una pizca de inocencia, Milis besó los párpados de Lisa.

El Come Sueños había comenzado.

***

El cuerpo de Lisa se crispó delicadamente mientras fruncía las cejas con angustia y mantenía los ojos cerrados. Milis separó suavemente sus dedos entrelazados, que temblaban. Luego, separó lentamente su cuerpo del de Lisa.

—Ah… después de todo, estuvo delicioso, —murmuró Milis, ahuecando las mejillas sonrojadas de Lisa con las palmas de las manos y mirándola soñadoramente. Incluso el rostro dormido de Lisa parecía sonrojarse de color de rosa, tal vez debido a la excitación.

—Tal como pensaba, Lisa es «especial», —dijo Milis, tumbándose junto a ella de forma relajada y empezando a acariciarle el cabello. La piel de Lisa, húmeda por el pico de placer, parecía brillar, y parecía que las oleadas de excitación estaban desapareciendo de su rostro.

—Mi… Milis… —Los labios de Lisa se movieron débilmente, como si aún continuara el sueño.

—Estoy aquí, Lisa, —respondió Milis a su voz y depositó un suave beso en la comisura de sus labios. Al pasar ligeramente la lengua por los labios, el sabor dulce, como a miel, hizo que Milis se estremeciera, y cerró los ojos en trance mientras apretaba ligeramente los labios contra los de Lisa—. Pude sentir mucho de ti, Lisa, y fue maravilloso, —susurró Milis, con la cara cerca de la de Lisa mientras sus labios se rozaban. Aunque Lisa, profundamente dormida, no respondió, Milis asintió con satisfacción y la abrazó una vez más—. …Jejé, la próxima vez, también quiero acercarme más a Shen Hu, —murmuró Milis mientras trazaba las curvas del cuerpo de Lisa con las yemas de los dedos—. Si consigo entenderlas profundamente a las dos, podré reconciliarlas cuando tengan discusiones. Quiero estar a su lado, velando por ustedes, para que las dos puedan llevarse siempre bien, —dijo Milis con afecto mientras acariciaba el cabello y le besaba la frente—. Lisa, eres mi primera amiga de verdad. Haría cualquier cosa por ti, —susurró Milis con un tierno beso. Luego acercó la manta de la cama, envolviéndose suavemente a sí misma y a Lisa—. Así que descansa tranquila, Lisa, —Milis le besó suavemente los párpados dormidos. Sujetándola suavemente entre sus brazos, Milis se durmió en silencio.



[1] Referencia a Koike-san, un personaje secundario de una serie de manga y anime El fantasma Q-Taro (Obake no Q-Tarō). También aparece en otras obras del autor.

[2] Tengo mis dudas, no sé si esto es una referencia al anime de Mister Ajikko o a Toriko.

 

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